Thursday, November 19, 2015

HOMBRES Y MUJERES: CERTEROS MATARIFES DEL EX MATADERO DE PENCO

Matarifes de Penco posan en tenida de trabajo. Con botas y boinas, los "matadores". Al centro, la señora Laura Rosa Ramírez Salgado quien trabajó por muchos años en el oficio de tumbar animales. La foto captada circa 1950 fue cedida a nuestro blog por la hija de Laura Rosa y nos la ha enviado Cultura Penco-Lirquén.
 
José Nieves Garcés, de gran estatura, diestro con el cuchillo, gozó de fama en Penco por lo certero de su estocada para matar vacunos en el matadero local. Los ultimaba al primer pinchazo, hecho que hacía de él un matarife limpio, sin crueldad. Como se diría hoy en su pega el hombre era seco. Sin embargo, una mujer no le iba en saga: la señora Laura.
 
Los animales que ellos faenaban llegaban a Penco luego de una larga caminata desde Chillán. Bajaban por Tomé guiados por baquianos. Los arreos se detenían en Infante con la línea férrea, lugar donde funcionaba el entonces matadero municipal de la comuna. Ahí en plena calle --sin la congestión de hoy--, las reses aguardaban su turno.
En el matadero municipal de Penco no sólo trabajaban hombres, también --decíamos-- había mujeres, según nos relata la señora Lucía Ramírez Salgado, quien vive en Infante y cuya madre, la señora Laura, laboró por años en ese ex recinto pencón. Precisamente ella también tumbaba animales menos corpulentos usando con precisión su afilado cuchillo. Otras mujeres en esas faenas eran Mercedes, quien venía de Lirquén; las señoritas Villagrán, Mercedes o Meche, era una, de la otra se desconoce el nombre, porque  no le gustaba, se hacía llamar sólo señorita Villagrán. Ellas oficiaban de menuderas, esto es que pelaban los chanchos o lavaban y limpiaban vísceras y entrañas. El equipo lo completaban el Challo, también matarife, y dos ayudantes Luis, el “chueco” y don Cirilo. Estos últimos no eran empleados municipales. Su paga consistía en recibir un trozo de carne, pana o bofe, que después ellos vendían y así obtenían dinero. Pero, el hombre que destacaba era José Nieves, el matador.
La señora Lucía recuerda que ella le llevaba el desayuno al trabajo a su mamá. Nos dijo: “Los hombres siempre insinuaban piropos. Por ejemplo, ‘Meche –le decían a Mercedes—después de la pega nos bañamos en colonia y nos vamos a bailar al Huambalí, ¿estás de acuerdo?’. El Huambalí era uno de los casinos que funcionaban en la playa. Ellas que no estaban de humor para la chacota respondían con seriedad ubicando a los piroperos en su lugar”.
 
Los lunes, los miércoles y los viernes se faenaban animales grandes: vacunos y caballos; los martes y jueves cerdos y ganado ovino. El veterinario, señor Kombli, vivía en Concepción. Llegaba los lunes a primera hora para certificar la calidad sanitaria de las carnes. Sin embargo, su casa se incendió por lo que el municipio le ofreció residencia en Penco. Por eso vivió muchos años muy cerca del matadero. El segundo veterinario era don Caupolicán Rifo, proveniente de Lorenzo Arenas.
           En este espacio de calle Infante al llegar a Los Olivos, funcionó el desaparecido matadero municipal de Penco.

Entre sus recuerdos, la señora Lucía dijo que era común que jefes de sección de Fanaloza enviaran a obreros con azafates con cilantro picado a comprar sangre de cordero o “ñache” en las mañanas. Los trabajadores cargando los tiestos regresaban a la carrera a la industria donde el "ñache" era consumido por los loceros.
 
La municipalidad mantenía una estricta fiscalización del recinto. Estaba prohibido beber alcohol en la pega. Jefes del municipio se daban alguna vuelta por ahí y otro tanto hacían los funcionarios de carabineros. Sin embargo, lo que no se podía hacer ahí (beber), estaba disponible en los alrededores donde eran clásicos los cocimientos de entrañas, los chunchules y las prietas con su complemento de pipeño.
 
Según nos contó la señora Lucía,  los carniceros de Penco, aquellos que tenían locales establecidos en la ciudad  así como en el mercado local compraban los animales en pie. Esos comerciantes le pagaban al municipio por el servicio de faenar las reses, dinero que servía para remunerar al personal.
 
El matadero de Penco cerró y en la actualidad el caserón que colinda con el club deportivo Gente de Mar, presta servicios como bodega. 

3 comments:

Unknown said...

Hola soy nieta de Jose nieves garces mi nombre es Sandra legue garces mi abuelo era una persona alta maseteado para mi era un abuelo como el de Heidi el era el hombre mas sabiondo y su apodo era el burro nunca tuvo una pata de palo al contrario ya de mayor le cortaron sus dos piernas pero el fue todo un personaje en mi bello penco y en mi vida

carolina garces said...

Don Nelson , lo primero es darle las gracias por hacer un reportaje sobre el matadero de Penco, un lugar emblemático de nuestra ciudad pero muy olvidado. Soy hija de don José Nieves Garcés Oviedo , Natacha Garces Bouldres. Me emociono mucho que nombrará y reconociera el trabajo artesanal y muy esforzado que realizaba mi padre con el grupo de personas que usted nombro y muchos más.Para que su interesante reportaje sea mucho más fidedigno es que me dirigo a usted para aclararle que mi querido padre fue un hombre de gran estatura 1,87 y pesaba unos 120 kilos en sus años mozos de unos lindos ojos pardos y de fácil sonrisa. Como usted lo escribió fue muy certero al momento de faenar los animales que llegaban al matadero. Él era quien organizaba las laborales que debían desempeñar el grupo de personas que tenía a cargo, decidía como se distribuía la jornada laboral. Toda su vida giro en torno al matadero, ya que ingresó a los 16 años y se retiró cuando este fue cerrado en los años 70; pero el continuo haciendo su trabajo en forma independiente por lo que fue muy conocido en penco. Como su hija mayor le agradezco de corazón sus lindas palabras hacia el trabajo esforzado de mi padre y su personal.
Muchas gracias
Natacha Garces Bouldres
Pd: en la foto don José Nieves Garces es el que está segundo de derecha a izquierda (el de sombrero y chaleco con líneas)

eric pedreros said...

Dn.Nelson palma muy lindo saber la verdadera historia del famocisimo matadero de penco. Y también quiero entregar un pokito más de información. La señora Mercedes que se menciona y venía desde lirquen ella era my abuelita así que tenemos tema para conversar en su pronta visita a la casa de mi tío saludos.