Sunday, October 16, 2016

EL DESAFÍO DE PASAR POR EL TÚNEL DE PUNTA DE PARRA INVOLUCRA ENFRENTAR RIESGOS

Motoristas cruzan el túnel de Punta de Parra sin adoptar precauciones.
Causa preocupación saber que motoristas con poco criterio cruzan aserruchando sus máquinas por el túnel ferroviario de Punta de Parra. Al hacerlo ponen en peligro la vida de otras personas que hacen el trayecto caminando a modo de paseo. El pasadizo subterráneo tiene una curva pronunciada, creando una zona de obscuridad absoluta, sin referente. Una moto que circule en esas condiciones y a cierta velocidad puede atropellar a cualquiera. La falta de seguridad en el interior también tiene otras causales como lo subrayó Carlos Wedell colaborador de este blog en una nota dirigida a nuestra redacción. A este respecto, las observaciones de Wedell contienen el fundamento de su actividad: es técnico en prevención de riesgo.
La construcción data de 1914 y su belleza y exotismo atraen a los turistas.

Nos dice: “Hay fallas en el túnel que son un riesgo para las personas que lo cruzan”. Y en su nota añade fotografías que muestran fisuras en las uniones de las piedras. Desde que pasó el último tren un día o una noche cualquiera de la década de los setenta, terminaron las tareas de mantenimiento. Por tanto, no hay garantías que el revestimiento de la bóveda pegado con mortero de hace más de un siglo (data de 1914), siga todavía firme. Tal condición podría significar desprendimientos y la amenaza que golpeen a los paseantes del túnel. Debido a la altura un impacto así podría tener consecuencias lamentables. “Si se produjera un sismo fuerte podrían caer trozos de material sólido”, nos dice Wedell. Y añade: “Las fisuras más importantes que pude ver se encuentran en las paredes del lateral izquierdo (lado del mar), también en el cielo de la estructura se observan grietas, pero creo que las laterales son las que hacen más inestables a las estructuras y propician derrumbes.”

Estas fotografías testimonian la aparición de fisuras peligrosas en el interior del túnel.
Prosigue Wedell: “El tema de las vibraciones también contribuye al debilitamiento de este antiguo ‘monumento’. Mientras estuve allí vi pasar dos sujetos en motocicletas acelerando sus máquinas al extre- mo. El ruido que sus conductores produjeron ahí adentro   fue infer- nal, sin contar la cortina de tierra  en suspensión que se genera por la velocidad.  Habría que evitar  la entrada de esos vehículos”. Y a renglón seguido, en  su  nota, nuestro lector  sugiere  una  solución preventiva: que se instalen rejas en ambas bocas del túnel.  Tal vez parecidas  a las  que  emplean los supermercados  para  impedir  el robo de carros. O algún mecanismo de torniquete, en fin… De este modo se podría regular el paso de turistas  quienes,  además, debe- rían llevar cascos protectores.  Un proyecto  de  desarrollo turístico debe incluir, por ejemplo, un instructivo para saber qué hacer si un sismo sorprende a personas en su interior. Igualmente para los que se arrepientan de cruzar a último momento brindarles la  opción de un sendero mejorado por encima, sitio por lo demás desde donde el paisaje es ideal para tomar fotografías.  

No comments: