Wednesday, August 26, 2009

PAUL ANKA EN PENCO: SUEÑO DE UNA NOCHE DE INVIERNO

Paul Anka actuando en el Arena Santiago.
La potente voz de Paul Anka emergió como un submarino nuclear que aflora repentinamente en un mar calmo. Fue como una señal del ayer vibrando, sonando en el tiempo presente.

I’m so young and you so old, oh Diana…

El cantante en primer plano y más atrás una orquesta tremenda con doce músicos, emitiendo cada detalle auditivo de las canciones originales registradas en mi memoria.

Love me warm and tenderly…

Al minuto de la primera interpretación, me transporté. Mi imaginación voló del teatro Arena Santiago, a Penco. Porque para mi, la voz de Paul Anka está ligada a la imagen pencona. Y estoy seguro que a miles de los presentes en el recinto, les ocurrió lo mismo, en sus mentes se agitaron escenas de adolescencia.

Tonight, tonight, my love tonight…

Mientras Paul Anka continuaba su concierto, su voz me acompañaba recorriendo con mi imaginación Penco y sus calles, La Planchada, los olvidados casinos de la orilla de la playa, los puentes del estero. O el Wurlitzer, de la fuente de soda de la señora Amada. Porque tener a ese cantante al frente interpretando esos mismos temas, no quedaba más opción que regresar a los orígenes.

It was your love…

Fueron más de dos horas de concierto y de aplausos. Paul Anka demostró su vigencia con un talento de clase mundial. Su voz suena igual que en el Wurlitzer de la antigua fuente de soda pencona, que hoy ya no existe. Con Nancho Ramos, César Arriagada, Rubén Careaga y tantos otros amigos, reuníamos peso a peso de los bosillos para hacer sonar el equipo y oír una y otra vez esas canciones. Y de nuevo giraban los discos de Paul Anka, Diana: "Put your head on my shoulder" y tantas, tantas otras.

Trescientas imágenes de Penco, de caras amigas, de muchachos de entonces se agolparon en mi mente, como una galería de fotos puesta en el modo de presentación. Y como se trataba de imaginar, me preguntaba: ¿Y si en vez de cantar aquí en el Arena, este show estuviera desarrollándose ahora mismo en el estadio de la Refinería? ¿Cuántos miles de amigos de entonces estaríamos ahí en la cancha coreando y avivando aquellas canciones de otros tiempos? In the Garden of Eden se oiría por calle Membrillar, por Las Heras, subiría por calle Talcahuano hasta el Recinto. Las melodías llegarían hasta la plaza y tal vez más allá.

¿Amigos pencones, por qué no soñar de vez en cuando?

6 comments:

ivan alejandro ramos castro said...

Sin duda alguna Pual Anka a pesar del tiempo, sigue siendo un fenómeno musical. Totalmente válido su "sueño de una noche de invierno", aunque el campo de futbol de la Refinería, se quedaría corto. Más bien, el espectaculo sería todo un éxito a orilla de playa, frente al Casino Oriente. Paul Anka actuando con vista a la Boca Grande y los fanáticos, en estricto traje de baño al estilo de la época, metidos en el agua danzando cual delfines al ritmo de "Diana" y otros temas que lo hicieron famoso y que nosotros recordamos con nostalgia. No crean que es broma, el espectaculo contaría con la vigilancia especial de expertos salvavidas como Walter Miller y el "Facha", expertos nadadores de travesía. De seguro la multitud pasaría de la punta de Tomé y la Quiriquina. Los asistentes deberán llevar Flotadores y chapaletas para mantenerse a flote y escuchar a este melodioso artista canadiense, el que no cuente con tales artefactos, puede improvisar con cámaras de bicicleta las cuales se pueden adquirir a precios solidarios donde el "Corbatita", al final de la calle Freire o en donde "Guitarrón", por la calle Talcahuano, frente al estadio. Como Nelson estará reporteando cerca del entarimado, queda eximido de usar tales implementos, aunque se debe prestar atención sobre el Nancho, quien solo sabe nadar "a lo perrito" y es fácil que la corriente lo arrastre hacia una carpa gitana y se prive del espectáculo. De seguro, sería todo un acontecimiento.

ivan alejandro ramos castro said...

Sin duda alguna Pual Anka a pesar del tiempo, sigue siendo un fenómeno musical. Totalmente válido su "sueño de una noche de invierno", aunque el campo de futbol de la Refinería, se quedaría corto. Más bien, el espectaculo sería todo un éxito a orilla de playa, frente al Casino Oriente. Paul Anka actuando con vista a la Boca Grande y los fanáticos, en estricto traje de baño al estilo de la época, metidos en el agua danzando cual delfines al ritmo de "Diana" y otros temas que lo hicieron famoso y que nosotros recordamos con nostalgia. No crean que es broma, el espectaculo contaría con la vigilancia especial de expertos salvavidas como Walter Miller y el "Facha", expertos nadadores de travesía. De seguro la multitud pasaría de la punta de Tomé y la Quiriquina. Los asistentes deberán llevar Flotadores y chapaletas para mantenerse a flote y escuchar a este melodioso artista canadiense, el que no cuente con tales artefactos, puede improvisar con cámaras de bicicleta las cuales se pueden adquirir a precios solidarios donde el "Corbatita", al final de la calle Freire o en donde "Guitarrón", por la calle Talcahuano, frente al estadio. Como Nelson estará reporteando cerca del entarimado, queda eximido de usar tales implementos, aunque se debe prestar atención sobre el Nancho, quien solo sabe nadar "a lo perrito" y es fácil que la corriente lo arrastre hacia una carpa gitana y se prive del espectáculo. De seguro, sería todo un acontecimiento.

ivan alejandro ramos castro said...

Sin duda alguna Pual Anka a pesar del tiempo, sigue siendo un fenómeno musical. Totalmente válido su "sueño de una noche de invierno", aunque el campo de futbol de la Refinería, se quedaría corto. Más bien, el espectaculo sería todo un éxito a orilla de playa, frente al Casino Oriente. Paul Anka actuando con vista a la Boca Grande y los fanáticos, en estricto traje de baño al estilo de la época, metidos en el agua danzando cual delfines al ritmo de "Diana" y otros temas que lo hicieron famoso y que nosotros recordamos con nostalgia. No crean que es broma, el espectaculo contaría con la vigilancia especial de expertos salvavidas como Walter Miller y el "Facha", expertos nadadores de travesía. De seguro la multitud pasaría de la punta de Tomé y la Quiriquina. Los asistentes deberán llevar Flotadores y chapaletas para mantenerse a flote y escuchar a este melodioso artista canadiense, el que no cuente con tales artefactos, puede improvisar con cámaras de bicicleta las cuales se pueden adquirir a precios solidarios donde el "Corbatita", al final de la calle Freire o en donde "Guitarrón", por la calle Talcahuano, frente al estadio. Como Nelson estará reporteando cerca del entarimado, queda eximido de usar tales implementos, aunque se debe prestar atención sobre el Nancho, quien solo sabe nadar "a lo perrito" y es fácil que la corriente lo arrastre hacia una carpa gitana y se prive del espectáculo. De seguro, sería todo un acontecimiento.

ivan alejandro ramos castro said...

Sin duda alguna Pual Anka a pesar del tiempo, sigue siendo un fenómeno musical. Totalmente válido su "sueño de una noche de invierno", aunque el campo de futbol de la Refinería, se quedaría corto. Más bien, el espectaculo sería todo un éxito a orilla de playa, frente al Casino Oriente. Paul Anka actuando con vista a la Boca Grande y los fanáticos, en estricto traje de baño al estilo de la época, metidos en el agua danzando cual delfines al ritmo de "Diana" y otros temas que lo hicieron famoso y que nosotros recordamos con nostalgia. No crean que es broma, el espectaculo contaría con la vigilancia especial de expertos salvavidas como Walter Miller y el "Facha", expertos nadadores de travesía. De seguro la multitud pasaría de la punta de Tomé y la Quiriquina. Los asistentes deberán llevar Flotadores y chapaletas para mantenerse a flote y escuchar a este melodioso artista canadiense, el que no cuente con tales artefactos, puede improvisar con cámaras de bicicleta las cuales se pueden adquirir a precios solidarios donde el "Corbatita", al final de la calle Freire o en donde "Guitarrón", por la calle Talcahuano, frente al estadio. Como Nelson estará reporteando cerca del entarimado, queda eximido de usar tales implementos, aunque se debe prestar atención sobre el Nancho, quien solo sabe nadar "a lo perrito" y es fácil que la corriente lo arrastre hacia una carpa gitana y se prive del espectáculo. De seguro, sería todo un acontecimiento.

ivan alejandro ramos castro said...

disculpen, se me pegó una tecla

ivan alejandro ramos castro said...

disculpen, se me pegó una tecla