Por estos días se cumplieron cinco meses de la partida de quien fuera vecina de Penco, María Adriana Meza de la Sotta. Profesora de vocación y aptitud , inició su carrera como maestra en Arauco y Coronel y la prosiguió en los años 40 y parte de los 50 en la Escuela de Niñas Nro. 32 de Penco, vecina al Mercado Municipal.
En este último establecimiento, tuvo como colegas y compañeras a Dudomilia Matus, Laura Eriz, Ana Parada, Ana Benavente y varias otras profesoras. Entre sus muchas alumnas, no la olvidaron nunca Nieves Núñez, Celmira Dueñas y las hermanas Chávez, algunas de las cuales la acompañaron en un último adiós.
Sobrina de Julio Meza y de Dudomilia Matus, llegó a su casa de calle Penco 250 luego de quedar huérfana en Santiago, su ciudad natal. Allí formó su familia con Enrique Wenger, quien fuera empleado de Fanaloza antes de dedicarse a la actividad privada. El matrimonio tuvo siete hijos.
En los últimos años, Adriana Meza se dedicó con amor a la poesía luego de participar en talleres formativos en Concepción en donde residió los últimos 45 años. Publicaciones, encuentros en el país y en el exterior y varios galardones, fueron reconocimientos que recibió siempre con modestia y sencillez.
Su fallecimiento ocurrió en marzo de este año cuando se aprestaba a celebrar 92 años, en momentos en que leía poemas en un taller a amigas en Concepción al mediodía y como consecuencia de un accidente vascular cerebral.
M. Adriana Meza, llevó toda su vida a Penco y su gente en el corazón y nunca dejó de mantenerse en contacto con sus amigas y con su gente. Sin duda Dios la tiene ahora en su reino, desde donde podrá seguir creando poesía y compartiendo sus emociones con humildad y sencillez.
(MAX WENGER)














