lunes, marzo 20, 2006

DEAN REED "SONABA" FUERTE EN TODOS LOS RINCONES DE PENCO



Dean Reed fue un impacto en Chile, en Sudamérica, en el mundo y, ciertamente, en Penco. Sólo que no pudo posicionarse en Estados Unidos, en donde la prensa de derecha lo motejó: el Elvis rojo.

Su caballito de batalla, o su canción más famosa, “Nuestro Amor Veraniego” se oía en calle Alcázar, a lo largo de Freire y en Penco Chico. Un éxito rotundo. Recuerdo que quien se sabía la letra, como ningún otro, era Eduardo Careaga Lemus, un experto.
Como sonaba tanto en las radios, incluso más que Elvis, hubo una generación completa que lleva esa canción grabada en los genes, seguramente para siempre.

Reed nació en Denver, Colorado en 1936. Hoy tendría 70. En vista de la enorme popularidad que ganó en Sudamérica y, especialmente en Chile, el cantante vino a nuestro país en varias ocasiones, incluso estuvo algún tiempo. Admirador del gobierno de Allende, exhibió su postura política de izquierda, lo que en Estados Unidos no era bien mirado, menos en los círculos del poder.

Tuve la ocasión de conocerlo personalmente en 1972. Fue en la radio Portales, entonces ubicada en Agustinas 1022, piso décimo. Reed visitó la emisora, donde yo trabajaba. Me lo encontré en el pasillo y nos dimos la mano. En ese momento me acordé de Penco y de Eduardo Careaga. Él debió haber estado ahí por mí.

En 1986 leí en la revista Time, que este cantante marginal, había muerto en un accidente de tránsito en Europa Oriental. Ahora se dice que su cuerpo fue hallado en un lago de Berlín, que pudo ser víctima de un asesinato sin descartar la posibilidad de un suicidio. Se prepara una película sobre su vida.

Cada cierto tiempo se escucha aún “Nuestro Amor Veraniego” en las radios, que el sitio web http://www.deanreed.de/ traduce como “Nuestro Romance de Verano”. Cada vez lo que lo oigo, salta a mi mente la imagen de Penco, mis caminatas por la línea férrea o los paseos por la plaza local, acompañado de alguna pencona. El clip se puede ver y oír haciendo click en la siguiente imagen:

La letra de la canción es la siguiente:

Although the summer's gone                                             Aunque el verano ya se fue
I'll try to carry on                                                             trataré de sobreponerme
although you won't be with me                                        aunque tú ya no estarás conmigo
and when school is through                                        y cuando las clases ya comenzaron
I'll still be loving you                                                               te seguiré amando
for nine months can't be so long.                                así nueve meses no serán interminables.
I'll cherish every vow                                                          Apreciaré cada promesa
forever and for now                                                              por siempre y ahora
and feel your lips meet mine.                                      y sentir tus labios unirse a los míos.
And when the nights grow cold                                Y cuando las noches se hagan más frías
in dreams it's you I'll hold                                              te tendré en mis sueños
and dream of that wonderful day                               y soñaré sobre ese maravilloso día
when I'll hold you again                                                   en te tenga de nuevo
and dream of heaven then                                             y entonces soñaré con el cielo
and think, that time was not so long                         y pensaré que el tiempo no fue eterno.
I love no one but you                                                             Sólo te amo a ti
my love belongs to you                                                   mi amor te pertenece
someday I hope to marry you.                                    un día anhelo casarme contigo.

miércoles, marzo 08, 2006

LOS PENCONES SIEMPRE TIENEN TEMA PARA CONVERSAR

Memo Cartes, Juan Luis Quiroz y Nelson Palma.
 En el Tavelli de Príncipe de Gales desfilaron --en nuestra conversación-- personajes que, aunque desaparecidos, no estaban del todo olvidados. Los protagonistas de este encuentro amistoso en ese café, con el ánimo y el propósito de hacer memoria, fuimos Guillermo “Memo” Cartes, Juan Luis Quiroz y yo, Nelson Palma. Y la lista parcial de aquellos en el recuerdo fue la siguiente:

El Chepo, que tenía una mueblería en Maipú y antes en Alcázar. A mí me regaló un par de ruedas de madera que me sirvieron para fabricarme un monopatín. A Juan Luis, una vez le ayudó con sus trabajos manuales, con lo que obtuvo la mejor nota.

Rolando Sandoval, mi vecino, un fondista que alguna vez ganó el premio Roto Chileno, tenía su casa atiborradas de copas de bronce, efigies de caupolicanes de bronce, platillos de plaqué. Todos con las inscripciones bajo relieve con la información del año y el porqué del premio. Por Dios, no había espacio para más galardones en el comedor y otros muebles. 

En el fútbol recordamos a Piturra, ese arquerazo de Fanazola, quien siguió su carrera en Ferrobadminton; “Peyo” Chúcaro mediocampista formidable; el Peto Vega, ¡qué defensa central más imponente!; Raúl Cañulao, un negro pelo pincho con unos cuadriceps como los del galáctico Roberto Carlos. Montoya, imparable en velocidad por el costado derecho; Onofre Pino, quien llegó a ser el guardameta del combinado de Concepción…

El señor Fernández, profesor del Insuco, que tenía su librería, de nombre Colón, en Freire con Penco. El turco Marcos, el que hacía ricos helados artesanales de bocado en una centrífuga de hierro con una paleta de madera. Lo malo es que cerraba la fábrica en invierno y había que esperar un año entero. Tuvo que salir Savory para imponer el consumo todo el año.

Don Juan Muñiz, un profesor uruguayo de educación física, a cargo de las divisiones de menores de Coquimbo Crav. Parecía un roble y lucía tapaduras de oro. No era raro encontrárselo en los bosques de Penco cortando leña, otra de sus aficiones. Fanfarria, entre chistoso y malas pulgas era el chofer de la micro de estudiantes de la Refinería.

En el ámbito del comercio salieron a la palestra Mario Zúñiga y las familias de origen italiano: Zunino, Maccinelli, Queirolo, Gardella.

Recordamos que las veladas de boxeo no tenían parangón. El gimnasio de Fanaloza vendía todas las entradas. Las peleas se dirimían por puntos, porque no recuerdo ningún nocaut. Eran jornadas sabatinas rotativas en ese recinto, en el Deportivo de la Refinería, después en Tomé, en Bellavista, etc.

Hubo otros episodios vividos u observados en esos años, que nos alegraron en este encuentro de tres amigos de Penco. Concordamos en que fortalece el espíritu el reencuentro con las raíces. Por eso, nos convocaremos para otra reunión muy pronto, de la cual comentaremos también en este blog.