lunes, junio 27, 2011

SAN PEDRO NAVEGÓ EN EL MAR DE PENCO

Con el sol inclinado al norte y una brisa fresca soplando desde el oeste, los pescadores de Penco realizaron la procesión de San Pedro, como todos los años a fines de junio. El temor al frío no fue obstáculo para llevar al santo a la cancha de Gente de Mar y de ahí subirlo a una de las embarcaciones para la tradicional navegación de fe en el entorno de la playa pencona.

Esta procesión fue un nuevo testimonio de los pescadores de amistad hacia el mar, no obstante de violencia que la naturaleza pueda expresar en determinados momentos: temporales, trombas marinas, tsunamis. Ninguna de esas imágenes del pasado reciente restó fuerza al agradecimiento que los pencones tienen al mar.

Tal vez el frío, que al final fue bastante menos de lo esperado, pudo haberlos amedrentado un poco. Sin embargo, igualmente asistieron a la orilla de la playa para rezar y decir presente. Esta fiesta anual estuvo llena de esperanzas centradas en la generosidad del mar y en las pescas abundantes.

El sol brillaba débil en el cielo filtrando sus rayos a través de la fina y casi invisible ceniza volcánica que alcanzó nuestras costas luego de dar la vuelta a mundo desde el cordón del Caulle, en Puyehue. El mar rizado no escondía las gélidas corrientes invernales. Sin embargo, los pescadores agradecieron el buen tiempo y la temperatura agradable. La tarde había caído notoriamente cuando concluyó esta procesión tan arraigada en la cultura de nuestros pescadores.

Las fotos que incluyen esta cónica fueron cedidas por mi amigo Andrés Andy Urrutia Riquelme.

jueves, junio 23, 2011

PATO RENÁN: "QUIERO MUCHO A LA GENTE DE PENCO"

Pato Renán, expresivo como siempre.

Mi encuentro con Patricio Renán, el cantante de Penco de la Nueva Ola se produjo en el cine Hoyts de La Reina, a pocos metros de su casa. No llegó a la hora, sino con quince minutos de retraso...

--Es que tuve que ir a pagar las cuentas de la luz y el gas. En todo caso te llamé para explicarte mi demora y tú no respondiste el teléfono.

--Está bien, eso no tiene gran importancia ¿Cómo estás Pato?
--Mira, entre Cerro Verde Alto y Cerro Verde Bajo jajajaja.
--Pero, en todo caso, te veo bien, con mucho ánimo y muy sonriente.
La canción Soy Culpable, de Patricio Renán.
--Es que estoy muy contento porque me visitan mis hijos María Verónica a quien no veía desde el 2006 y mi hijo Sebastián Patricio con quien no me encontraba desde hace doce años… Harto rato. ¡Cómo pasa el tiempo!
--¿Ellos vinieron sólo de paso?
--Claro, andan con la mamá. Tienen que volver porque viven y trabajan en Estados Unidos, el muchacho en Miami y Verónica en Washington DC.
--¿Y cómo anda tu conexión con Penco?
--Siempre en primer lugar. Hace menos de una hora me llamó el profesor Rosauro Montero para preguntarme cómo estaba. Fue una llamada inesperada de gente a la que quiero mucho. Penco está fuertemente enraizado en mi corazón.
--Cuéntame una anécdota.
--Por ejemplo cuando niños íbamos a bañarnos a la "poza del chilco" y al tranque en Coihueco. Tú sabes que ahí había un cuero, un animal acuático como la manta raya, que era una amenaza constante para nosotros. Así que nos turnábamos para que mientras unos nadaban, los otros hacían guardia con palos y los ojos bien abiertos para alejar al bicho. Yo no lo vi nunca, pero hubo mucha gente que tuvo encuentros cercanos.

Patricio Renán ha recibido el reconocimiento de Penco al menos en tres oportunidades. Primero, en 1972 bajo la administración alcaldicia de José Meza Rubio; después con Beatriz Altamirano de Vizcaya en 1975 y como hijo ilustre de la ciudad el 2006 con el actual alcalde Guillermo Cáceres.

Fue precisamente con el alcalde con quien Patricio Renán vivió en Penco la ruda experiencia del terremoto del 27 de febrero de 2010 como él recuerda vivamente.
--A ver, cuenta cómo fue eso. Imagino que horroroso.
--Mira, las celebraciones del aniversario de la comuna habían terminado como a la una y media de la mañana en la plaza. Nos habíamos retirado a cenar ya de trasnoche en el casino Oriente. Ahí estábamos con toda la gente cuando comenzó el movimiento. Fue una experiencia aterradora ¡cómo se movía la tierra, mi viejo! Estábamos plenamente conscientes de lo que pasaba, de la violencia de la naturaleza y ¡cómo el fenómeno no paraba nunca! Se cortó la luz y estábamos al lado del mar. Fue una experiencia de miedo. Pero, el mundo es así y seguirá siendo así. Hay que aceptar este tipo de cosas y convivir con estas manifestaciones naturales. Pienso, menos mal que el terremoto no ocurrió cuando estábamos en la plaza, ¡imagínate que el odeón se vino abajo. Nos habría aplastado a todos!…

Luego de un café y un helado en un local del recinto nos despedimos con el compromiso de mantenernos en contacto.

martes, junio 21, 2011

AÑORANZAS DE LA PLAYA DE PENCO



Por María Cecilia Mercado G.


Jamás el tiempo borrará las huellas que deja el mar sobre las rocas, ni las huellas de nuestra memoria de las interminables caminatas por las orillas la playa de Penco.
 
Sergio Inostroza: "Bienvenido Amor".
Los atardeceres, con los pies en la arena semi tibia, escuchando a lo lejos las canciones de los casinos como Bienvenido Amor, Cielo, La pollera colorá, Por amor, La noche, Calla, etc. , que si cierras los ojos las pudieras tocar con las manos del tiempo.
Momentos de juventud plasmados en cada rincón de nuestra playa de Penco, carreras de niños tirando arena por todas partes y revolcándose en ella hasta quedar como un empolvado. Las vendedoras de pan amasado , que pasaban en el momento exacto en que el hambre te pedía a gritos un trozo de pan con arena ¡Qué pan más exquisito! Y qué decir de los barquillos, su grito era inconfundible.

Una canción del recuerdo te hará evocar momentos de juventud, precioso tesoro enterrado en las arenas cálidas de la playa de Penco, que te abrazaron por primera vez en la niñez y en la juventud fue tu cómplice de algún amor furtivo, ¡Qué añoranza de lo que fue nuestra playa de Penco!
Jamás un río dejará de correr y se llevará el recuerdo en sus aguas de haber visto a lo largo de su travesía amores que con sus lágrimas lo han llenado de tristeza, así también jamás la playa de Penco dejará de tener arena en donde quedaron huellas inmortales de amores y desamores que hicieron sus hermosos castillos de arena, que algunos se llevaron por siempre y otros los diluyeron las suaves olas del mar.

La vida de cada ser humano está escrita, no borres los recuerdos que te dejó la vida, que son lo único tuyo y que nadie te podrá quitar.

viernes, junio 03, 2011

PENCONES RESIDENTES EN SANTIAGO BRINDARON POR PENCO

Doce pencones residentes en Santiago nos reunimos la noche del 2 de junio en el restaurant La Casa Vieja, de avenida Chile-España, Ñuñoa, para recordar a nuestro querido Penco, nuestros familiares lejanos, los personajes idos y los presentes, los clubes deportivos locales, nuestros profesores, los lugares de la comuna hoy idealizados por la memoria y para compartir una cena de fraternidad.

Asistieron el ministro de la Corte Suprema Guillermo Silva Gundelach, los médicos Julio César Arriagada y Juan Carlos Sandoval, los ingenieros Fernando Silva Gundelach, Julio Méndez Briones y Gerardo Aceituno Puga, el coronel (R) de Ejército Miguel Avendaño Baeza, el cantante de la Nueva Ola Patricio Renán, el ex jugador de Coquimbo CRAV José Chico Pérez, el ex agente del ex Banco Concepción Guillermo Cartes, el profesor Daniel Hormazábal y el periodista Nelson Palma Palma.

La reunión fraternal fue un encuentro de mundos dispersos por la vida pero todos provenientes de un tronco común: nuestra ciudad de origen, Penco. Casi todos, por ejemplo, alguna vez jugamos partidos oficiales en la cancha de Gente de Mar. Otros –como el ministro-- recordaron la anécdota de haber subido al ring con guantes de boxeo en el Club Deportivo de la Refinería para un fiero combate amateur con un púgil de Penco. “Nadie me advirtió que al tercer round los guantes iban a pesar tanto, al punto que no me los podía”, recordó en broma.

Todos los presentes esa noche tenemos en el recuerdo las frías madrugadas penconas cuando nos íbamos a tomar el bus para ir a nuestros colegios o liceos; todos tenemos presentes las ásperas emociones que desatan los temblores, los terremotos y los maremotos. Todos huimos a refugiarnos a los cerros alertados por gritos “se está saliendo en mar” aquel raro domingo 22 de mayo de 1960. Todos supimos del calor prodigado por el carbón de leña y del arrebatador fuego del carbón de piedra que fundía los braseros. Ninguno ha olvidado el rugido del viento norte en los cables del alumbrado por calle Freire o Cochrane en cerrados días de tormentas y las avenidas de aguas barrosas bajando por Villarrica, Penco Chico, Membrillar y el Recinto después de inclementes aguaceros o el rumor de rudos oleajes del mar en noches estrelladas.

Pero, igualmente quienes nos juntamos para conversar teníamos en nuestras mentes los bellos atardeceres veraniegos en la playa local, el suave aroma de los pinos proveniente de Coihueco, los ricos desayunos con leche de vacas ordeñadas sólo horas antes, los viajes a los cerros a sacar murtillas, zarzamoras, chupones, avellanas, changles. Todos probamos alguna vez los helados de bocado del turco Marco. Todos tuvimos pinos de pascua cortados y traídos de un par de cuadras más arriba. Todos anduvimos en el tren chillanejo y el tomecino.

Todos pertenecimos a ese mundo que apenas se abría con nuestros viajes a Concepción, la urbe, la gran ciudad luminosa con sus escaparates, sus galerías y sus letreros de neón. Pero, pronto, todos por igual nos recogíamos a Penco donde estaba el cariño familiar, los amigos, la querencia.

En el encuentro de pencones del 2 de junio en Santiago, nos acordamos de todo como una galería de imágenes y nombres. Hacia el final de la cita, se entregó a los presentes un ejemplar del libro Crónicas de Penco, de Víctor Hugo Figueroa, concejal pencón, quien lo lanzó recientemente en la comuna. Todos destacaron el esfuerzo que significó hacer esta publicación, también muchos identificaron amigos y familiares otros, incluso pudieron conocer a renombrados personajes del pasado de Penco gracias a las fotografías. La totalidad de las personas que asistieron a la cena se entusiasmaron al ser informados que ya está en preparación un nuevo volumen con la historia local a iniciativa de Figueroa.
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FOTOS DE ARRIBA HACIA ABAJO:
1. Vista general de la mesa del encuentro. de izquierda a derecha: Fernando Silva, Miguel Avendaño, Guillermo Silva, Juan Carlos Sandoval, Daniel Hormazábal, Patricio Renán, Julio César Arriagada, José Pérez, Guillermo Cartes y Gerardo Aceituno.
2. El ministro Guillermo Silva y el doctor Juan Carlos Sandoval.
3. Nelson Palma, Guillermo Silva y Miguel Avendaño.
4. Fernando Silva y Julio Méndez Briones.
5. Miguel Avendaño y Juan Carlos Sandoval
6. Daniel Hormazábal y Patricio Renán.
7. Juan Carlos Sandoval, Daniel Hormazábal, Patricio Renán, Julio César Arriagada y José Pérez hojean Crónicas de Penco.
8. Nelson Palma y Guillermo Cartes.