Sunday, September 05, 2010

LAS SIETE MARAVILLAS NATURALES DE PENCO

Estimado lector y estimada lectora, me atribuí el derecho de elegir sin consultar lo que para mí son las siete bellezas naturales de nuestra querida comuna. Veamos...
 
1
El estero (o el río)
El estero de Penco cruza la ciudad recostado al norte de la calle del mismo nombre. Sus aguas cristalinas pudieron haber sido una de las razones por las que el conquistador Pedro de Valdivia decidiera emplazar aquí la antigua Concepción. Agua fresca y limpia para el consumo de la población y abrevadero de animales de labranza y de transporte. El flujo es constante durante todo el año, sus riberas generan abundante pasto, entre el cual es posible hallar vegetales comestibles como romaza o berros. Ya en la playa y dependiendo de las mareas, el río se expande creando un pequeño humedal. En el extremo oriente de la calle Penco se formaba antiguamente un remanso rodeado de sauces llorones. La enorme poza servía a los vecinos para criar aves como patos y gansos. En las aguas del estero los niños pescaban peces pequeños con la ayuda de anzuelos improvisados. Después que las autoridades decidieran canalizarlo desde la plaza hasta la Planchada, en ocasiones el río servía como escenario acuático de carnavales de verano. Controlada la salida al mar con un dique de sacos de arena, el lecho se inundaba completamente sirviendo de curso navegable para pasear en bote y lucir a la reina del certamen.

2
El bosque de pinos (de calle Los Olivos en la parte alta del camino viejo a Lirquén.)
Hoy ese grupo de pinos añosos es un bosque urbano, desde cuya ubicación se tiene una hermosa vista de la playa de Penco, la cancha de Gente de Mar, la desembocadura del Andalién y la isla Rocuant. Para los amantes de la fotografía o los videos, las imágenes que se pueden lograr desde ahí incluyen los troncos de los pinos en primer plano, como si fueran oscuras columnas de algún imaginario templo clásico. (Parte del bosque fue cortado por orden de la ex autoridad edilicia. El nuevo alcalde ha prometido recuperar ese sitio).

3

El mirador de Lirquén (a la salida hacia Tomé.)
Ninguna vista de la bahía de Concepción incluidas la boca grande, la isla Quiriquina, Talcahuano y las tareas portuarias del puerto de Lirquén resulta más espectacular que desde ese sitio. Es una tentación detener el auto allí, observar o hacerse fotografiar. Los atardeceres ya sea en invierno o en verano son incomparables contemplados desde esa ubicación. El mirador es único para reflexionar y reconocer la belleza “de la mejor bahía de todas las Indias” (cita de Pedro de Valdivia en su carta al rey de España).

4
El fundo Coihueco
El acceso al fundo hoy está cerrado, pero no hace muchos años, se podía ingresar sin inconvenientes. Bastaba con caminar hasta el fondo de la calle Maipú y tomar la bifurcación a la izquierda. El camino seguía la huella del fondo de la quebrada junto al estero. Flanqueado por los cerros el camino serpentea por zonas estrechas y otras más amplias que dejan al descubierto pequeños valles llenos de hierbas aromáticas. El fundo es un pedazo de micro clima con un régimen de vientos particular. Rachas irregulares bajan desde lo alto trayendo fragancias de pino, eucaliptos y algunas especies autóctonas. La abundante zarzamora que crece en las laderas del estero entrega generosos racimos de berries a la entrada del otoño, una delicia de buscadores del fruto para fabricar mermeladas. En el fundo Coihueco el curso superior del estero Penco tiene reservadas una poza y un pequeño salto donde antes niños y jóvenes encontraban cualquier pretexto para bañarse a gusto.
5

Desembocadura del Andalién
El río Andalién que nace unos sesenta kilómetros más arriba de vertientes, afluentes y aguas invernales guardadas por los bosques desemboca en la bahía de Concepción en el extremo suroeste de la comuna. Es uno de los límites geográficos de Penco. En su tiempo fue un agradable paseo y es posible que las bondades anotadas vuelvan algún día, particularmente si el fantasma de la termoeléctrica desaparece definitivamente. La boca del Andalién es la entrada y salida natural de aves silvestres y marinas que lo usan como referente para ingresar a humedales que surgen del mismo río en las inmediaciones de isla Rocuant. La boca del cauce genera un polo de atracción para peces. En esa zona son famosas las corvinillas, los róbalos y los lenguados. La desembocadura es un hermoso sitio para ver puestas de sol y respirar aire fresco.
 
6
La playa de Penco
La playa pencona de arenas doradas debe ser una de las más amplias en la región. Su espacio acoge a centenares de veraneantes que buscan disfrutar del mar. Porque la bahía se convierte en Penco en una zona de aguas muy bajas y de olas pequeñas. Esta curiosa combinación sirve plenamente al propósito del turismo local y además no constituye amenaza para los niños. Con un buen plan municipal de aseo y campaña de limpieza, la playa de Penco debería ser uno de los grandes orgullos de la comuna.

7

Primer Agua
Este entrañable lugar bucólico se encuentra a 10 kilómetros de Penco, siguiendo el camino de Villarrica. Es un entorno natural inigualable para hacer camping o disfrutar de un buen asado. Primer Agua es un villorrio escondido libre de la contaminación de la modernidad. Abastece a Penco de carbón de madera, tan útil y económico durante la estación fría. De gran renombre son sus trillas a yegua suelta en el verano. Hay que visitar Primer Agua para conocer lo hermoso que es y lo que deberíamos hacer para desarrollarlo y cuidarlo como una pequeña joyita oculta, una exclusividad de Penco.


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OTRAS MARAVILLAS PENCONAS RECORDADAS DESDE VENEZUELA

Por Iván Ramos Castro
Es sorprendente descubrir lo maravilloso del entorno en donde hemos nacido y crecido. Lugares que siempre están presentes en nuestro diario vivir. Quién no recuerda el bosque de pinos de Playa Negra, ahora desaparecido y que mantenía a raya la desembocadura del río Andalién. Allí se reunían las familias a disfrutar de un asado al palo, pichangas de futbol y chapuzones en las mansas aguas de su playa. Durante el invierno, a pesar de los días fríos o lluviosos, el Coquimbo Crav entrenaba con su plana mayor de adultos y de juveniles, a la cual tuve el honor y la satisfacción de pertenecer. Tardes de entrenamiento duro y concentrado, allí estaban el "Chico" Pérez, los hermanos Pardo, el arquero Vial, Juan Reyes, Danilo Inostroza, "Minero" Vera, el "Pavo" Sandoval, el "Bigote" Venegas (hijo), el "Chueco" Pardo, Los hermanos Villegas, el "Viejo" Neira, Sánchez, Baeza, y otros como Los hermanos Pedro (el perro) y Miguel (Mickey) Vergara, de la calle Cruz. Entrañables compañeros de esas inolvidables tardes deportivas dirigidas por el eterno Juan Muñiz Vila (don Juan). Tampoco no se perdía ni un dia de entrenamiento don Juan Galloso, un humilde comerciante vendedor de pescados, quién sentía un gran apego y entusiasmo por la camiseta de nuestro club. De playa negra también eran o son, los hermanos Jara, yo era más conocido de "Tolé", muy buen boxeador, con una excelente zurda y muy sereno en el cuadrilátero, su hermano Enrique era marino y entrenador del club Naval. Otro centro de formidables combates eran los llamados Chochos de esa playa, así como los tiros que suspiraban a un costado de los cañones del viejo fuerte de la Planchada, cuyo nombre concuerda al centro de toda discusión, pero esto es otra historia de la picaresca Pencona, Se podría agregar que el bosque de Pinos de Playa Negra fue una de las tantas maravillas de nuestra comuna al igual que sus Chochos aledaños. Tal motel natural, gratis a toda hora tenía eso sí el inconveniente de las picadas de fieros tábanos que hacían su agosto por entre las nalgas al descubierto de las furtivas parejas. Tomando en cuenta el aspecto demográfico, se podría asegurar que la primera maravilla de nuestra comuna es su población, por su capacidad para resistir desastres de máxima envergadura, por su porfía a toda prueba ante la adversidad, lo que hace comprensible el que siendo una comuna fundamentalmente obrera, siga castigando a una pobre clase dirigente, votando para el cargo de Alcalde por un representante de la derecha. Felicitaciones Señor Alcalde, siga dándoles de nalgadas a esos apuntales, apuñales, perdón, apóstoles del divisionismo popular. Me parece que usted, es otra de las grandes maravillas de nuestra comuna, así sea oriundo de la región de la Mocha. Otra maravilla, esta vez en serio, es el monumento situado al centro de plaza, justo en donde antiguamente existía una hermosa pileta con pececitos de colores, además de un viejo fotógrafo y su máquina de cajón. Este el, un señor muy paciente, siempre con un cigarrillo entre los labios, sombrero y abrigo cafés. El arte de su fotografía, reveladas a la vista de uno era de por sí una maravilla, veíamos aparecer nuestras caras sobre el húmedo papel como viniendo del más allá. las fotos son excelentes y en los álbumes familiares de muchos están registradas. No recuerdo el nombre del fotógrafo (tarea de investigación para Nelson). Todo un artista el caballero. El último terremoto y tsunami que nos asoló, jamás podrá doblegar a esa primera maravilla que es nuestro Pueblo pencón, comuna que no se doblega ante nada y se niega a la adversidad. Penco es como un faro, en el que, cuando lejos del terruño natal, tras otras fronteras, en otros continentes por lejanos que sean, en los momentos duros y difíciles, nos levanta con su ejemplo, de perseverancia y sencillez.

3 comments:

Vivianne said...

Excelente Nelson un resúmen de las bellezas naturales de nuestro Penco querido, sin desmerecer los riquisimos mariscos y pescados de nuestro mar, enhorabuena!!

Augusto said...

Estimado Periodista:
Gracias por los buenos recuerdos de la naturaleza pencona.
Con certeza existían otras maravilhas ya destruídas por errores y abusos de autoridades privadas y públicas.
Por ejemplo, el lindo cerro localizado frente a la calle San Vicente para el lado de Playa Negra.
Allí abundaban los pinitos, los eucaliptus, los aromos, y también frutas silvestres como zarza mora y murtilla.
Ese cerro casi se juntaba (sólo los separaba la línea férrea) con los bosques de pinos del lado de la desembocadura del Andalién, que fueron aniquilados por Cosaf, Muelles y Bosques (debería llamarse "Muérete Bosque")y otras figuras nefastas para el ambiente natural de Penco.
Alguien tiene fotos de esos bosques (inclusive de la desembocadura), que pueda publicarlas en este diario pencón digital ?
Abrazos desde el Brasil.
Augusto Dueñas.

Jenny Pérez said...

Nelson, te felicito por tu trabajo profesional y, sobre todo, hecho con tanto corazón. Todos los pencones te lo agradecemos. Ha sido maravilloso este viaje virtual por mi pueblo natal y su gente. Un abrazo desde Frankfurt. Jenny Pérez