miércoles, octubre 21, 2026

PENCO Y ATACAMA EN EL PAÍS DE OCTUBRE

UNA REFULGENTE "garra de león" destaca en una loma
solitaria de Atacama, en la época del desierto florido.
 
TEXTO Y FOTO: JUAN ESPINOZA P., docente, Copiapó, Chile.

«Santiago es Chile, compadre… El norte y el sur son para guardar cachureos». 

   Este comentario —bastante desagradable— se lo oí a un auditor de una radio que se considera la más escuchada de Chile, la número uno. Apenas terminó de hablar, el conductor responsable del espacio se rio a carcajadas y alabó tanta creatividad. (1)

   Ante la ignorancia que se manifiesta en una parte de la población nacional, conviene recordar que algunos meses del año están pletóricos de significados y valores. Son meses que marcan a los territorios y a sus habitantes, con acontecimientos que dan origen a identidades diversas y conmemoran a grandes personajes de nuestra historia. Octubre es uno de ellos: un mes de florecimiento, de nacimiento de comunidades y de grandes hitos históricos.

   Con el permiso de los lectores de este blog de Penco, quiero relevar la riqueza histórica de octubre. A modo de ejemplo, recordemos y valoremos el 5 de octubre de 1550, fecha de la fundación de la ciudad de Concepción en el territorio de Penco.

   Al mismo tiempo, y como respuesta al ninguneo del «auditor» y del «comunicador radial», destaco que en el norte de Chile también tenemos motivos para celebrar. En Atacama se conmemora el Día de Atacama, el 26 de octubre. Esta fecha fue impulsada en el año 2000 por Guillermo Cortés Lutz, profesor y doctor en Historia, ante el Consejo Regional de Atacama.

   Cabe señalar que el profesor Cortés se encuentra hoy marginado del establishment social, cultural y académico, como si hubiera cometido un pecado original. Con ello se pretende desconocer su valioso aporte a la identidad atacameña: fue director durante muchos años del Museo Regional e impulsor del nuevo Museo Regional de Atacama, entre otras contribuciones.

   Atacama es una tierra donde la naturaleza ofrece, cada ciertos años, extraordinarios fenómenos de florecimiento. También es el territorio por el que ingresó por primera vez un español el 4 de julio de 1536: llegó hambriento y cansado después del sacrificado viaje que había realizado desde el Cuzco. Su regreso desde Copiapó al Cuzco, a través del desierto de Atacama, fue todavía más penoso.

   El lector se preguntará cuál es el origen y la importancia del Día de Atacama. He aquí algunos antecedentes de interés para la sociedad chilena:

  • Toma de posesión de Copayapú (Copiapó), el 26 de octubre de 1540. Pedro de Valdivia buscaba el oro que, según se le había prometido, existía en los territorios del antiguo Imperio inca. Tras someter a los habitantes originarios del valle, su expedición se aprovisionó de alimentos y obtuvo mano de obra indígena para continuar su avance hacia el sur.

  • Fundación de Freirina, el 20 de octubre de 1752. Esta localidad aparece vinculada a la historia de la circulación de bienes y productos destinados a los sectores acomodados de la sociedad chilena. Entre los antecedentes que se mencionan figura el ingreso de un piano destinado a los teatros santiaguinos y de telas de seda para las damas de la alta sociedad, traídos por don Bruno Zavala Fredes. (2)

  • Descubrimiento del mineral de Agua Amarga, el 11 de octubre de 1811. Ubicado al sur de Vallenar, este yacimiento minero contribuyó al financiamiento de la Independencia de Chile. Desde esa localidad se habrían enviado periódicamente importantes cantidades de oro y plata para apoyar la causa independentista. Los registros históricos mencionan a personas y familias que realizaron cuantiosos aportes en dinero, joyas y minerales, cuyos nombres y contribuciones han quedado relegados al olvido. (2)

  • Declaración de ciudad de Chañaral, el 26 de octubre de 1833. Esta localidad, vinculada a la historia del pueblo chango, se convirtió en un punto de asentamiento para exploradores y empresarios mineros que se aventuraban por el desierto en busca de minerales. Sus recorridos llegaban hasta Caracoles, entonces territorio boliviano, donde posteriormente se desarrolló una importante actividad minera. El auge de la minería del norte se relacionaría más tarde con los intereses económicos que confluyeron en la Guerra del Pacífico, cuyo estallido no puede explicarse únicamente por el enfrentamiento entre mineros que suele mencionarse como antecedente.

  • Fundación de Alto del Carmen, el 26 de octubre de 1979. Aunque la localidad tiene antecedentes históricos anteriores, se señala el 8 de abril de 1824 como fecha de origen oficial de la villa. En esta zona precordillerana se asentaron comunidades originarias del valle del Huasco, desplazadas de sus tierras durante la colonización española y el posterior avance de los criollos. Por esta razón, el sector es conocido como el «Valle de los Naturales», donde predominan apellidos como Campillay, Liquitay, Chilla, Alcota, Alcayaga y Choque. En contraste, San Félix es conocido como el «Valle de los Españoles», donde abundan apellidos de origen hispano, como Boubarrueta, Astorga, Arenas, Domínguez, Vallejo, Espoz y Mulet, y se encuentra en tierras favorables para la agricultura.

  • Recepción del estandarte del Batallón de Atacama, el 26 de octubre de 1879. El estandarte fue confeccionado por damas de la alta sociedad copiapina. El Batallón de Atacama participó de manera destacada en la Guerra del Pacífico. Según los datos conseguidos por el autor de este texto, las cartas que algunos soldados enviaron a sus familiares también dieron cuenta de los abusos y las crueldades que se les ordenaba cometer contra la población peruana y boliviana, especialmente contra las mujeres. Fue una guerra en la que participaron mineros del norte y campesinos del sur, mientras sus resultados económicos beneficiaban también a los grandes empresarios.

  Cabe señalar, además, que el territorio de Atacama estuvo involucrado en tres revoluciones: la de 1851, de carácter obrero; la de 1859, vinculada a los intereses de la burguesía local, y la política de 1891, que culminó con la caída del presidente Balmaceda y tuvo graves consecuencias para el país.

    Octubre es, pues, un mes de rica historia para Atacama y para las identidades que se construyen y reconstruyen a medida que evoluciona la sociedad.

   La propuesta del profesor Cortés de establecer el Día de Atacama no fue gratuita: buscaba reforzar las identidades de cada parte de este territorio. Cada pueblo y cada valle tienen su propio sello. El profesor no hizo más que rescatar un pasado que pudiera servir de cimiento a las nuevas generaciones, dispuestas a dar un salto hacia el progreso, sin olvidar el cuidado que este exige. Como advirtió un filósofo del siglo XX: «Todo progreso implica muerte»; en este caso, la del medio ambiente, la historia, los valores, las ideas y las identidades, entre otros bienes que corren el riesgo de perderse.

   En definitiva, tanto el norte como el sur tenemos historia y una identidad que merecen respeto. No somos el patio trasero de nadie, y mucho menos un lugar para guardar cachureos.

  Es lamentable que todavía haya quienes, desde el desconocimiento, celebren el centralismo. Por eso, hago un llamado a cuidar y fortalecer las identidades locales, tanto las de Atacama como las de Penco.


(1) Si pudiera contactarme con ellos, les recomendaría a ambos revisar las esculturas de Franz Messerschmidt, siglo XVIII. El artista alemán esculpió rostros con expresiones exageradas muchas veces grotescas.

(2) Para quienes se interesen en este tema, pueden consultar el libro Bruno Zavala Fredes, primer educacionista de Atacama.


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