sábado, febrero 26, 2011

LAS TRES CHIMENEAS DE LA REFINERÍA DE PENCO


Esta hermosa vista de la Refinería de Penco apareció publicada en un calendario de 1945 emitido por la industria. Las chimeneas --que eran tres en total-- se observan aquí trabajando a todo vapor. La gran producción de azúcar refinada era enviada desde aquí a todo el país mayormente por ferrocarril. Después de su cierre definitivo en los años 70 cesaron las máquinas, los trabajadores se fueron y todo quedó abandonado, hasta el día de hoy. Esta foto que me fue cedida por Anita Riquelme es un testimonio de la importancia que tuvo la actividad fabril en Penco, para que la conozcan las nuevas generaciones.

viernes, febrero 18, 2011

LAS "BOTICAS" DE LA SALVACIÓN


El régimen de ley seca en fines de semana que imperó en Penco durante algunos años no era, en modo alguno, obstáculo para comprar vino. Por el contrario, la medida en lugar de morigerar el consumo parecía aumentarlo. Incluso incentivaba la creatividad tanto de compradores como de expendedores porque había que sortear la prohibición. Los primeros sabían cómo caminar por las calles para evitar a los carabineros, sabían también cómo ocultar las botellas – envueltas en papel de diario—y los segundos, los vendedores creaban entradas falsas a sus bodegas para proveer vino fuera de la ley.
La orden regía desde las 14 horas del sábado, cuando se bajaba la cortina, hasta la medianoche del domingo. Quien no alcanzaba a abastecerse dentro de la hora fatal tenía, afortunadamente, la opción de recurrir a los locales clandestinos para no morir de sed aunque fuera pagando más. Adicionalmente, sin embargo, corría el riesgo de ser sorprendido. Esta venta clandestina en Penco era vox populi; se sabía dónde y quién vendía. A estos recintos algunos los llamaban las boticas.
Insólito era ingresar a estos locales por las puertas falsas llámese living de la casa, la entrada al comedor, por la cocina o por algún portoncito del patio. La sorpresa aguardaba en el lugar destinado por el expendedor para la venta del vino: una pieza oscura y de mala muerte, un quincho, un garaje, una mediagua. Ese sitio estaba la mayor de las veces con una buena concurrencia de parroquianos los que conversaban sobre los temas más diversos, jugaban a las cartas o participaban en competencias de rayuela al aire libre dentro del sitio de la propiedad ya junto al jardín, la huerta o el gallinero. Lo que no faltaba era el jarro de vino a disposición. Todos los presentes estaban siempre cufifos, salvo el dueño del local quien con cara de preocupación aparente miraba por la ventana por si aparecía policía. Si eso llegaba a ocurrir había un plan para evitar la sanción: retirar rápidamente las copas y los jarros, aquí no ha pasado nada.
En cambio quien iba a los clandestinos sólo a comprar permanecía allí lo que durara el llenado de la botella, pagaba y de vuelta a la calle, con el envase aforrado en papel de diario. El dueño se asomaba a la puerta primero, miraba en todas direcciones y como no había moros en la costa, empujaba al comprador suavemente para que saliera rápido y emprendiera la caminata para la casa, si te he visto no me acuerdo.
Los anteriores eran los vendedores establecidos y con sus patentes al día, sólo que no estaban dispuestos a perder mercado por culpa de una disposición legal. Había otros, de menor monta que compraban el vino en damajuanas y le sacaban cuatro veces el costo expendiendo vino convenientemente bautizado. Eran los menos, vendían en sus casas y preferían atender a sus sedientos clientes en horario nocturno, porque era más seguro.
Así transcurrían los fines de semana y días festivos de aquellos años cincuenta evadiendo la ley para poder brindar con una buena copa de pipeño.

martes, febrero 15, 2011

OMAR SOTO: DEL ARCO DE ATLÉTICO DE PENCO A COLO COLO

Don José Riquelme junto a su equipo de honor: Atlético de Penco. Al centro de polera amarilla el guardavallas Omar Soto.

Durante los preparativos para el mundial de fútbol de Alemania (1974) el meta Omar Soto Herrera fue nominado entre los ocho mejores arqueros del fútbol profesional para integrar la Selección Nacional que debía clasificar para ese torneo. Para entonces el futbolista defendía los colores de La Serena.

El guardavallas nació en Lirquén, pero vivió la mayor parte de su adolescencia en la casa de sus abuelos, en el camino al cementerio. Su carrera la inició en la segunda infantil de Atlético de Penco en 1954, a invitación del presidente del club José Riquelme, quien intuyó el gran potencial deportivo del jugador. Fue así como en un partido memorable del Campeonato Juventud, Atlético, con Soto en el arco, venció al Olimpia de Talcahuano por 3-1, en un partido disputado en el estadio El Morro del puerto, el 7 de febrero de 1959.


El desempeño de Omar Soto crecía cada vez, hasta que Fanaloza, que participaba en el Campeonato Regional, lo llamó a sus filas como segundo arquero y así comenzó su trayectoria al estrellato. En un reñido encuentro con Naval de Talcahuano, el arquero titular de Fanaloza Gustavo Piturra resultó lesionado en una jugada que terminó en penal y fue retirado en camilla. El técnico ordenó a Soto ingresar al campo para tratar de impedir el gol mediante disparo de doce pasos. Frente a la pelota se paró el temido jugador Luis Guerra del equipo del puerto. Cuando sonó el pitazo del juez y cuando el arquero recién ingresado estaba aun frío, el atacante de Naval chuteó violentamente al arco. Soto voló para interceptar, pero no alcanzó a llegar al balón. Sin embargo, el gol no se produjo porque la pelota chocó en un vertical. Soto inscribía su nombre en la titularidad. Cuando Piturra regresó a su equipo de origen el Bádminton de Santiago, Fanaloza tuvo a un arquero auténticamente lirquenino: Omar Soto.
Omar Soto, ex Atlético de Penco, pasó en el estadio Regional como arquero de Colo Colo.
De Fanaloza pasó a Ñublense y a Colo Colo, donde tuvo un excelente desempeño. Posteriormente lo contrató Coquimbo Unido y de allí se fue a Deportes La Serena, más tarde a O’Higgins, a Deportes Ovalle y a Deportes Linares, club donde terminó su carrera de jugador profesional en 1980.

Desde ese momento y fuera de la cancha, Omar Soto debió iniciar una actividad extra para ganarse la vida “porque el fútbol de entonces no daba como para una pensión digna”, recuerda hoy el ex arquero de Atlético. Decidió radicarse en Chillán y obtuvo un trabajo en CMPC, donde al cabo de 20 años también se retiró. Hoy día tiene empleo en el supermercado Santa Isabel en el mall chillanejo. Desde esa ciudad, Omar Soto, quien cumplió 70 años, no olvida Penco ni Lirquén, su tierra natal. Dice con nostalgia recordar siempre al gran presidente de Atlético, don José Riquelme, quien le abrió las puertas al futuro como jugador de fútbol.
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Fotos:
Arriba, el equipo titular de Atlético cuando venciera a Olimpia. Más abajo, Soto captado por la cámara de don José Riquelme en el estadio penquista.

 

sábado, febrero 12, 2011

EL MARINERO ALEMÁN QUE SE QUEDÓ EN PENCO


El "Dresden", buque escuela de la marina alemana en 1914
Un conocido y muy querido vecino de Penco fue don Christian Koch, ex grumete del acorazado liviano de la marina alemana “Dresden”, que se hundiera en la bahía Cumberland del archipiélago de Juan Fernández, asediado por navíos ingleses en plena Primera Guerra Mundial.
Un día de 1914 el grumete Koch embarcó en Alemania y su buque zarpó a alta mar en viaje de instrucción naval para sus jóvenes tripulantes y para cumplir una misión en México. En esa nación debía retirar al personal alemán afectado por la revolución mexicana. Y ocurrió que cuando se encontraba lejos de su país estalló el conflicto bélico, hecho que impidió al “Dresden” regresar a su puerto de origen. El navío protagonizó fieros combates con buques ingleses, uno de ellos en las islas Malvinas. Después escapó hacia Chile para buscar refugio en los canales patagónicos; falto de combustible se dirigió a Coronel para cargar carbón. Cuando se encontraba en el área de ese puerto fue alcanzado por los ingleses y junto a otras naves alemanas libró una sangrienta batalla, registrada en la historia como la Batalla de Coronel. Siempre asediado por los británicos inició una maniobra evasiva en dirección a Juan Fernández.
El segundo grumete de izquierda a derecha es Christian Koch.
El “Dresden” y su aguerrida tripulación se convirtieron en una pesadilla para el almirantazgo británico, que ordenó su cacería a como diera lugar. Cuando estaba fondeado en la bahía Cumberland lo sorprendieron dos buques ingleses. El “Dresden” no pudo dar combate porque estaba fondeado y sin carbón. Para entonces había quemado todo el material combustible de abordo: mesas, sillas y los enchapados de madera. Inmovilizado y con su suerte sellada, el capitán llamó a abandonar la nave y ordenó detonar cargas explosivas y abrir las compuertas del casco para provocar el hundimiento. El episodio se registró el 9 de marzo de 1917. Los tripulantes fueron capturados en tierra, pero los ingleses no pudieron llevárselos por encontrarse en territorio nacional. Así, el gobierno chileno encomendó a la Armada la custodia de los marineros alemanes.
Relegados en la isla Quiriquina permanecieron por poco más de dos años, entre el 25 de marzo de 1917 y el 19 de octubre de 1919. Desde allí sostuvieron una activa interacción con la sociedad porteña y penquista. Familias de ascendencia alemana los visitaban con frecuencia. La dama pencona Agnes Frischen, esposa de don Egidio Braun, ingeniero de la Refinería, halagaba a los oficiales cautivos del “Dresden” con dulces y tortas con el fin de ayudarles a mitigar la nostalgia lejos de la patria.
Uno de esos marineros era don Chistian Koch. Tal es la historia con la que Koch llegó a Penco en 1919. Fue su opción quedarse en Chile y en Penco en particular. Siendo él muy joven quiso hacer su vida y tener una familia en la ciudad. Fue así como conoció a Clara Vergara con quien contrajo matrimonio. Los Koch Vergara tuvieron dos hijos: Arno y George.
Don Christian Koch y su esposa la señora Clara Vergara.

Christian—el veterano naval de la Primera Guerra Mundial--, desarrolló aquí su habilidad para la que se había preparado en Alemania. Como profesional de la pintura, la decoración y el trabajo en vidrios se desempeñó por años en la empresa Gleisner de Concepción. De ese modo pudo sobrevivir y progresar en tiempos difíciles. Era muy conocido en Penco y en la zona por la calidad de sus servicios y el nivel profesional. Pero, además tenía otras virtudes, era reconocido por su sentido del humor. A su bicicleta le agregó un cajón en la parrilla para transportar sus materiales. Siempre sonriente se refería a su medio de transporte como la “camioneta”, hecho que desconcertaba a sus vecinos quienes después al darse cuenta reían con él de buena gana.

Vale la pena recordar la figura de un extranjero que amó a Penco, al punto de echar raíces y formar una familia. Por algún motivo optó por quedarse aquí hasta el fin de sus días. Desde que se instaló en Penco, Christian Koch nunca volvió a Alemania, seguramente porque durante la guerra murió su madre en su país natal. El valeroso marinero del “Dresden” falleció en Penco el 28 de julio de 1974.
El "Dresden" fondeado en Juan Fernández.

jueves, febrero 10, 2011

PENCO PERDIÓ EL CENTRO DEPORTIVO REFINERO

Abel Soto nos hizo llegar la nota que él envió al diario El Sur y que fuera publicada el año pasado, en la que hace referencia a la demolición del Contro Deportivo de la Refinería. El texto completo es el siguiente:


Señor Director:

El Ex Centro Deportivo Crav, brindó por muchos años Recreación, Cultura y Deporte, hoy con su demolición se cierra un ciclo de vida muy hermoso para los que estuvimos más de alguna vez, Jugando Rayuela, Palitroque, Futbolito, Basquetbol, apoyando una velada de box, viendo a Moya Grau en el Teatro, o una película mexicana en el Cine, leyendo Adiós al Séptimo de Línea o la Revista Estadio en su Biblioteca.
Hago esta nota para que no se diga, que tras la última paletada, nadie dijo nada, nadie dijo nada, como nos recuerda el poema de Pezoa Véliz.-
Espero que la frase, Penco la tercera ciudad más antigua de Chile, sea considerada por las autoridades para brindar proyectos de adelanto, porque en ésta Comuna hace muchos años que la Recreación, Cultura y Deporte se practica en pañales, quedándonos prácticamente en la misma cuna que dejó Concepción.-

lunes, febrero 07, 2011

LAS CAMPANAS DE LA IGLESIA DE PENCO





Este es uno de los sonidos típicos de Penco, el de las campanas de su iglesia principal, ubicada frente a la Plaza de los Conquistadores. El presente registro fue grabado por Andrés Urrutia Riquelme el día de la procesión de la Virgen del Carmen de 2010. Le solicité que lo hiciera con el fin de incluirlo en este blog para que pencones que viven en otros lugares y que hace mucho no van a la ciudad puedan reproducirlo y oír el tañido del bronce tan propio de nuestro querido Penco.