martes, agosto 19, 2008

DIÁLOGO CIUDADANO: LA EDUCACIÓN EN PENCO

Informe de nuestro corresponsal en Penco
El día 15 de agosto entre las 15:00 hrs. y las 18:30 hrs. se realizó, en el Casino Oriente de Penco, una jornada de Diálogo Ciudadano en torno a la Educación. La convocatoria corrió por cuenta de la agrupación Penco Bicentenario, camino ciudadano al 2010.

Participaron profesores, alumnos y apoderados de la comuna. Además estuvieron presente: el candidato a alcalde de la comuna Sr Julio Méndez y los candidatos a Concejales señores Neftali Ortiz, Orlando Valenzuela, Jorge Alarcón y la señorita Leslie Valenzuela.

Las conclusiones de esta jornada de diálogo ciudadano fueron las siguientes:

Una escuela centrada en la formación personal.

Una escuela que forme en valores, en hábitos y en actitudes. Se fortalezca la formación en la ciudadanía, eduque en los derechos del ciudadano y las posibilidades para que participe activamente.

Una educación que inculque los valores. Se recupere aquella formación básica y que responda a los problemas que hoy viven algunos jóvenes, por ejemplo, la violencia.

Que manifieste actitudes de respeto hacia los estudiantes, y que los ayude para que se vinculen con la vida, y con los problemas que ellos enfrentan.

Una escuela que acoja a los estudiantes más pobres. Una escuela que ofrezca una igualdad de oportunidades para todos los estudiantes. Se logre y se facilite la movilidad social. Nos reconocemos como una escuela que atiende a los sectores sociales más vulnerables, y esto lo valoramos y lo respetamos.

Una escuela que aprenda a enseñarles a los estudiantes que más les cuesta, y que facilite el desarrollo de estos estudiantes. Que genere hábitos y actitudes hacia el buen emprendimiento.

Una escuela que acorte las distancias de lo que se enseña y lo que el mundo del trabajo exige.

Una escuela más exigente, más motivadora y comprometida con el logro de los aprendizajes de los estudiantes.

Que oriente a los jóvenes, que acoja sus inquietudes y sus preocupaciones. Esto se plantea como una función de todos los profesores y toda la comunidad escolar. La orientación está en los planes y programas de estudio.

Los estudiantes exigen clases bien preparadas y motivadoras, que se le entreguen contenidos. Clases entretenidas y que se perciba que se aprende.

Una escuela que informe a los estudiantes de los progresos y de lo que hoy sucede en educación.

Una escuela que también favorezca la formación para el trabajo.

Una escuela que destaque lo bueno de las personas, tanto de los estudiantes como de los profesores. Reconozca los talentos de las personas. Que se sientan cómodos y reconocidos. Que exista respeto por las diferencias individuales.

Una escuela que transmita cultura, que presente los problemas que viven los jóvenes.

Una escuela con identidad

Una escuela que se defina por los valores de una educación municipal. Educar es posible, para formar personas para que construyan un país. Las instituciones son la base para la formación de personas, y las proyecciones laborales. Convivencia, jóvenes emprendedores son dos metas que se proponen.

Una escuela que se caracterice por un buen liderazgo directivo, del director y del equipo, que escuche, genere confianza y respeto,

Que cumpla un rol humanista, y que asuma la formación de las personas como un proceso integrado e integrador.

Una escuela que favorezca la capacidad trabajo en equipo, que se caracterice por una comunicación transparente, una gestión más participativa, de relaciones humanas más significativas y cercanas. Con un estilo de trabajo, desde las críticas constructivas. Que valore lo que realizan los profesores.

Una escuela que favorezca un perfeccionamiento permanente. Que promueva la renovación en las metodologías y que utilice las tecnologías de la información. Una metodología que fortalezca el desarrollo de competencias y habilidades.

Una escuela con la dotación completa de profesores, que tengan tiempo para dedicarle tiempo a los estudiantes, realicen las evaluaciones y sus correspondientes correcciones.

Una escuela que converse y analice los problemas en comunidad. Una educación más participativa y que integre a los padres y apoderados. Una familia que se comprometa con los aprendizajes de sus hijos. Una familia que genere motivación hacia los estudiantes.

Un Comisión Municipal de Educación, DAEM que escuche a los estudiantes, a los profesores asesores. Esta comisión que sea integrada por otros actores sociales, profesores, estudiantes.

Que la evaluación de desempeño docente sea una posibilidad de mejoramiento y no una restricción ni una resistencia.

Una escuela cuya gestión logre un efectivo y eficiente aprovechamiento de los recursos que dispone, y que se integren a la misión institucional. Saber aprovechar los recursos, saber hacerlo bien.

Una escuela que pueda responder a la brecha educativa entre la educación municipal y la educación particular subvencionada. Que pueda disminuir la brecha, sabiendo que es un problema más global y nacional.

Apoyo a la discapacidad, y hay respeto hacia ellos, apoyo embarazos, organización estudiantil. Se les escucha, espacios generados por ellos, becas de locomoción. Están escritos los deberes y derechos de una buena convivencia escolar. Existe una menor deserción. Los jóvenes sienten que están en un buen colegio, la jornada escolar ha colaborado en esto, la expresión de los jóvenes tiene espacio (cultura juvenil).

Una escuela que asuma que los resultados no son buenos. Y esto requiere más control y supervisión, más apoyo y asistencia técnica.

Una escuela abierta hacia la comunidad

Una escuela que trabaje con la familia, que la integre en forma activa a los procesos formativos de los estudiantes.

Una educación de concurso público que responda desde una profesionalidad técnica. Y no sólo con estas competencias profesionales, sino que con las condiciones básicas para un liderazgo efectivo y eficiente, desde la autoridad que se reconoce y no se impone solamente por el cargo.

Una educación comprometida socialmente. En que todos los actores sociales de la comunidad se comprometan,

Una educación que asuma los valores propios de la comuna, costumbres, tradiciones e historia, competencias para el trabajo.

Una escuela acogedora, con una buena gestión externa hacia la comunidad y que permita la búsqueda de recursos en la comunidad.

Una escuela que utilice los actuales sistemas de becas y beneficios, becas de retención para lograr una mejor retención de la matrícula y altas tasas de aprobación, y una mayor matrícula.


En el Diálogo Ciudadano se proponen las siguientes acciones:

1) La creación de una “superintendencia comunal de educación”, integrada con distintos actores sociales.
2) Acoger al Alcalde en nuestros centros educativos para que conozca nuestra realidad desde la observación y la experiencia directa.
3) Revisar las competencias, funciones y tareas del administrador municipal
4) Desde la perspectiva de la formación de la persona y los valores que esto implica, participar en las distintas actividades que
5) Repetir esta actividad en cada centro.

Y los compromisos para la acción que los participantes expresaron se resumen:

1) Los estudiantes expresan que “a mayor participación de las autoridades, mejores rendimientos de los estudiantes”.
2) Seguir aportando con ideas de mejoramiento desde el rol y las funciones que cada actor social realiza.
3) Un real y efectivo compromiso de los profesores y estudiantes por trabajar mejores rendimientos.
4) Lograr un trabajo en conjunto entre el colegio de profesores y el departamento de educación municipal.

lunes, agosto 18, 2008

MAX WENGER: LA VOZ PENCONA QUE SE REFUGIÓ EN VILLARRICA

Foto tomada de www.soychile.cl


N. de la Editorial.: La siguiente es una entrevista virtual con Max Wenger. El contenido de la conversdación es real y exacto. Sólo la circunstancia del encuentro físico es una ficción.

Es impresionante como se ve el volcán Villarrica en agosto, cubierto hasta los pies de un hermoso manto blanco. Si uno está de paso en la ciudad de Villarrica, la mirada se enfoca en el volcán y en el lago quieto, en un día calmo de sol. Era apenas pasado el mediodía cuando me encontré con mi amigo Max Wenger, avecindado en la localidad desde hace años. Junto con su labor en el periodismo escrito, Wenger es uno de los buenos relatores de fútbol que ha tenido el medio. En Concepción, la ex radio Simón Bolívar, donde trabajaba, le acuñó el slogan la voz que televisa el fútbol. En Canal 13 narró también muchos partidos para Deportes 13. Como hay gente de Penco que me pregunta por él es que le pedí este "encuentro".
Volcán Villarrica, foto de Roberto Rozas Villanueva.

Después de los saludos y los abrazos, Max no dudó en sugerirme que nuestra reunión informal la realizáramos en el restaurant Kleiber, ubicado en bordelago, desde el que se tiene una vista magnífica del volcán y del espejo de agua. Me dijo que no perdiera la oportunidad de pedir gulach estilo húngaro, que resultó excepcional. Él pidió salmón fresco con salsa de camarones. A mí me trajeron una copa de vino tinto pinot noir y a él, una espumante cerveza alemana, es que Max tiene muy buen ojo y paladar para sugerir lo preciso en un encuentro con un amigo. En la sobremesa, entramos en materia.

-- ¿Cuándo decidiste dejar Santiago, por qué elegiste Villarrica?

-- Conocí esta hermosa zona del lago, el volcán y los ríos a mediados de los 60. Un gran amigo y compañero de universidad, vivía aquí y desde entonces vine todos los años. Resultado: me enamoré de Villarrica y me propuse que algún día me haría villarricense adoptivo.

-- Supongo que en tu corazón, Penco debe ocupar un rincón ¿grande? ¿chico?
--Penco tiene un lugar inamovible en mi corazón y en mis recuerdos de niñez, cuando la vida es todo inocencia y alegría. Dicen que la memoria se activa con las emociones y para mí Penco está lleno de emociones y ternura.

-- ¿Desde cuándo no te das una vuelta por Penco?

-- Algunos meses solamente quise reconocer la ciudad con un paseo por sus calles y barrios. Recorrí la playa evocándola en sus días de esplendor.

-- Cuando te acuerdas de Penco, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente?

-- Aquellas cálidas y apacibles mañanas de playa en el verano junto a mi familia, su plaza y las personas y personajes que desde la puerta de la casa que habitábamos en calle Penco, veíamos pasar. Las visitas a la cancha los domingos y los pitazos de las industrias que marcaban el ritmo de la ciudad.

-- ¿Valió la pena dejar Santiago o te ha tratado bien Villarrica?
-- La experiencia de vivir dos décadas en Santiago es invaluable. Subsistir en Santiago, es temerario. Y como a muchos les sucede, llega un momento en que se busca mayor cercanía con la naturaleza, con mejores condiciones ambientales y la tranquilidad que ofrece la vida en provincia.
Foto de Roberto Rozas Villanueva.
-- ¿Cuál es tu actividad aquí en Villarrica?
-- Como un periodista que alguna vez soñó con manejar un medio de comunicación, aquí me he podido dar el gusto y el “disgusto”. Dirijo un par de emisoras de radio, en las que trato de hacer algo de periodismo dentro de las circunstancias.

-- ¿Cuál es el futuro de la radio local versus la emisora de cobertura nacional?
-- La sobrevivencia se funda en nuestro caso, en la atención prioritaria
que dedicamos a la realidad local. En este campo es difícil competir para las grandes radios, porque el público privilegia la cercanía y su cotidianeidad. Hay estupendas emisoras nacionales, por así llamarlas, pero en Villarrica y la zona, las personas, las organizaciones sociales y las autoridades prefieren Radio “Parque”.

-- ¿Con tu experiencia como relator de fútbol, cuál es tu crítica a las nuevas voces en ese oficio?
--- En el ejercicio de la comunicación social, y en el oficio de la narración deportiva, siempre ha habido modelos a imitar y otros para olvidar. De todos es posible aprender algo. Hoy sin embargo, observo una abusiva imitación de locutores y hábitos argentinos. Demasiado lugar común y entonaciones poco eufónicas. La moda de narrar en televisión como si se estuviera haciéndolo en radio, hace pensar que se considera limítrofes a los telespectadores. En el relato radial uno juega con la imaginación. En cambio, las personas frente al televisor no necesitan que les digan lo que están viendo. El relato en TV tiene que diferenciarse. Noto que hay personas llenas de condiciones aunque al parecer carentes de orientación, en lo que se observa la falta de referentes como Gustavo Aguirre, Raúl Prado, Sergio Planells, entre otros.

-- ¿Recuerdas alguna anécdota tuya narrando el fútbol?
-- Bueno, aparte del consabido grito de un gol que no fue, hay otras, como cuando se me escapó un falsete, vulgo gallito, y sin pensarlo dos veces dije a los oyentes: “Disculpen…pero se me cayó la partitura..”.

-- Desde el punto de vista editorial o de contenidos, ¿cuál ha sido tu clave para mantener el negocio de la radio en tiempos difíciles?

-- Tenemos siempre presente algunos de los pilares del periodismo: la independencia, la credibilidad y seriedad en el cumplimiento de los servicios y fines que nos son propios.


-- Volvamos al recuerdo de Penco, ¿Si estuviera en tus manos hacer algo por Penco, qué harías?

-- Lo trataría de recuperar como el Gran Balneario de la zona intercomunal, con profundas modernizaciones urbanísticas y con capacitación para la industria del turismo. Junto a ello, buscaría inversiones en algún rubro industrial para aprovechar la capacidad instalada, aspiraría a desarrollar un centro de innovación tecnológica o un centro de comunicación internacional, aprovechando el gran aporte humano que posee Penco.

-- Tú has escrito entretenidas historias en este blog. Pero, la pregunta es ¿Te han sorprendido otros contenidos?

-- Sin duda. Me han impresionado aquellos contenidos que rebosan humanidad y afecto por su ciudad natal y por su gente, que me han permitido conocer a la distancia los ideales de muchas personas, jóvenes de ayer, que llevan a Penco en un rincón del alma.

Luego de despedirnos partí de regreso a Santiago, con esta entrevista en una carpeta.

GALERÍA PENCONA: LOS SINHUESOS, EL ÑAJITO, EL DUENDE Y EL SUNCO SOTO

N. de la R.: He recibido la siguiente carta de Iván Ramos, desde Isla Margarita, en Venezuela.
En su nota, me recuerdó a algunos personajes de Penco. ¡Me trajo a la mente a ese carretonero que conducía su caballo sin manos, el sunco Soto!. He aquí las imágenes narradas de esos personajes, muchos olvidados.

Por Iván Ramos Castro
Siempre en todo pueblo o ciudad, existe alguien cuya identidad sobresale ya sea como personaje típico o de cierta relevancia social en su comunidad. A principios de la década del los años cincuenta, recuerdo que vivíamos en los Pabellones de Emergencia, en la calle Freire con Alcazar. Mi mamá solía asustar a mis hermanos mayores con el cuento de que se los iban a robar "Los Sinhuesos”. Ellos eran una pareja mayor que pasaban casa por casa recolectando huesos los cuales guardaban en sus sacos de arpillera, que a su vez cargaban sobre sus espalas. Cuando "Los Sinhuesos" tocaban a la puerta mis hermanos corrían a esconderse debajo de las camas.

Otro personaje era un vagabundo que dormía por las ruinas de "El Molino", al cruzar el puente del estero Penco camino a Penco Chico. Le llamaban "El Ñajo" y era común verlo por ese sector vestido con su pantalón negro a rayas amarrado con unas tiras de color rojo, chaqueta negra y sombrero tipo hongo del mismo color. El Ñajo siempre andaba descalzo y con mirada extraviada, pero curiosamente como de felicidad, flaco y de espesa barba negra. Se ponía en cualquier esquina de Penco a soplar su peineta envuelta en papel al tiempo que efectuaba una acompasada danza al pie de su música, al terminar pasaba el sombrero, recogía lo que le daban y se marchaba a otro sitio. Cuando le le preguntaban por su nombre, respondía: - yo soy el Ñajito." - y se escapaba dando brinquitos.

Muchas veces recibía agresiones de parte de muchachos que se daban a la tarea de divertirse a sus costillas. Una mañana de invierno al pasar por el "Molino", lo vi acurrucado sobre el hueco de un ventanal de la pared que daba al camino. Al medio día, al regresarme por el mismo lugar, el Ñajito seguía en la misma posición, inmóvil e inmutable. Así fue como este hombre solitario, quién bailara al son de su peineta a cambio de muy poco se alejó de nuestra vida cotidiana. Cuando querían menoscabar la condición de alguien, le decían que era más pobre que "el Ñajo", lo que equivalía a "pobre diablo".

Otro personaje era el "Sunco" Soto, quien conducía un carretón tirado por un caballo, aun cuando sus brazos estaban amputados hasta la altura de los codos, era un experto en manejar su carretón, dando muestras de entereza y superación únicas.
El "Sunco" Soto, emocionado, lloró en una ceremonia.

Para terminar, desearía me ampliaran sobre otros personajes, como el de "El Duende" que se aparecía por un callejón del Recinto de la Refinería, dándose a la tarea de aparecerse pasadas las once de la noche. Otra era una leyenda sobre la plaza de Penco, en donde si alguien pisaba una baldosa en particular, perdía la noción del tiempo y del espacio. Se cuenta de algunos que recobraron el sentido vagando por los cerros del sector Villarrica. Saludos a Julio Méndez, sus crónicas sobre Penco son excelentes. Atentamente: Iván Ramos Castro.

jueves, agosto 07, 2008

ENTREVISTA A UN PENCÓN QUE VIVE EN ISLA MARGARITA

Explico que la siguiente entrevista es real en lo referido a las preguntas y las respuestas, sólo que la circunstancia del encuentro es ficticia.

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Salí a las 12:30 horas del hotel Portofino en Humo Beach para mi encuentro con mi amigo pencón Iván Ramos Castro, quien vive en isla Margarita, Venezuela, desde hace ya varios años. Iván es el hermano menor de Hernán Nancho Ramos. Nos pusimos de acuerdo por teléfono para almorzar en el Luciano Restaurant, ubicado en el exclusivo sector de Porlamar, de Margarita. A sugerencia de Iván, yo pedí pescado fresco, deliciosamente preparado con vegetales. A él le trajeron una gran ensalada con queso y salsa ácida. Ambos bebimos sólo agua mineral. Y, de inmediato, entramos en materia…
¿Desde cuándo estás en isla Margarita?

En Venezuela desde el 27 de diciembre de 1975, en margarita desde julio de 1977.

¿Por qué te viniste a este lugar y no a otro en el planeta?

Fue en cierto modo casual, teníamos posibilidades en Alemania Federal (en ese entonces), pero después optamos por Venezuela, por dos razones: acá estaba la familia de mi esposa Patricia (ya fallecida) y también porque el venezolano tiene un trato muy abierto y considerado con el extranjero, más en esa época, son muy solidarios.

¿Cuál es tu actividad acá?

Entrenador de artes marciales y karate do. Tengo mi dojo en casa y además doy clases de ese deporte en la Unidad Educativa de Talentos Deportivos U.E.T.D. el cual es un liceo fiscal o bolivariano.

¿Cómo es isla Margarita para vivir?, ¿Entretenida?, ¿Aburrida?

Una suerte de Macondo en relación al tiempo. La gente nativa es de origen hispánico mezclado con los habitantes originarios: los Guaqueries. Ellos son descendientes de la nación de los Arawakos y la nación Caribe. Esta última de gran influencia en toda la cuenca del Caribe venezolano, colombiano y las Antillas hasta Puerto Rico y Cuba.

Cuéntame de tu familia.

Cuatro hijos, dos hembras y dos varones, además de dos nietos, hembra y varón.

¿Te acuerdas de Penco?

Penco es como un gran manto omnipresente en mi vida, imposible de olvidar, imposible de dejar o de desconectarse. Esté donde esté, camine por donde camine, Penco va en mis zapatos.

Tú practicaste hartos deportes en Penco, ¿cuál te dio más satisfacciones?

El fútbol por supuesto, aunque los disfruté todos, por eso me emocionó mucho ver al Chico Pérez en tu portal, y a todos los amigos y conocidos de mi hermano allá en el Cajón del Maipo.

Con respecto a la literatura, ¿siempre te gustó la poesía?. ¿Sigues escribiendo?

Siempre escribí desde que pude conectarme con la palabra escrita. La poesía siempre estuvo rondando a nuestro alrededor, mi madre recitaba poemas larguísimos, como la “Oración por Todos” de don Andrés Bello, o “El Violín de Yanko”. Mi tío José Fuentes Vergara recitaba de Neruda “Farewell”, el poema 15 y el 20, “Los Versos del Capitán”. Los inviernos eran largos pero como nunca faltaban revistas o libros, así me entretenía. Por supuesto que también escribiendo en secreto, después pasado un tiempo quemaba todos esos papeles en el patio.

Imaginemos que tú pudieras hacer algo grande por Penco, ¿Qué harías?

Allá hay suficiente gente preparada para seguir haciendo grande a nuestra comuna, pero si se diera alguna posibilidad, me gustaría escribir sobre Penco (tengo algún material).

Si hipotéticamente volvieras a Penco, ¿dónde te gustaría vivir, en qué barrio?

En Playa Negra, debajo de un bote, ja ja ja.

¿Te has encontrado con otros pencones en el Caribe?, ¿Quiénes?

Si, con Carlos Núñez, de la población Gabriela Mistral, gran amigo, su esposa Mila Plasencia, creo que es cuñado de Luchito Vásquez, también el “Lolo” Carrillo, una vez en la casa de Carlos en Caracas, hace años con Carlos Moena.

¿Qué aprendiste de la política de aquellos años?

Que es dinámica social pura, la política es saber unir fuerzas para un objetivo fundamental, que es provocar cambios estructurales en la sociedad. Por eso es importante elegir siempre a los líderes, más que por su simpatía o taquilla, por su conocimiento de la sociedad a la que pertenece, en fin, te podría decir que la crecida de ese rio profundo que se identificó con la UP y el compañero Allende, nos arrastró impidiéndonos ver la otra orilla. Los Poetas no son buenos para hacer política, creo que pecamos de nihilistas.


¿Te quedarás para siempre en Venezuela?
Por siempre nunca jamás, ja ja ja. Créeme que a veces me dan unas ganas, pero es problemático a estas alturas del partido.

Y en ese momento de la conversación, el propio Iván sugiere la siguiente pregunta: ¿Qué acontecimiento importante te haría regresar a Chile?
Ver la Parada, la gran Parada, es decir verlos parados dentro de sus cuarteles en posición firme, sin salir a la calle hasta que nos cuenten la otra firme, la verdad sobre los detenidos desaparecidos. Esa Parada quisiera ver, la Parada de un pueblo junto a las puertas de sus cuarteles, sin dejarlos salir a la calle hasta que canten, canten, canten, canten la canción que nos falta oír para aceptar el perdón y así relanzarnos a construir la nueva Patria.

El encuentro terminó con un rico postre de fruta tropical. Nos despedimos en la puerta del Luciano e Iván se fue a sus clases. Yo decidí dar una vuelta por la playa del Agua para ver uno de esos míticos atardeceres de Margarita, para después retornar a mi hotel.