lunes, septiembre 28, 2009

UN DRAMÁTICO EPISODIO DEL 5 DE SEPTIEMBRE DE 1970 EN LA PLAZA DE PENCO

N. de la R.: El siguiente relato vivencial lo envió Iván Ramos Castro.

Les voy a contar algo que muchos de nuestros lectores no saben o porque nacieron después de 1970 o porque no estuvieron donde estuve yo.
Era el mes de septiembre de ese año. Lo recuerdo no solo por la alegría desbordante que hizo de las suyas en esas fiestas patrias dieciocheras, plenas de regocijo y esperanza popular. Pero toda alegría colectiva tiene su contra en parte. Un par de semanas antes, en nuestra querida plaza de armas Pencona estuvo a punto de ocurrir una tragedia. Sucede que los cómputos extra oficiales de la elección presidencial del 4 de septiembre daban como ganador al candidato de la Unidad Popular, Dr. Salvador Allende. Por supuesto que la diferencia era estrecha, pero se había repetido hasta el cansancio de que el candidato que sacara si fuera un voto más que su oponente más próximo, debía ser declarado ganador. Bueno, Allende y su coalición era el que en ese momento llevaba una ventaja relativa sobre las candidaturas de don Jorge Alessandri del bloque derechista y el oficialista Radomiro Tomic. Espontáneamente la multitud partidaria de Allende a la que hidalgamente se le unen grupos de la juventud democratacristiana pencona, cuya dirigencia interpretando los postulados de campaña de don Radomiro Tomic, tenían una mayor coincidencia programática con la izquierda que con el programa del candidato derechista. En cosa de minutos y a inicios de la madrugada, esa gran marcha popular se dirigió hasta la plaza y desde el quiosco ubicado a orillas del estero, junto a la calle penco, comenzaron los discursos que certificaban el triunfo del compañero Allende. En esas estábamos cuando de la Tercera Comisaría de carabineros se desplegó un escalón de militares de artillería armados con carabinas styer y bandolera cruzada. El oficial que los comandaba, después de formarlos frente a la multitud se acercó a nosotros con paso decidido. - Seguro viene a felicitarnos, dijo un chistoso, pero por su expresión el mensaje parecía ser otro. Se dirigió derechito hacia el compañero Arturo Villegas, diciendo: Soy el Jefe de Plaza de esta comuna, ¿quién es el cabecilla aquí? Nadie responde, entonces miramos al compañero Arturo y él asume tal responsabilidad, la de la dirección política de esta manifestación, que hasta ese momento era de carácter espontánea. Arturo era un probado dirigente del Partido Socialista de nuestra comuna, él y su familia vivían una esquina de las calles Cruz con Penco. Por un momento pensé de su postura iba a ser confrontación. Yo estoy a cargo, contestó, avanzando un paso hacia el oficial, quien le replica y ordena de manera tajante. Esto no cuenta con autorización oficial alguna, mira su reloj y dice: tiene un minuto para desalojar la plaza y de que todos se retiren. Entonces vuelve junto a su pelotón y ordena tomar posiciones de abrir fuego sobre la multitud. Consulta su reloj. El tiempo parece avanzar más rápido que de costumbre y todos nosotros parados detrás de Arturo quien parecía una estatua de hierro. De pronto se voltea y dice: ya compañeros, no les demos excusa a los golpistas para robarnos el triunfo, vámonos a casa.., ¡Todos a sus casas, a celebrar y a escuchar la radio compañeros, vamos, vámonos! Poco a poco por fortuna, el lugar se fue despejando y la provocación dispuesta desde el Alto Mando por orden del general Camilo Valenzuela, jefe de la Guarnición de Santiago no pasó a mayores. Estando en nuestras casas escuchamos la voz de nuestro candidato hablando desde el balcón de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, en donde le pedía a la militancia, "irse a sus casas, abrazar a sus hijos." y celebrar en familia esta victoria popular. Días después le decíamos a Arturo que se había adelantado a las palabras del compañero Allende al pedirnos aquella madrugada que nos retiráramos pacíficamente y mantenernos alertas para la defensa del triunfo en nuestras casas. Seguro que aquello hubiera constituido la primera masacre del golpismo oculto, que tardó mil días más para lograr sus oscuros propósitos. Esa madrugada del 5 de septiembre de 1973 en nuestra comuna tiene un nombre a quién agradecer el que muchos aun estemos contando el cuento: Arturo Villegas, quién pagaría también con su vida su lealtad con la causa de los trabajadores y la revolución democrática representada por Salvador Allende, cual antorcha que se eleva como punto de referencia a la esperanza por los pueblos de Latinoamérica. Pido desde acá, de estas lejanías al Partido Socialista de Penco, un reconocimiento especial para el Compañero Arturo Villegas, la mayoría de los héroes son gente sencilla, están entre nosotros y tan cerca que no percatamos su presencia.

TERMOELÉCTRICA ATENTARÍA CONTRA UNA VISIÓN DE CIUDAD PARA PENCO


Texto y fotografías de Julio Méndez Briones

Desde hace algunos meses se habla en Penco de la probable instalación de una planta de producción de energía a eléctrica a partir de la combustión de carbón mineral, una de las alternativas más económicas de producción de electricidad y al mismo tiempo la más contaminante. Este tema ha provocado una polarizada discusión:
a) Los que están a favor argumentan que es una buena solución a los problemas de empleo para los vecinos desempleados de la comuna y que los efectos de contaminación son técnicamente superables.
b) Los detractores sostienen que no hay tecnologías que resuelvan en un 100% los efectos de contaminación y que las plazas de empleo de estas instalaciones, en su fase de operación, son mínimas.
En el fondo de la discusión, se hace presente el concepto de desarrollo que cada uno asume o reconoce: Los que entienden el desarrollo como la acumulación de mayor riqueza a distribuir en la sociedad de manera natural y los que entendemos por desarrollo producción sustentable de mejores condiciones de vida para cada uno de los miembros de la sociedad.
Siendo la comuna un territorio formado por una parte urbana, lugar de la ciudad para la vida de las personas, y un territorio inter urbano, para actividades productivas, agrícolas e industriales. El gobierno comunal, en su afán de colaborar con el desarrollo, deberá tomar decisiones acertadas, atrayendo inversiones productivas a la comuna y al mismo tiempo, tomar los resguardos que sean necesarios para llegar a tener mejores condiciones de vida para los habitantes de la ciudad.
En esta disyuntiva se encuentra el gobierno comunal de Penco y no debe eludir su responsabilidad. Por una parte crear las condiciones para atraer inversiones intensivas en mano de obra y, por otra, cuidar y mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Penco y Lirquén.
En el caso que la autoridad comunal optara por favorecer la instalación de una planta termoeléctrica en el borde costero al lado del muelle ex COSAF, estaría cometiendo un grave error, traicionando su razón de existir más esencial, cual es la de colaborar para la generación de mejores condiciones de vida para los vecinos de la comuna de Penco, destruyendo aun más las condiciones naturales para la localización zonas habitacionales con acogedores paisaje y libres de contaminación.
El gobierno comunal con sus atribuciones de administración del territorio comunal tiene las facultades para definir las zonas de habitación para los vecinos y las zonas para la actividad agrícola e industrial. En las primeras se deben crear las condiciones para avanzar en las condiciones de calidad de vida de sus habitantes en términos de: seguridad, medioambiente saludable, comodidad, esparcimiento, espacios para el deporte, actividades sociales, etc.
Si en el gobierno comunal hay duda respecto a una posible instalación de una planta termoeléctrica en el borde costero de Penco sur, es porque se carece de una visión de ciudad para Penco. No se entiende que la principal riqueza natural de la comuna la constituye su paisaje y su tradición histórica, dos componentes fundamentales para el desarrollo urbano y el turismo.

JMB

LA "ISLA" BUENA PROVEEDORA DE ALIMENTOS DE PENCO


Mariscadores de Penco y Cerro Verde aprovechan la oportunidad de las bajas mareas.

La "isla", es promontorio de piedras de canto rodado, que se ubica en el sector norte de la playa de Penco, fue una de las mejores proveedoras de alimentación gratis para una parte significativa de la población local (foto).¿Lo será todavía?

Con sus casi mil metros cuadrados, este islote de piedras asoma y se sumerge al ritmo de las mareas. La bajas más importante se producen en el mes de agosto, para entonces es fácil caminar hacia ella sobre el lecho de arena, cuando el mar se ha retirado. A poco de llegar, basta meter los pies en el agua no más arriba de la pantorrilla, dar unos cincuenta pasos y listo.

Del islote de piedras de Penco, nadie regresa con las manos vacías.
Centenares de pencones aprovechan la ocasión para rebuscar entre las piedras todo tipo de mariscos, mayormente caracoles, tacas, lapas, jaibas y bagres. Al cabo de poco más de una hora y cuando el mar lentamente comienza a volver sobre sus dominios es el momento de regresar a la playa con bolsas y canastos llenos de generosos productos marinos.

Las creativas dueñas de casa del pueblo preparan deliciosas entradas de caracoles o hacen pinos para la fritanga de jugosas empanadas. La naturaleza es dadivosa con la gente más necesitada de Penco, basta esperar la baja marea, arremangarse un poco los pantalones y caminar hasta la isla, que a pesar de los miles de visitantes, siempre renueva la oferta y nadie que va hasta allí vuelve con las manos vacías.

lunes, septiembre 21, 2009

EL PEDESTAL DE LA PIEDRA DEL PATO


A unos cien metros de la playa en la caleta de pescadores, frente a la cancha de Gente de Mar, hay una piedra solitaria que sirve de referencia para conocer las mareas. Hay pleamar cuando, la piedra desaparece bajo el agua o hay una baja importante, cuando dicha piedra queda en seco, levantándose sobre la arena: es la conocida piedra del pato.
La caleta pencona no sería lo mismo sin la piedra del pato. Le da carácter y es una imagen familiar del sector. Un día imaginé que este referente natural podría ser el pedestal de algo creado por el ser humano. Pensé que podríamos instalar sobre ella la representación de un hipocampo o caballito de mar; del rey del mar Neptuno; de un ave con sus alas extendidas, un albatros por ejemplo; o por qué no un cormorán o pato guanay con un pescado atravesado en el pico…

Y entonces leí que Dinamarca llevará su símbolo nacional la sirenita de Copenhague (foto izquierda) a la próxima feria mundial de Shanghai, China. Por tanto, la sirenita instalada sobre una piedra a escasos cinco metros de la orilla, viajará para estar presente en la expo de esa ciudad china el año próximo. Engalanará el pabellón de Dinamarca y estará lejos de Copenhague por seis meses. Los daneses no están muy contentos que la sirenita se ausente por tanto tiempo.

Fue después de la lectura de esa nota que se me ocurrió ¿y si hiciéramos una copia e instaláramos una sirenita en la piedra del pato? Una sirenita de bronce, por cierto, muy bien apernada a su base para evitar vandalismos. En la foto de arriba tenemos la piedra del pato vista desde el camino a Cerro Verde. Con la técnica del photoshop, trasladé a la sirenita desde su pedestal en Copenhague a nuestra familiar piedra del pato como se puede apreciar abajo.
¿No quedaría mal, verdad?

miércoles, septiembre 16, 2009

FIESTAS PATRIAS PENCONAS EN EL EXTRANJERO



Por Iván Ramos C. desde Venezuela
Acá en Venezuela las Fiestas Patrias se celebraban (o aun celebran) en ciudades como Caracas, Valencia, Puerto Ordaz y Barquisimeto, lugares estos en donde se concentró la mayoría de compatriotas que se avecindaron, ya sea por razones de exilio, asilo o simplemente porque fueron lugares atractivos y seguros para solventarse laboralmente.

Acá en la isla Margarita, hace tiempo que este entusiasmo ha ido mermando, al punto de que ya hace unos dos o tres años las fiestas dieciocheras han caído en un punto muerto. Razones hay y, la principal es que la gran mayoría de los chilenos entonces residentes han regresado a nuestro país, emigrado a Norteamérica y los más entusiastas y veteranos o están en sillas de ruedas o han pasado a mejor vida.

Recuerdo a doña Anita de Vargas, esposa de Luis (Flaco Lucho) Vargas, ella, excelente organizadora de tales celebraciones y excelente mano para cocinar "Caldúas", el Flaco Lucho acá es muy conocido como músico ejecutor de bajo y guitarra, su esposa Ana falleció hace no menos de seis meses y así, el tiempo nos va integrando despacio, pasito a pasito bajo este sol inclemente, a esta naturaleza de labios salinos y maravillosos hasta que por fin, algún día, nos atrape, devore definitivamente entre sus encendidos atardeceres.

Hace unos veinticinco años la participación era masiva, concurrían además de las familias chilenas, venezolanos y peruanos, uruguayos y argentinos. Cuando se celebraban las fiestas de peruanos y charrúas, la asistencia era recíproca, además de chilenos, poco a poco fuimos absorbiendo una identidad más latinoamericana. Las causas que nos obligaron a salir vivos de nuestro país de origen fueron muy parecidas, las garras del Plan Cóndor, afectó a todos los países del Cono Sur. De todas maneras es bueno mandarle un saludo a doña María Eugenia Godoy, Vice-Cónsul honoraria de Chile en el estado Nueva Esparta quien durante muchos años ha trabajado por mantener unida a nuestra exigua colonia en la isla de Margarita. Pero no todo está perdido, igual guardo mi botella de tinto para tal fecha, y desde acá, les deseo a todos mis hermanos de Penco, de Chile, Australía, Suecia, Cumpeo y Pelotillehue, una feliz y movida celebración de Fiestas Patrias. ¡Mier..., Viva Chile carajo!
DISCULPEN EL CONDORO
Por Iván Ramos C.
Tremendo condoro el que me pegué con mi comentario de más arriba. No contaba con la astucia de un grupo de veteranos, quienes motivados con este asunto del Bicentenario de la Patria, se reunieron hace un tiempo relativamente corto, y como bien dijera don Rómulo Betancourt expresidente de Venezuela cuando combatía en contra de la dictadura Perezjimenista, decidieron sacudirse el polvo del tiempo y haciendo suya lo de:"..por encima de las tumbas, adelante, por encima de los muertos adelante..", se han levantado estos cabros y armaron tremendo bonche (fiesta), con grupo de rock y cuequero incluidos, desde el dia 18, 19 y 20, de corrido y hasta que el cuerpo aguante, en las instalaciones del Club Uruguayo de Margarita. En medio de un grato ambiente familiar, la flamante directiva de este Centro Chileno Venezolano de Margarita entre los que se cuentan: Ruben Guevara, guitarrista, como Presidente y ex integrante de los grupos de los años 60 The Blue Splendor y de los Pájaros Locos, (grupo por el cual tenía cierta predilección por razones obvias); Luis (flaco Lucho) Vargas, en el bajo y teclado, de vice-presidente; Marcos Vargas, excelente Paramédico de Defensa Civil y baterista; Luis Vargas, en el acordeón y Patricio (Pato) Maureira en el bajo y la voz del conjunto, por cierto Patricio es hermano de nuestra querida y recordada cantante de la Nueva Ola chilena Carmen Maureira. Todo este plato, frio por lo exquisito y quemalatrompa con las empanadas, las humitas, el peure cuchareao, el pastel de choclo, los asados y pare de contar, todo muy bien "regao", bailoteao y por supuesto con más de algún curao, pero sin pasarse de la raya, todo, bien chévere, la raja pué. Yo fuí con mis hijos, cuñada, nieto y mi bella negrita. Ella estaba sorprendida por la alegría que fluía en el ambiente, por los rostros un tanto diferentes, pues en su gran mayoría, ya estamos todos mesclados, caritas mapuches con rasgos nativos en lo corporal, negritos con lenguaje suereño, con el "ya puh" pegado. Por supuesto que estaba presente nuestra vice-consul, Sra. María Eugenia Godoy y familia, numerosas familias amigas venezolanas, y uruguayas. Los fondos recaudados serán para terminar la sede del Centro Chileno en el sector Conuco Viejo, en el municipio Mariño. Hermoso fue ver a nuestras generaciones de relevo zapatendo la cueca, mientras los pures (mayores) se las arreglaban a ritmo de rockanroll. En la Cancha de basketbol, se realizó el dia 18 por la noche un emotivo encuentro de futbol sala, , creo entre solteros y casados, o entre los más sobrios y encopetinados, no lo he averiguado, el partido fue limpio, tan técnico como un juego de chueca, las canillas sonaban como maderitas al romperse, pero los mapuches no le paran a tales caricias, no hubieron combos, solo una que otra chuch..., la cual era silenciado ahí mismo con la advertencia de alguna matrona: "..miren que hai carajitos presentes pué, den ejemplo". En otro rincón, media docena de niños jugando al popular taca-taca, entre ellos mi nieto André de cuatro años con una pelota de..piedra, la cuestión era marcar goles con lo que fuera; y así, las horas pasan y todo sigue tal cual lo dispone la madre naturaleza o algún ente divino. por algo se baila la cueca en todo el planeta y no es de casualidad. No puedo dejar de mencionar entonces a mi hermano Gastón, promotor de nuestro baile nacional en tierras brasileñas, a quien tengo presente a diario. No creo ser el único en recordar cotidianamente a los seres amados que se han ido, sin importar cuando. Por ellos y por los aun sienten a nuestro Chile en el corazón, a nuestro Penco en los huesos y a latinoamerica en el músculo, por los que deseamos una Patria Grande, multiétnica, tolerante y algún feliz, como las soñaron nuestros libertadores y nuestros antecesores. Viva Chile.
Post data.- coooño, les debo las fotos. El final de estas celebraciones, no me las pierdo, sé que el campo del Club Uruguayo va a parecerse a un espectáculo que ofreció allá por el año 72 un predicador Puertoriqueño llamado Yiyé Avila, allá en Talcahuano. Ahí ocurrieron algunos Milagros, entre ellos, algunos discapacitados de mi Pueblo como el cojo Samuel quien para caminar usaba muleta y bastón, y al Alvarito, un muchacho con problemas de coordinación y tartamudez. Cuando Yiyé los tuvo al frente, les pasó la mano por la cabeza, y a viva voz le gritó: "¡fuera demonio, fuera satanás!", luego le arrebato a Samuel su bastón y le arrancó la muleta de una patada. El pobre se quedó haciendo equilibrio como un borrachito en la cuerda floja. "¡Camina hermano, atrévete a ir por la senda de tu Señor..! - Entonces se produjo lo inexplicable, el cojo comenzó a caminar y a dar saltos, fue impresionante, la fuerza de la fe. Alvarito pasó el mismo proceso curativo, después de los exorcismos, fué capaz de agradecer con lenguaje claro y fluido al Pastor por su repentina curación y por la expulsión de los demonios que llevaba metidos en el cuerpo desde la cuna. Los amigos de ambos estaban eufóricos, uno del grupo hasta lamentó no haber llevado a tal acto al Carmelo y al Regino: los bajaron en hombros del proscenio y se los llevaron a celebrar a un bar ubicado en la calle Prat junto al hotel Cecil llamado "Bar El Hoyo". Al alvarito se lo llevaron un poco más temprano a Penco, creo que en el bus de la una de la madrugada, pero e Samuel, libre de prótesis, celebró a lo grande agarrándose de una "chica" flaca y pelopintada, trabajadora social de horas nocturnas con la cual bailó y bebió, hasta que se le acabó la plata. Lo despertó una pareja de Carabineros, estaba tirado al borde de la acera como a veinte metros del "Hoyo". El frio lo tenía acalambrado pero su mente ya estaba despejada, serían las siete de la mañana y ningun "amigo de celebración presente". Los "pascuales" lo dejaron sentado en el autobus a Penco, al llegar a la plaza lo bajan y ahí se queda para luego irse gateando hasta un banco de la plaza a esperar algún conocido que lo socorra y lo saque de aquel mal sueño de encontrarse solo, sin bastón y muleta. Una semana después vi llegar al Alvarito hasta el quiosco de revistas de don Rolando Sandoval: ¿que querís cabrito? le preguntan - y él responde:"ve-ve-vengo po-por el di-diario co-color y y y el Con-do-dorito...". Lo afirmo no solo por ejercitar la lengua, no. Me pareció ver desde el primer día de comenzar estas fiestas del Bicentenario Patrio, a un par de sillas de ruedas tiradas entre la maleza aledaña al club así como media docena de muletas enterradas por ahí mismito..