viernes, septiembre 28, 2007

"TIPS" DEL COMERCIO DE PENCO DEL SIGLO XX

El Menaje Lina, original de Lizama y Navarrete, todavía abre sus puertas en la calle Freire esquina de Yerbas Buenas, en la población Perú. En los sesenta tenía a la venta las últimas novedades de la tecnología de la época. Llegó a convertirse en el mall de los consumidores de entonces.
Seguramente sólo en Penco se vende carbón de madera en unidades de medida para líquidos. Históricamente los pencones han comprado carbón por decálitro, que es un pequeño cubo. Esta forma de venta al detalle caracteriza a la cultura minorista del pueblo, que persiste en el siglo XXI. La opción para mayoristas es por saco o la adquisición de toda la carga de una cerreta.

El Ancla llegó a ser la ferretería más surtida de Penco. Se abastecían allí todos los campesinos que llegaban en carretas provenientes de los fundos de los alrededores, también la mayoría de los vecinos del pueblo. Por algún motivo El Ancla tenía sus puertas cerradas, el pasado 25 de septiembre de 2007.




Es probable que éste haya sido el primer edificio en altura que se construyó en Penco. Lo edificó el sastre Hugo Barrientos a finales de los años 50, cuando reinaba la plata dulce de Fanaloza. Barrientos logró acumular algunos recursos gracias a su intenso trabajo haciendo trajes para los trabajadores loceros. Cada fin de semana entregaba diez o más ternos o ambos a sus clientes. Su competencia era Silvano Bustos, quien también construyó un edificio, pero alcanzó sólo a dos pisos, no a tres, como Hugo. Hoy atiende aquí un negocio de aluminios.

jueves, septiembre 27, 2007

LOS NAPES, LA MEJOR CARNADA PARA CORVINAS, SALEN EN PENCO




Leoncio Castro, vecino del Chenko Muñoz, en la Población Perú, aprovechó la baja marea del pasado martes 25 de septiembre de 2007, para sacar napes. Con una bomba extrajo de la arena mojada estos decápodos, parecidos a un camarón, que son muy solicitados por los pescadores para usarlos de carnada para la corvinas.

Leoncio vende los napes a cuarenta pesos cada uno. Comerciantes los llevan a Cobquecura, donde abundan las corvinas y los pescadores deportivos, quienes, por cierto, pagan un mejor precio por el artrópodo pencón. Si usted hace doble click en la flechita negra de la imagen de la izquierda, verá a Leoncio Castro en plena faena de extracción de napes en la playa de Penco.

jueves, septiembre 20, 2007

EL DIECIOCHO EN NUESTRO PENCO (2007)

Por Julio Méndez Briones

Estimados amigos pencones dispersos en el mundo, desde el Pin Puentes en Australia hasta el Chevo Aburto en Brasil; pasando por el Memo Cartes y la Gaby Álvarez en Santiago y el Pato Ramírez, el Lucho Belmar y el Moncho Palma en Penco. Les cuento que pasé este Dieciocho en nuestra comuna. Quiero compartir con ustedes mis gratas emociones.
Me llamó la atención la gran presencia de organizaciones sociales presentes en el tradicional desfile cívico militar. Organizaciones todas de nobles propósitos: para la sana entretención, para la autoayuda o para practicar la solidaridad con el más necesitado. Los vi felices y orgullosos dando testimonio de su disposición a encontrase con otros para compartir ideales comunes.
Por cierto no faltaron las ramadas y fiestas en los barrios de Penco con mucha cumbia y cueca, organizadas con el propósito de reunir fondos para la junta de vecinos o club deportivo del barrio.

También hubo tiempo para el festejo familiar. Los más tradicionales clanes familiares de Lirquén, Cerro Verde y Penco con bisabuelos, abuelos, hijos nietos y bisnietos se encontraron para celebrar las Fiestas Patrias.

Estas expresiones de vida comunitaria, alegra y fraterna, que se contraponen a al individualismo de la sociedad de consumo, me hizo recordar el grito esperanzador del héroe de la Independencia “aun tenemos patria, ciudadanos” y sentir que es posible recuperar lo más noble de nuestras tradiciones patrias.

Un abrazo a todos y Viva Chile.

Nota: Comparto con ustedes imágenes del desfile cívico militar realizado frente de la Municipalidad pencona. Arriba se presenta la banda, heredera del antiguo Orfeón Crav y abajo, una delegación de la Escuela de Grumetes.