martes, agosto 14, 2007

GABRIELA: "ESAS ATERCIOPELADAS ARENAS DE LA PLAYA PENCONA"

Por Gabriela Álvarez

Sobrevolando en mis pensamientos, me encuentro cierto día guitarreando con mi mamacita, y con un papel y lápiz en mano, empecé a escribir, toda melancólica, esta canción a Concepción, ya que se hacía inminente, la partida a Santiago, por el traslado de mi padre, Armando Álvarez.

“En Concepción nací, bella ciudad natal,
Que tienes río y mar, flores y juventud,
Tus calles tus paseos, tus mañanitas de sol,
Ciudad universitaria, con tu hermoso campanil”.

“Y aunque me vaya muy lejos, te dejo mi corazón.”

En realidad, y a modo de anécdota, nací por casualidad en Concepción, ya que no pudieron atender en el Hospital de Penco a mi madre, la señora Gaby, entonces fue trasladada allá, por ser un parto de alto riesgo, y terminó dando a luz, en el 4º piso, del Regional.

LAS DORADAS ARENAS

Así es que el corazón en realidad lo dejé en Penco, donde crecí junto al mar, con su playa, hermosa y tranquila, con arenas doradas y calientes, casi aterciopeladas, que invitaban a retozarse en ellas, por horas y horas, y ser cómplice de todo el devenir estival playero, sus aguas quietas como piscina; ( pero respetables en invierno, con el poderoso viento sur, azotando sin piedad ) de un azul profundo, meciéndose incesante y divisando a través de la brisa y las gaviotas, el hermoso frontis de la Isla Quiriquina, la Boca Chica, la Boca Grande, los barcos pasando, con su tráfico incesante, y perdiéndose en el horizonte, hasta Dios sabe qué latitudes.
La gente de mi pueblo de un universo muy transversal, la mayoría bondadosa y tranquila, de caminar aletargado y relajado, buena para las fiestas, los cholguazos y el pipeño; las cuecas y las empanadas y por tal razón, me siento versátil en mis andanzas y flexible en mis pensamientos.

(En la foto, la banda de guerra de los scouts marinos de Penco, con un rol destacado de sus girl guides.)

SCOUTS MIXTOS

En todo este ambiente pueblerino, un día y en el afán de mi padre, porque fuera excursionista y a falta de hijos, le planteó esta inquietud al recordado Sr. Lagos, si los Scout Marinos que próximamente quería formar, podrían ser mixtos, ya que tenía una hija… bueno le dijo; “con su ayuda porque no, yo también tengo hijas”, y fue así, como se gestaron los cimientos, casi familiares, que también involucraron a mi madre, la cual dentro de otros tantos esfuerzos porque todo funcionara, se quemaba las pestañas, haciendo los trajes, sacos, etc., mi padre, se trajinaba los bolsillos sacando plata, porque faltaba una trompeta, en fin, también solicitaba aporte a todo pencón amigo que podía.

Un año recuerdo, ya formada la Brigada, fuimos al Jamboree Internacional, en la Isla de Chiloé, (Ancud). “Todos en tren miércale, y arriba los corazones”. Largo e interminable viaje, el coche, lleno de sacos, mochilas, báculos, tambores, bombos y vamos cantando y jugando, ¡ayayay!; pero bien valió la pena, ya que todos regresamos con variadas experiencias y anécdotas por doquier, como por ejemplo, la de Angelmó, casi todos compramos Loros, para que les cuento como venía el tren de regreso, si ya de ida era toda una Odisea; pero muy entretenida por cierto.

DESFILE EN LA PLAZA DE PENCO
(En la foto se ve a Gabriela Álvarez, en la tercera fila, única girl guide de los scouts marinos de Penco. Después el grupo de hizo completamente mixto.)

Entre los recuerdos que más atesoro, de mis tiempos en la Brigada, eran los “18 de Septiembre”, todos amanecían en las afueras de mi casa, de la Población Perú, se izaba el Pabellón Patrio muy temprano, y al son de los estandartes, llegaba y llegaba la gente atraída por la novedad y ante tan sonoro evento. Mi madre, que seguía con sus constantes desvelos en bien de los Scouts, no sentía cansancio, cuando de ellos se trataba, y después de finalizado el homenaje, festejaba a los niños con un rico desayuno con chocolate caliente, para después todos marchar hasta la Plaza de Armas, ya toda engalanada y lucirse en el Desfile, en la más importante Ceremonia Dieciochera, en donde la novedad y las mas aplaudidas eran siempre las Girl Guides.

Hasta estos días me acuerdo con mucha emoción y cariño, haber tenido una infancia tan rica en afectos, solidaridad, compañerismo y tantas otras cosas, en un pueblo realmente pacífico, como el mar que tranquilo lo baña.

Es por eso y para recordar viejos y hermosos tiempos, es que este Dieciocho, lo pasaré en mi “inolvidable Penco”, con mis adorables y coterráneas amistades.

miércoles, agosto 01, 2007

MERITORIO PREMIO PARA SUSANA RIVERA TORRES



Tuve la grata sorpresa de informarme --en medio de un solemne acto de premiaciones a personalidades destacadas--, que entre los galardonados a nivel nacional, estaba la distinguida profesora de Penco, Susana Rivera Torres, quien trabaja para el municipio pencón en calidad de directora del Departamento de Educación.

El premio al Ejecutivo Eficaz lo instituyó la Asociación Chilena de Seguridad y los entregó a sólo cinco personas de todo Chile, que cumplían con los requisitos, entre ellas, Susana. Cuando vi su nombre en la lista me propuse que intentaría una breve conversación con ella al término del evento con el fin de felicitarla y que me tomaría una foto para publicarla en el blog de los pencones. (En la imagen, Susana muestra su premio junto al autor de este texto).

Llegado el momento, quise darle la sorpresa, pero ella me sorprendió primero. “Yo te conozco. Tú estudiaste en la Universidad de Concepción”, me dijo sin dejar de escrutarme. Susana estaba feliz y emocionada. Había recibido su distinción en una ceremonia a la que asistieron las más altas autoridades del trabajo y del empresariado. En el salón del hotel Sheraton San Cristóbal, donde se realizó el acto, había seiscientas personas y estaban todos los medios de prensa nacional. Ésa ya era una razón suficiente para estar más que complacida.

Y de alguna manera la emoción me tocó un poco a mí también, porque vi en la fineza y en la mirada franca de Susana, el común denominador que llevamos en el alma todos los pencones. Y yo pensaba ¡cómo decirle a Penco que una de sus habitantes había conseguido con gran esfuerzo altos honores, en el ámbito de su trabajo profesional, al servicio de su comunidad!

Desde este blog pencón te digo: felicitaciones Susana por tu premio y te informo que yo desde mi asiento en el salón fui el que más aplaudió cuando te entregaron tu reconocimiento. En ese momento me sentí muy orgulloso. ¡Bravo!