Tuesday, October 14, 2008

CHENKO: "ME FORMÉ EN LA UNIVERSIDAD DE LA CALLE"

Desde hacía unos 30 años que tenía ganas de conversar con el Chenko (fotos) y me lo encontré el domingo a la salida de misa. Fue un agrado tremendo. Da gusto hablar con él por su sencillez, su llaneza. Habla con voz franca, con volumen alto, una característica poco común entre los chilenos, quienes preferimos no alzar el tono. Es un tipo delgado de buen estado físico “porque me gusta el deporte y llevo una vida sana”.

Al Chenko lo conoce medio mundo. Dialogar con él en una esquina de Penco es una conversación interrumpida a cada rato por los holas y los quiubos de sus innumerables amigos y conocidos. Oscar Timochenko Muñoz Soufflette tiene 65 años y llegó a vivir a Penco con su familia cuando tenía 5. Dice que comprendió desde muy joven que él no era para los estudios avanzados y por eso se dedicó al trabajo desde la adolescencia. “Me formé en la universidad de la calle”, dice con orgullo. Fue scout de la Armando Legrand, prestó servicio militar en el Silva Renard, de donde egresó con distinciones, trabajó como obrero en un fundo en Quirihue, fue operario de CRAV y vive en la población Perú desde los años 50. Entonces, el Chenko más que nadie puede hacer una comparación entre el Penco de la segunda parte del siglo XX y lo que ya hemos avanzado del presente.

¿Cuáles son las diferencias?

Los jóvenes pencones de hoy todavía son respetuosos, a diferencia de lo que uno ve en la televisión. Nosotros, que nos formamos en las calles, sabíamos que teníamos que respetar a los mayores. Aquí el consumo de la droga, por ejemplo, no está desatado, como en otras partes. Todavía nos queda algo de sentido común. Penco, todavía es Penco con su gente, los vecinos, los amigos, los conocidos.

¿Estamos más pobres o más ricos?

No te puedo decir eso en forma tajante. Pero, sí te puedo señalar que la sociedad pencona de antes era más clasista que la de hoy. En Penco teníamos tres clases sociales súper claras. Los ricos no nos daban ni la hora. Te podría dar una larga lista de los clasistas de entonces, pero eso es ya cosa del pasado y muchos de ésos están muertos.

¿Y cómo están los amigos de infancia?

Muchos andan por ahí, los puedes ver por las calles. Otros tantos se han muerto, algunos por los efectos del consumo excesivo de alcohol. Te debo decir, también, que hay muchos que llevan una vida tranquila y han dejado el vicio hace años.

¿Y la política?

No, ya no más. Trabajé para el partido, porque le prometí a mi madre que iba a hacerlo después que ella partiera. Pero, me aburrí, porque me di cuenta de la tropa de platacheros, coimeros y mala clase que se metieron a la organización. Yo soy directo, no ando con rodeos. Como vi muchas cosas sucias, los mandé todos a buena parte. Me han pedido que vuelva. Pero, no. Mis valores más preciados hoy día son Dios, mi esposa y mis hijos.¿Cuántos años me quedan de vida?. Los que me queden los quiero vivir tranquilo.
Chenko, tú fuiste un buen deportista.

Eso sí. Jugué básquetbol y llegué a ser seleccionado de Concepción. Recuerdo que una vez jugamos con un equipo universitario de Philadelphia. Estados Unidos. A los gringos les llegábamos apenas a la cintura. También jugué fútbol. Además que fui boxeador. El que me quiera pegar un par de puñetes tiene que pensarlo un par de veces.

Para mi próximo encuentro con el Chenko, a quien no saludaba desde hacía tanto tiempo, me prometió mostrarme fotografías de aquellos años. Espero verlas muy pronto, fotografiarlas con mi cámara y mostrárselas muy pronto.

1 comment:

Vivianne said...

Quién no conoce a Chenko!!!!se ve harto guachón en la foto, tiene pacto con el diablo jejejjejeje!!!
GRANDE CHENKO!!!!!!