Sunday, January 24, 2021

POLLO ASADO PARA EL ALMUERZO

         


        Parece un absurdo, pero importante información de las costumbres alimentarias del ser humano se puede hallar en aquellos lugares destinados a los desechos. Ahí está la fuente de datos acerca de nuestras rutinas de vida. Pregúnteselo usted a un antropólogo, a un arqueólogo. Hace un tiempo, científicos de estas especialidades indagaron en un conchal descubierto en el fundo Playa Negra que databa de más de cuatro mil años. Plena prehistoria pencona. (Ya hemos publicado datos sobre ese hallazgo). Como resultado de los estudios que se realizaron, supimos de qué se alimentaban esos ancestros, qué herramientas usaban para pescar y tal vez de cómo las fabricaban, etc. Los datos estaban en el basural prehistórico. 

          Para nuestro enfoque, centrémonos en el siglo pasado con el fin de  comprender mejor esta generalidad. Los desechos que la gente arrojaba nos hablan de cómo han cambiado las cosas desde entonces. Para hacer el paralelo miremos solamente la alimentación de aquella gran masa obrera, de los profesionales y de sus familias, o sea, de Penco en su totalidad.

          Comencemos y terminemos nuestra observación en las cocinas.

        Pollo al almuerzo, con sus variables: cazuela de ave; trutros, alas y pechugas asadas; reponedora sopa de patas, buche y cabeza. La dueña de casa no abría el refrigerador y sacaba el pollo, no. Había que ir al gallinero, escoger el ave y agarrarlo, traerlo a la cocina, tomarlo de las patas y estirarle el cogote hasta que muriera. Otra opción era cortarle el pescuezo con un cuchillo. Un trabajo cruel, rutinario, no quedaba más que hacerlo. Al pollo muerto se les quitaban las plumas rociándolo con agua hierviendo. Se desprendían con facilidad, todas las plumas iban al tacho de la basura igual que los interiores. Otras veces en que se cocinaba, por ejemplo, un conejo, había que beneficiarlo y faenarlo en casa. El pellejo, la cabeza y los interiores terminaban en la basura. Si la familia tenía chanchos y faltaba carne, la muerte del animal se practicaba en el patio. Pelos, interiores, pezuñas tenían por destino el recipiente de los desechos. Si la idea era comer pescado frito, al pez se le quitaban la piel o las escamas en la cocina, se les retiraban la cola y la cabeza y todo eso iba al tacho.

            Las tareas extras de las dueñas de casa para cocinar en aquellos años nada tienen que ver con la realidad de hoy, en que la mayoría de los alimentos vienen listos para meter al horno, si es que ya no están horneados. Las tareas crueles de matar, despellejar, desplumar, destripar se trasladaron a las industrias del ramo. Los niños de hoy no tienen la experiencia de cómo la carne que viene en su plato antes fue un animal. La carne que saborea nunca la conoció viva.

          Los arqueólgos del futuro descubrirán en los vertederos que nosotros en el siglo XX comíamos cazuela de ave, pescado frito o chuletas asadas por los restos de plumas de pollo, de cerdas de chancho, o por las escamas apiladas de las merluzas.

Monday, January 11, 2021

PAN DE AZÚCAR, DE PENCO, MODELO DE PERIODISMO LOCAL EN LA ZONA

                                                                        Por Abel Soto Medina

         Husmeando en la historia de Penco, me he encontrado con personajes que la escribieron, y hoy he querido rememorar algunos hechos acontecidos y narrados por las páginas invaluables para los amantes de la historia, de lo que fueron los testimonios de la Revista Pan de Azúcar, publicación, que está registrada también en el Libro “Prensa y Periodismo en Concepción 1833- 2000”, del profesor y académico de la Universidad de la Santísima Concepción, Fernando Casanova Herrera. En su prólogo hace mención a que su libro se debió a un desafío del entonces director de la Escuela de Periodismo de la casa de estudio ya citada, Don Mario Urzúa Aracena, quién advirtiera la inexistencia de un texto que aglutinara la saga de la prensa penquista. Urzúa encargó tácitamente al profesor Casanova, que invirtiera en la investigación de la prensa de la región, en dicho libro, las páginas 366 y 367, el autor hace mención a la Revista Pan de Azúcar y a todos los periódicos que alguna vez circularon y/o se imprimieron en Penco, informando a los vecinos de la comuna. Como esas notas forman parte de la historia de Penco, he querido transcribirlas para la memoria.
 MARIO URZÚA

Listas de esos periódicos:

“El Penquisto” año 1893, fundado el 31 de diciembre de 1983, sólo los números 1 y 4 del 20 de enero de 1894.

“La Voz de Penco” año 1895, periódico semanal, terminó con el N°104, del 25 de marzo de 1897. Imprenta “Calle Roble”.

“Eco de Penco” año 1919, fundado del 15 de Septiembre de 1919, hasta el N° 52 del 11 de julio de 1920, pero desde el n°  28 pasó a llamarse La Razón.

“La Protesta”, fundado 18 de agosto de 1920, se encuentran del N°1 al N° 4 del 4 diciembre de 1920.

La Tribuna" año 1921, periódico bisemanal. Fundado el 06 de agosto de 1921, se encuentran los N° 1 al 11, del 22 de octubre de 1921.

Caminito”, año 1929, fundado el 15 de septiembre de 1929, único número, imprenta Presidente Ibáñez.

El Esfuerzo” año 1932, periódico quincenal, terminó con el N° 117, del 21 de mayo de 1937. Imprenta Comercial Concepción.

Pan de Azúcar”, año 1938, periódico del Centro Deportivo Refinería, Rama Cultural, período irregular, fundado el 22 de noviembre de 1938 y que terminó en mayo junio de 1948 con el N° 70, Imprenta Salesianos. Posteriormente renace el año 1956, como periódico mensual, registrando hasta el N° 88 del año 1961, incompleto.

Fanaloza” año 1944, fundado en Julio de 1944, se encuentra del 1 al 9, del año 1945 de la imprenta Concepción.

Todo este amplio preámbulo a raíz de tener en mis manos el ejemplar N° 96 de Pan de Azúcar del mes de noviembre de 1962, su pura portada constituye historia, con letras destacadas expresa “¡COQUIMBO: AL REGIONAL!


         Acompañada de una fotografía del plantel de jugadores que hicieron posible este logro, se refiere cuando Coquimbo se consagró Campeón de la Serie B del Fútbol Regional. En su último partido vencieron 3 a 2 al Facela de Laja. Un equipo integrado por jóvenes, con gran entusiasmo que mezcladas con virtudes futbolísticas, llevaron a su conjunto a la cima ése año, algunos integrantes más tardes mostrarían sus cualidades en la división de honor, ellos en dicha fotografía están acompañados de sus mentores, su Director Técnico o Entrenador en esos años don Juan Muñiz Vila, que provenía de Iquique dónde consiguió algunos palmarés, tanto en Fútbol como en Básquetbol, del Secretario del Centro Deportivo Refinería Sr. Heriberto Villegas, otrora crack del Coquimbo, formando equipo con Alfonso Navarro, Héctor Pardo, Benigno Varela, Víctor Montecinos, Carlos Vidal, Luis Burgos. Guillermo Maldonado, etc. Y el Director Sr. Carlos Sandoval, respetado trabajador de la empresa, que los infantes de ésos años lo conocíamos como portero del teatro Crav.

        En punto aparte quiero destacar al kinesiólogo o mejor dicho masajista como se decía en ésos años, me refiero al famoso Peneca Rivera, un personaje que destacó en las lides boxísticas del Club Roberto Ovalle de la Crav, y por último a un personaje del Barrio San Vicente, que lograba con mucho sacrificio romper las barreras de sus grandes dificultades para caminar y también para vencer con esfuerzo su atrofia muscular de sus manos y piernas, con todo ello Don Segundo “Chundo” Bravo se le veía constantemente acarrear los utensilios deportivos como camisetas, pantalones y medias, llevarlas a los camerinos de su Coquimbo, previo lavado que seguramente lo realizaba la Señora Clara, apoyada sin duda por sus hijas Carmela y Mercedes, hermanas del Chundo.

         Los jugadores que registra la imagen(portada de Pan de Azúcar), podemos apreciar en la fila superior de izquierda a derecha a: Humberto “Pelao” Aedo, (arquero), Oscar “Cototo” Navarrete, José Miguel Vera “El Minero”, Adrián “Ratón” Pérez, y Juan “Juanito” Cuevas (arquero). En la fila del medio igual de izquierda a derecha, Gilberto “Pachoco” Soto, Héctor “Chito” Pardo, Carlos Aravena, Juan “Juané” Parra, en la última fila, tenemos a, Pedro “perro” Vergara, Santiago “Chaguito” Nova, Anastelio “Memo” Durán y Roberto “Chueco” Pardo. También integraron el plantel campeón pero que no aparecen en la imagen, fueron los jugadores, Manuel Sanhueza, Danilo Inostroza, Luis Ibañez y Carlos Venegas.

          Hay notas en una página, que llama a la cooperación de los socios para afrontar el campeonato en la serie de honor, desafiando a considerar un plantel de a lo menos 20 jugadores, rescatando sobre todo la juventud del plantel actual, para ello, aunque han sido felicitados. los dirigentes deberán esforzarse con mayor ahínco, para la formación del nuevo plantel, nos referimos a los señores Jorge Moena, Fernando Castro, Roberto Eriz, sumados a los ya nombrados Heriberto Villegas y Carlos Sandoval… La celebración muy singular por esos años, fue un Paseo Campestre al Fundo Landa, dónde las Hinchas número uno, ése día la oficiaron de cocineras, nos referimos a las Señoras Margarita Monsálvez y Petronila de Torres (la Sra. Peta), según el informe la fiesta estuvo del uno.

          Hay otros puntos destacados respecto de ramas del deporte extinto en la comuna y que bien vale la pena recordar, partiremos por el Atletismo, que en la Refinería de Azúcar, el Club se llamaba Heriberto Urzúa, nombre de un ejecutivo de la empresa, como se acostumbraba en ésa empresa azucarera de bautizar las ramas con los nombre de sus jefes superiores, a modo de ejemplo, el Box, se llamaba Roberto Ovalle, El Ciclismo Raúl Gillet, Federico Carvallo en el básquetbol, y en la versión femenina María del Río.

         Bueno, para no alejarnos de las notas que deseo destacar, está la competencia atlética desde la ciudad de Lota a Penco, de plaza a plaza, una especie de posta que cubría diversas distancias, que iban de 10.000, 7.000 y 5.000 metros, y así sucesivamente hasta cubrir la distancia de 56 kilómetros aproximadamente, existente entre ambas ciudades. Dicha cita concitó la presencia de 7 clubes con la participación de 8 atletas por equipo para sus relevos, el equipo de Penco representado por el Club Heriberto Urzúa, fue el ganador de ése día, cuando Jorge Lavín cruzó la meta en la plaza de Penco con el bastón de relevo que recibió a la altura del sector la Greda, coronando el esfuerzo de todos sus compañeros que trasladaron el bastón antes de recibirlo él. Se destacan a los integrantes José Astudillo, Alejandro Arias, Juan Astudillo, Antonio Torres, Alfonso Becerra, Julio Gómez, Víctor Henríquez. Debemos hacer mención también a los clubes, Lord Cochrane, Naval, Suplementeros, Schwager, Royal de Santiago y Volcán de Talca.

         Otro deporte extinto, es el box, y la revista Pan de Azúcar destaca en ésa edición con una fotografía, al representante del Roberto Ovalle, Don César González quién ése año había ido a competir al Nacional de Box Amateur, consagrándose, Vice Campeón de los Pesos Medianos. Hacemos notar que él fue hijo del Boxeador de los años viejos conocido aquí en Penco, como Peter Johnson, y que el Blog ya ha considerado en alguna nota del amigo del Blog e integrante de la Sociedad de Historia de Penco, el Ingeniero en Maderas Sr. Manuel Suárez. Estas pocas líneas, que sirvan como un reconocimiento a César González y su esposa María Monares, ambos vecinos que transitaron un espacio de su vida por el barrio San Vicente, así como también lo hizo la hermana de la señora María, la ex basquetbolista del María del Río y Marcos Serrano de Tomé, Lidia Monares QEPD, un recuerdo a su memoria.

         Para terminar diré que cuando uno tiene un ejemplar de la revista Pan de Azúcar, le van aflorando inquietudes sobre qué sorpresa le brindará, que trozo de la historia encontrará, asisten sentimientos y se sabe bien que vendrán sin duda, vivencias impregnadas de historia, historia pura, porque cada uno de los que intervendrán, la estaban sin querer, escribiendo.

          Para otra oportunidad, si el amigo editor lo permite vamos ir sacando a la luz, otros interesantes temas guardados en éste ejemplar.

          En Post Data, quiero agradecer a mi amigo Eduardo Villegas, quien me hizo llegar el ejemplar a raíz de una entrevista relacionada con su participación en Coquimbo Crav, cuando fue Campeón los años 1968 y 1970.


Sunday, January 03, 2021

LA MINERA DEJARÁ LOS CERROS DE PENCO COMO «MAD MAX»

 

NOTA EDITORIAL: Nuestro blog no puede pasar por alto una inquietud que cruza transversalmente a la comuna. Con los elementos, los hechos y los antecedentes disponibles sobre el controvertido proyecto minero de biolantánidos que se aplicará en Penco, podemos extrapolar una historia del futuro cercano. A Dios gracias, cuando las historias están por venir, todavía es tiempo de evitarlas.

 

PENCO, AÑO 2038 

          En noviembre de 2038, el último camión con tierras raras salió del fundo El Cabrito en dirección a Lirquén donde esperaba un buque granelero. Era la carga final, con la que terminaban 15 años de faenas extractivas. El conductor del camión miró por el retrovisor y pudo cuantificar en parte dentro del encuadre de su espejo la magnitud del desastre, un panorama desolador. Por un lado, un cerro de arena, piedras y arcilla, yermo e interminable. Por el otro, un agujero inmenso de 270 hectáreas de superficie, más grande que Penco y Lirquén juntos. El hoyo de dimensiones colosales tenía 40 metros de profundidad. El camión avanzaba pesadamente por el camino que se abría entre el hoyo y el talud de arena antes de desembocar en la ruta de Itata.

          En ese paisaje apocalíptico parecido a la escenografía de la película Mad Max (Máxima Locura)–  no existía ni un solo árbol, ni era posible oír un solo trino de alguna ave silvestre. Una postal del planeta marte transmitiría más vida que eso. Así quedó el terreno que quince años antes era campo verde, bosques, esteros, quebradas, pequeños valles. Para finales del 2038 la empresa Minera Biolantánidos cerraba su planta de extracción de tierras raras, en cuyas faenas aplicó «las últimas tecnologías en la explotación minera, amistosas con el medio ambiente y con la comunidad». Porque eso prometió desde los inicios al Servicio de Evaluación Ambiental para persuadirlo cuando se armó el proyecto en 2015.

          A pesar de las objeciones de la comunidad y de las autoridades locales, la minera salió con la suya. Hochschild Mining, dueña de la minera, lo sabía desde el comienzo de su incursión empresarial. Antes que terminaran el debate, las objeciones y las consultas para las autorizaciones, desplegó con arrogancia en su sitio web el anuncio que la explotación se iniciaría en el primer trimestre de 2023. El proyecto extractivo terminaría 15 años más tarde, el 2038.

         Terminadas las faenas en Penco, Hochschild Mining aumentó sus ganancias inmensamente gracias al negocio y a sus éxitos en la Bolsa de Metales de Londres. Y Penco no disfrutó nunca su riqueza natural minera, solo pudo exhibir las cicatrices, así como quedaron las antiguas salitreras del siglo XIX abandonadas en el desierto de Atacama.

PENCO REAL HOY

          Esta imagen que hemos proyectado parece un mal sueño. Afortunadamente la realidad hoy no es aún la que hemos descrito de como sería el 2038. He leído y oído muchas afirmaciones tales como “ya no hay nada que hacer, todo está arreglado en favor de la minera” o “está todo el pescado vendido”. En estas frases hay una fuerte carga de pesimismo y de bajar los brazos. La minera necesita que este pesimismo se instale en el imaginario local. A la empresa le va mucho mejor si quienes se oponen se sienten derrotados desde el comienzo.

          La estrategia comunicacional de la minera no exhibe ninguna genialidad. Se enfoca en las bondades del producto: los lantánidos son indispensables para la eficiencia de las nuevas tecnologías. Y enumera todos los usos de las tierras raras con el fin de que la comunidad pencona sienta orgullo por disponer de ese bien, regalo de la naturaleza. Pero, la minera dice muy poco sobre las desastrosas consecuencia de la extracción. De partida tiene que echar abajo todo el bosque. Imagínese usted, 270 hectáreas taladas a ras. Para formarnos una idea de la superficie involucrada, imaginemos la plaza de Penco, que tiene 1,5 hectáreas. O sea, son 180 plazas juntas. Y después moverán millones de toneladas de tierra. El mineral que buscan es tan disperso que por cada tonelada removida obtienen 1 kilo de tierras raras en el mejor de los casos. La remoción se hará hasta una profundidad de 40 metros, o su equivalente a un edificio de 15 pisos. Por eso se habla de un proyecto tipo cantera. El material desechado, es decir 999 kilos por tonelada, se amontonará a conveniencia dentro de la propiedad. O sea, cerros y cerros de tierra, expuestos a la erosión por lluvias y vientos. Esas son en líneas gruesas las consecuencias físicas de la extracción. No hemos dicho ni una palabra de la contaminación, que será tema de otro post. Pero a modo general, las tierras raras es mineral ionizado, peligroso para la salud de las poblaciones circundantes. 

        La minera jura que utilizará poca agua. Sin embargo, a esa escala ¿qué es poco o mucho? Para procesar semejante cantidad de material usará a voluntad los recursos hídricos de Penco. Afirma que no empleará explosivos ni aditivos químicos. Eso no está garantizado puesto que aplicará algún procedimiento –físico o químico– para separar el material de interés del desecho. La desinformación es parte del juego: confundir. La misma autoridad comunal pencona ha dicho que el proyecto que se conoció el 2018 nada tiene que ver con el del 2019. La minera va modificando progresivamente su propuesta y así descoloca a la comunidad y a sus representantes.

          Para cerrar esta crónica, la minera ha dicho que ha informado convenientemente a la comunidad y que ha hecho encuestas. Pero, eso no está respaldado. Si ha tenido encuentros con vecinos ha sido en forma aislada, casi a escondidas, sin la participación de actores sociales, a los que no ha invitado. Afortunadamente el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la región, a solicitud del municipio, otorgó una nueva ventana de 30 días para argumentar contra el proyecto. Podría ser la última esperanza de los pencones para frenarlo. 

         La comunidad tiene que actuar, reunirse, plantear objeciones, discutirlas, buscar apoyo, incluso internacional si fuera el caso, de organizaciones mediambientalistas para detener este Mad Max. Exigerles a sus autoridades locales, regionales, sus parlamentarios acciones firmes, posturas definidas. Poner este problema en las televisoras de alcance nacional y denunciarlo. De lo contrario el capital se lo llevará todo y dejará sólo desolación. La batalla final no ha tenido lugar aún, la comunidad con toda su fuerza podría lograr desbaratar este proyecto. Penco tiene vocación para el turismo, no para planes mineros contaminantes y de escala colosal.


Friday, December 25, 2020

HORTALIZAS CON MARCA INFORMAL: COSMITO SINCE 1941, PURA CALIDAD

    COSMITO (Penco), trabajadores en labores agrícolas. La foto se incluyó en un calendario sobre la granja que CRAV publicó en 1945.
        

        Mucha gente me ha hablado de este asunto, aquí y allá, ahora y antes, mucho antes. Que no hay hortalizas de mejor calidad en toda la provincia de Concepción, que las que provienen de Cosmito. No es retórica vana o mera publicidad informal. Es la coincidencia de opiniones que oigo de vez en cuando y que no es solamente un recuerdo, es presente.

    Si pudiera sumar estas apreciaciones comparativas de personas que no se conocen entre sí, en las que todas llegan a lo mismo, concluyo que la afirmación «las hortalizas de Cosmito son las mejores», es verdadera. Y no surgió de la noche a la mañana.

      Retrocedamos un poco en el tiempo para hallar las causas. 

    A finales de los 30, la antigua CRAV creyó en su proyecto de levantar una granja en su fundo Cosmito para producir una gran cantidad de alimentos de calidad para su comercialización. Para conseguir calidad, había que hacer una fuerte inversión. Se hizo. Y para poner en marcha el proyecto, se requería del concurso de un hombre moderno, innovador, enérgico. CRAV halló al personaje de ese perfil en Austria y lo convenció para que se viniera a Penco: Walter Zwillinger.

    La granja comenzó a operar en 1941. Y con rapidez su producción alcanzó los estándares propuestos. El reconocimiento de los consumidores vino a continuación. También todos quienes trabajaron en Cosmito sintieron orgullo y admiración por los logros. La leche, la más rica; los huevos los más grandes y de yemas fantáticas; las carnes, insuperables; y las hortalizas, tiernas, hermosas y finas. El final de la granja es materia sabida, no la repetiremos. Sólo queda decir que la herencia no se ha perdido: quedó en la calidad de las hortalizas. Emprendedores particulares las han seguido cultivando con las técnicas de esos años. Tales productos se venden en Penco y en Concepción. En las ferias los penquistas las prefieren justamente por su calidad.

    Lo que no hicieron los fundadores fue crear la marca registrada Cosmito para sus productos. Pero, lo curioso fue que la construyeron los consumidores en su imaginario y hoy es parte de la cultura: si es de Cosmito, es lo mejor. Cosmito since 1941.

 

Tuesday, December 22, 2020

SE CUMPLIERON 50 AÑOS DE LAS SEGUNDAS OLIMPIADAS PENCONAS

 
 
 
 POR ABEL SOTO MEDINA           
       
 
       Con motivo de una publicación del diario El Sur  hoy (21 de diciembre de 2020) dice que hace 50 años, se celebraron las segundas olimpíadas deportivas entre los trabajadores de las empresas penconas de Fanaloza y Refinería Crav Penco. Como estos hechos forman parte viva de la historia de la comuna,  he considerado que se resalte este evento, donde todos los trabajadores defendían los colores de sus lugares de trabajo y por ende el sustento de sus familias. Ellos competían por el honor de sus camisetas, que curiosamente si la llevamos al fútbol ambas eran blancas y azules, Fanaloza con una franja azul en su pecho y los refineros con la V azul  en el mismo lugar.  
Todo comenzaba con un desfile que en el caso locero, los trabajadores participantes salían luciendo sus atuendos deportivos que representaban cada rama o actividad a competir. Marchaban generalmente encabezados por alguna banda de músicos lo que hacía más emotivo el desfile en la travesía del pueblo hasta llegar al Fortín Crav, para la presentación oficial de ambas delegaciones.

Había mucha participación de las familias que para esas ocasiones actuaban cómo incondicionales barras  cuyos rugidos y alientos se hacían sentir sobre todo para ésas inolvidables jornadas de tirar la cuerda. Ambas representaciones estaban formadas por fornidos trabajadores, que enrojecidos resistían hasta agotar sus ultimas energías y vencía el equipo que había desprendido unas gotas menos de sudor. Otra entusiasta actividad era la de cortar un trozo de madera con una hacha. Incansables eran los alientos y ¡hurras!, pero casi siempre ganaba el representante refinero Don Samuel "Contulmo" Jara, un recuerdo para el que vivió en el barrio San Vicente.
Las otras disciplinas eran las tradicionales: fútbol, básquetbol, rayuela, brisca, etc.
En la ocasión que recuerda el diario, la comisión la integraban el alcalde de Penco Bernardino Díaz Alvarado, por Refinería Galo Jiménez y Gustavo Rioseco, mientras que por Fanaloza lo hacían Víctor Melo y Anastelio Durán.
Estas líneas que sirvan para recordar a todos esos trabajadores deportistas y dirigentes que hicieron posible estos eventos que traían entretención y una sana competencia deportiva entre los habitantes de Penco.
DIRIGENTES encabezan el ingreso de los competidores al Fortín de Penco: De izquierda a derecha, Anastelio Durán, Augusto García, Rolando Aliaga (con traje oscuro, al centro ex arquero de Coquimbo Crav) , Ricardo Chávez y detrás Armando Montoya.

 

Saturday, December 19, 2020

FANALOZA DE PENCO, GRAN ANIMADOR DEL CAMPEONATO REGIONAL

 EQUIPO DE FÚTBOL FANALOZA 1950:

DE PIE: Chávez, Nemesio Vergara (arquero), Avilés, Vera, Melena Cortés y Morales (el técnico no está identificado). ABAJO: Piñero, Balbuena, Caniulao, Medel y Montoya.

POR ABEL SOTO MEDINA        

         Analizando los años 1949 hasta el 1964, fechas en que se tienen antecedentes del Campeonato Regional de Fútbol, que se inició precisamente el año 1949, podemos decir que Fanaloza, equipo de fútbol que representaba a la empresa locera de Penco, del mismo nombre, tuvo destacadas participaciones y por sus alineaciones pasaron grandes jugadores que hicieron historia en la comuna y en el concierto regional, podemos nombrar como primer lugar a Luis Vera Avendaño, oriundo del Lord Cochrane de Concepción, que seguramente lo trajo el primer entrenador de Fanaloza para iniciar el Campeonato Regional, me refiero a Don Félix Caballero, un ex arquero de Colo Colo, y que se había avecindado con los colores verdes del Lord, Lucho Vera, participó con los colores de Fanaloza, los años 49 y 50, sus destacadas actuaciones, lo llevaron el 51 a la capital a defender al Audax Italiano con cuyo equipo salió campeón, sus virtudes fueron destacadas en el profesional, y le valió ser considerado en la Selección Chilena en varias ocasiones, y sus cualidades personales influyeron también para que fuera Capitán del elenco rojo.

         Otro de los grandes en el concierto local, fue Pedro Caniulao, como jugador provenía de Ferrobádmington de Santiago, pero su nacimiento había sido en el sector de Nueva Imperial, su técnica lo llevaron a destacarse dentro de sus pares, no sólo en el equipo, sino, que también en el ambiente  regional, terminó su carrera defendiendo los colores azules de Vipla de Lirquén, lugar donde se asentó sus últimos años.

        Avilés, jugador que llegó el año 49, a formar el equipo, dando muestra de sus cualidades fue también uno de los destacados en el fútbol regional.

        Manuel Piñero, famoso puntero derecho que provenía de Audax Italiano, que había participado en los 2 títulos obtenidos por los itálicos. Hacemos notar que esos campeonatos tuvieron aires pencones, pues se consiguieron  de la mano del espectacular Carlos Varela, campeón aquí en la zona con Coquimbo (Crav), el año 39, saltando de Penco a la fama en Santiago, ambos con sus virtudes fueron seleccionados chilenos en su momento.

         Luis Vásquez, otro crack llegado a éstas latitudes que vino a triunfar, a quién se le recuerda como un gran jugador

      Cárvajal, el Paguacha, un jugador fantástico que poseía la virtud del gol, y en su puesto de centro delantero o interior, lo llevó a brillar en varias temporadas, era proveniento de Minerales de Lirquén y desde allí pasó a Fanaloza.

 FANALOZA 1954, TERCER LUGAR, A 3 PUNTOS DEL CAMPEÓN  NAVAL:

DE PIE, Onofre Pino, NI (no identificado), Beltrán, Pedro Chúcaro Avendaño, Manzano, Pedro Caniulao, Sergio Chueco Avilés. ABAJO: Tete Salazar, Cid Coronado, Pedro Flores, Raúl Paguacha Carvajal, Manuel Olea, Oscar Cototo Navarrete.

         Onofre Pino, quizás uno de los arqueros más representativos de la región, marcó una época y desde aquí, se fué a Vial, y Huachipato, una de sus grandes logros fue que siempre reforzaba los equipos de la zona cuando se enfrentaban a equipos de Santiago o internacionales, quizás su mayor palmarés fue haber custodiado la portería de Naval, cuando el año 1963, los del puerto de Talcahuano enfrentaron en el Estadio EL Morro, al Santos FC de Pelé, en ésos momentos el mejor jugador del mundo, y para muchos de la historia.

       Hernán Vidal Caballero, uno de los jugadores que vino a reforzar el mediocampo locero y que brilló con luces propias en el concierto del fútbol local y regional.

FANALOZA 1961 (aprox.):

DE PIE: Pedro Chúcaro Avendaño, NI (no identificado), Armando Pelao Montoya, Alíster, Mella, Osvaldo Rebolledo. AGACHADOS: Chico Pedreros, Alma Negra Jara, NI (no identificado), Peje Romero y NI (no identificado).

         Hemos nombrado a estos jugadores porque ellos fueron en sus años los números 1 en sus puestos de juego   y que en ésta columna se ha querido destacar; sin dejar de querer y recordar a otros grandes jugadores que se distinguieron también como es el caso de Pedro Avendaño (Peyo Chúcaro), Oscar Navarrete (Cototo), Manuel Olea, Nemesio Vergara, Gustavo Piturra, Pedro Flores, Mario Lorca, Pelao Montoya, Osvaldo Rebolledo, Omar Soto, quien llegó a ser arquero de Colo Colo.  

      En los tiempos del ascenso del Regional existen otros que lucharon para llegar nuevamente a la serie de honor, y que lograron el año 1964, ahí también un reconocimiento a todos especialmente a Anastelio Memo Durán por sus aportes a mantener vivo los recuerdos del Fútbol Regional.

LAS POSICIONES LOGRADAS POR FANALOZA

Segundo lugar en 1953; Tercer lugar en 1950, 1954 y 1956.

LOS JUGADORES DEL PODIO

Diez nominaciones a los mejores jugadores: Caniulao (2) 1952 y 1953. Avilés (2) 1950 y 1954. Piñero 1949. Luis Vera 1950. Vásquez 1950. Carvajal 1954. Pino 1956. H. Vidal 1956.

 FANALOZA 1949:

DE PIE, Vargas, Félix Caballero (DT), Avilés (Chueco), Osvaldo Díaz, Fierro (arquero), Nemesio Vergara (arquero), Chávez, Maldonado, Navarro, Cortés (Melena). ABAJO: Raimondy, Morales, Luis Vera, Salinas, Caniulao, Mondaca, Piñero y Happet.

FANALOZA CAMPEÓN DEL ASCENSO REGIONAL 1964:

DE PIE: Peralta, Zurita, Mella, Montoya, Giolito Gascón, Peto Vega. ABAJO, Memo Durán, Negro Ocaranza, Lucho Tapia, Álvaro Valderrama, Chico Pedreros.
 

 

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LOS FRUTOS DEL BOSQUE DE PENCO NO TIENEN NADA QUE VER CON ESOS QUE VENDEN EN EL SUPERMERCADO

 
 
            La sofisticación actual, para el mejor mercadeo de un cierto tipo de productos, denomina frutos del bosque a un abanico de frutas así clasificadas como las zarza moras, las frutillas, los arándanos (sub categorizadas berries).

        Para los pencones, los lirqueninos, los cerroverdinos, los cosmitenses, los primeragüinos (estoy creando estos gentilicios, con su perdón por la audacia) la categoría frutos del bosque es más amplia y, por sobre todo, silvestre, como su primera característica. Enumeraré algunas de esas frutas, que recogíamos o arrancábamos al final del verano en los cerros de Penco, en las quebradas, en las vegas, por los bordes de los esteros.

     Los queules, tenían la apariencia de los albaricoques, más grandes. Aún maduros presentaban más consistencia por su corteza algo rebelde y el carozo (cuesco) grande, poca pulpa o carnosidad, pero fino en sabor y textura al comerlos cocidos en almíbar.

      Los chupones, ésos estaban en los más recóndito del bosque, rodeados siempre de grandes telarañas. Obtener una cajetilla, donde se agrupan, es arriesgar varios pinchazos de las largas hojas espinosas de la plata parecida al maguei. Los chupone son dulces en extremo. Sólo se consume su jugo sabroso y se escupen las semillas, negras y pequeñas.

        Los copihues, en realidad me refiero a los frutos de los copihues. Las enredaderas copihuales entregan el producto maduro de nuestra flor nacional en capis sellados. Como no hay por dónde entrarles, no queda más que morderlos. Su contenido es suave y algo lechoso, con sabor parecido al plátano.

        Las zarza moras. Aquí no podría decir nada nuevo. Fantásticas.

    Las frutillas, son naturalmente pálidas, pequeñas. Crecen escondidas a ras de suelo, debajo de las hojas atreboladas de la planta rastrera. Hallarlas es una bendición de dulzura y sabor. Ojo, que en la búsqueda te puedes topar con algún bichito o bichote.

       Los corales. Su nombre más reconocido es rosa mosqueta. Esta fruta sí que es hermosa de principio a fin, la flor es preciosa, delicada y de escasos pétalos. El fruto maduro es rojizo-marrón. Pero, no te trata como a un niño, tiene espinas finísimas tanto en la corteza como en sus semillas, que casi no se ven. Hay que recogerlas con mucho cuidado, porque además las ramas de la planta tiene espinas muy agresivas. Ni que hablar del sabor con notas ácidas y su textura en la boca es aterciopelada.

        Las nalcas, ésas están en los pajonales sombríos. Sacar los mejores tallos es arriesgar rasmilladuras y exponer la piel de las piernas a ataques inesperados. Arrancar una sola nalca es salir del humedal con tres sanguiluelas pegadas. Para mejor desprenderse de ellas hay que allegarles un fósforo encendido. El tallo comestible de la nalca es áscido y al moderla transmite la idea de masticar una manzana.

        Aunque no es estrictamente una fruta, sino un hongo, el digüeñe también es buscado y apetecido. Se arracima en las ramas de los hualles (robles), desde donde es fácil cogerlos. De gusto es insípido, pero tu textura y suavidad son indiscutible. Tiende a adoptar el sabor del acompañamiento, por eso sirve para agregar a las ensaladas.

         Las murtillas. El arbusto que da este fruto es robusto, pequeño, firme y de hojas chicas ovaladas, de color verde oscuro. Forma parte de lo que llaman sotobosque. La murtilla es súper sabrosa, aromática, dulce pero áspera en la boca. Se cosecha en los primeros días del otoño.

          El boldo, es un fruto pequeño, amarillo intenso durante su madurez. Se da en racimos. Es dulce y aromático a más no poder.

         Las avellanas. Los avellanos están siempre en zona más expuestas al sol. El fruto tiene forma esférica y madura en una fuerte tonalidad roja. Cae espontáneamente al suelo, cuando comienza a secarse. Recoger avellanas es fácil, basta con rebuscar por debajo del follaje. Hay que romperlas con un martillo para obtener la parte comestible. Las avellanas tostadas son deliciosas, pero cuidado con los dientes, son tres veces más duras que un grano de maní.

         Y no podemos dejar pasar la fruta más oscura de todas: el maqui. Algunos árboles llegan a dar maquis del tamaño de un arándano. Las plantas tiende a agruparse formando pequeños bosque, que la gente llama macales. El maqui sabe a fruta exótica, única y con diversas propiedades. Es de una dulzura ácida y agradable. Violeta Parra incluyó al maqui en los versos de su canción Casamiento de Negros.

          Pues bien, para cerrar, nuestros frutos de los bosques no son los del mercadeo, son frutas silvestres, no los va a encontrar usted envasados con delicadeza en los supermercados. Los nuestros los recogen los niños, las niñas, los jóvenes, los viejos directamente de las matas. Y me detengo en los niños, esos mismos que en mis años íbamos a buscar frutos del bosque con los bolsillos llenos de pan amasado, por si nos sorprendía el hambre lejos de casa.

 

Thursday, November 19, 2020

SIMIÁN, ARQUERO DEL BULLA, CAMPEÓN EN 1940, VIVIÓ EN PENCO

FORMACIÓN DE LA U, Campeón 1940. De pie, de izquierda a derecha: Eduardo de Sa, Óscar Sánchez, Luis Castro, Keller (arquero suplente), Eduardo "Chino" Murúa, Eduardo Simián, Luis López, Raúl Davanzo y Rafael Breña. Agachados: Luis Tirado (DT), Francisco Las Heras, Guillermo Riera, Jaime Riera, Antonio Rossi, Víctor Alonso y José Balbuena.

Por Abel Soto Medina, aficionado de la historia. 

         ¿Sabía Ud. que el primer ídolo azul vivió en Penco? Sí, efectivamente, en una casa en el sector Playa Negra, que posteriormente dio origen al recinto Cosaf. Simián fue el primer gerente de esa empresa, la que tuvo el privilegio de haber contado con un profesional destacado, quien años antes en 1945, había descubierto petróleo en Tierra del Fuego, junto a un equipo de técnicos trabajando para Corfo. Así fue como después nació ENAP. En 1950 fue designado gerente de producción de la Empresa Nacional de Petróleos.       


              Llegó a Penco junto con su familia en 1955. Era ingeniero en minas con cursos de perfeccionamiento en Estados Unidos. En 1964 el Presidente Frei Montalva lo nombró ministro de minería. Desde ese cargo aprobó la Ley de Chilenización del Cobre y la creación de empresas mixtas para la minería.

          Sin embargo, fueron sus grandes dotes de arquero que lo llevaron a quedar grabado en la memoria del fútbol chileno y especialmente de los chunchos azules. Debemos recordar que fue campeón con la U en 1940. Fue aquella la primera estrella del bulla. En 1939 integró la selección chilena en el sudamericano de Lima. Ahora sabemos que pasó por Penco don Eduardo Simián Gallet, ex ministro de estado e ídolo deportivo.