lunes, julio 21, 2008

LA CARRERA POR LA ALCALDÍA: SEGUNDA PARTE

Corresponsal en Penco


Al entrar a la recta final de la carrera por la alcaldía de Penco cinco son los competidores que han llegado a este punto:

1.- Guillermo Cáceres. Actual alcalde, corre con los colores del pacto de derecha: RN y UDI.

2.- Saidén Espinoza. Actual concejal, corre con los colores de la Concertación.

3.- Justo Inzunza. Actual concejal, corre con los colores del P.R.I., colorines ex DC.

4.- Gabriel Albistur, Mayor de Carabineros ( r ), nuevo rostro para el municipio, corre con los colores de independiente.

5.- Julio Méndez. Nuevo rostro para el municipio, corre con los colores del Juntos Podemos.

Cómo vienen los competidores y cómo se proyectan:

Cáceres, en la última elección fue electo alcalde con 10.875 votos. Sin embargo, el pacto político que lo respaldó obtuvo sólo 6.425 votos, los 4.450 votos de diferencia pueden explicarse por las capacidades de convencimiento personal, por sobre el referente político que lo respaldó. Precisando que estos votantes se inclinaron, de igual forma, por candidatos a concejales de la Concertación, llegando a sumar 11.239 votos. La pregunta para esta carrera es si Cáceres mantiene la ventaja competitiva personal de la vez anterior sobre sus actuales competidores o sólo podrá contar con los 6.425 votos de su identidad política.

Espinoza, parte con un piso de 2.604 votos logrados en la última elección. Es vox populi que sus aliados de pacto DC no votarán por él. Tampoco puede contar con la votación que Justo Inzunza obtuvo en la última elección. La votación del PPD también no está toda segura para sumarla al pacto de la Concertación para alcalde. La pregunta en esta carrera es ¿cuánto podrá sumar Espinoza a los 2.604 con que partió y tener pretensiones de llagar a la meta en primer lugar?

Inzunza, parte con un piso de 2.317, votos obtenidos la vez pasada como candidato a concejal. El referente político que lo apoya no tiene historia electoral, el grupo de colorines ex DC en Penco no tiene peso electoral. La pregunta es si Inzunza, sólo con su fama de buen vecino, podrá acumular la votación necesaria para pretender llegar primero en esta carrera.

Albistur, en su condición de independiente no tiene antecedentes electorales. Hasta antes de definirse el candidato de la Concertación pretendía esta nominación, respaldado por autoridades regionales de la Concertación. En Penco se le vio acompañado del ex alcalde DC Ramón Fuentealba. Por esta razón podría asignársele una parte de la votación DC de la comuna, como base electoral.

Méndez parte con una votación base que le aporta el referente político que lo apoya de 1.841 votos. Méndez inicia esta carrera como candidato independiente, aspirando recibir el apoyo transversal de sus vecinos de todo el arco político. En la primera parte de la carrera logró el respaldo formal de la izquierda. La pregunta es si en la recta final podrá captar la adhesión del electorado pro DC, que no se siente Interpretado por Espinoza y acumular la votación necesaria para llegar en primer lugar en esta carrera.

Los competidores enfrentan la recta final en las siguientes condiciones:

Cáceres ha encabezado toda la carrera, es el más desgastado, debe hacer un gran esfuerzo para mantener su condición de líder.

Espinoza debe supera el gran peso que trae desde la partida por su enemistad con sus aliados DC.

Inzunza, buen apronte pero debe superar las debilidades de su corral.

Albistur, realizó un gran desgaste en la primera parte de la carrera por lograr el respaldo de la Concertación, sin lograrlo. Le quedan pocas fuerzas para la recta final.

Méndez, arremete y está en condiciones de seguir desplegando sus fuerzas para la llegada final

Esta competencia se definirá en los últimos metros…¿con fallo fotográfico?

lunes, julio 14, 2008

EL PORFIADO OLVIDO DE LA PLANCHADA DE PENCO

El Mercurio del domingo 13 de julio de 2008 entregó una amplia información sobre la falta de cuidados y el abandono de muchos monumentos nacionales. Publicó fotografías del mal estado en que se encuentran.

No mencionó a la Planchada de Penco.

Yo hice ese comentario entre un grupo de personas. Y me dijeron que eso a nadie le importaba. Descorazonador. Porque ese sentimiento también es local. O sea, pareciera que a las autoridades penconas poco o nada le importa el cuidado de La Planchada, a juzgar por el abandono en que se encuentra.

Es una lástima, porque La Planchada tiene 321 años, demostrando que es un reto al paso del tiempo y al olvido. La construyó el gobernador colonial José Garró en 1687. En un frente de piedra muy bien ensamblada, de 64 metros, se emplazan tres cañones de hierro, que apuntan hacia la bahía. En el medio de la edificación está incrustado el escudo de armas de Castilla León, reconstruido hace unos veinte años, durante la administración del alcalde Menéndez.

Pero, de entonces hasta ahora, nada. Falta una idea urbanística creativa que le dé un contexto a La Plancha, que sea complemento de la ciudad y del balneario. Porque hoy parece un moai inerte en medio de la nada.

La Planchada debería ser orgullo de Penco. Es su ícono más característico, más que ninguno. Turistas de todas partes --digo de todas partes, incluyendo al mundo—se hacen fotografiar en sus cañones. Ellos toman fotos, observan y callan la falta de cuidados.

La historia de La Planchada es muy rica. Unos dicen que sus cañones sirvieron a los pencones para repeler ataques de los piratas ingleses. Otros, que no se dispararon nunca. Si los cañones no se usaron, como dicen, por lo menos inspiraron respeto, vistos desde el mar con catalejos.

Versiones que oí en Penco decían es que debajo de La Planchada existiría un enjambre de túneles listos –entonces-- para servir de escape a los castellanos ante un ataque fulminante de los bucaneros o de los araucanos. ¿Adónde desembocaban esos pasadizos subterráneos? Un misterio.

Historia y ficción de entremezclan en torno a la gallarda Planchada de Penco. Lo que no se dice, aunque todos los saben, es que es un lugar especial para los enamorados.

Pencones, ¡hagamos algo por rescatar La Planchada!