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Don Miguel Parra Arriagada, a la izquierda, don Víctor Godoy, al centro y don Víctor Cartes, a la derecha. Ellos son tres ex trabajadores de Cosaf, ligados a la empresa fosfatera desde sus inicios. Godoy y Cartes están en la formación del equipo de fútbol de Cosaf.EQUIPO DE COSAF: (de pie) Luis Bustos, Luciano Neira, Jorge Rivera, Víctor Cartes, Rigoberto Riquelme y Claudio Parra. (Abajo) Víctor Godoy, Emilio Garrido, Carlos Ruiz, José Herrera y Juan Riquelme. (Foto tratada con IA). |
Texto: Abel
Soto Medina, Aficionado
a la Historia
El
verano de 1958, el fútbol amateur de Penco se vistió de gala: se
dio inicio al Campeonato de la Liga Particular, gracias a cuatro
dirigentes visionarios que entendían perfectamente la necesidad de
brindar una oportunidad deportiva a tantos aficionados al balompié
de la comuna. Me refiero a los señores Miguel Parra Arriagada,
Carlos Ruiz, Armando Montoya y don José Ruiz Roa, más conocido como
don Lito.
Fueron ellos los organizadores de esta iniciativa, quienes invitaron
a participar a diferentes clubes de barrio para dar comienzo a tan
esperado evento. Recogieron la invitación los clubes Zapateros 1,
Zapateros 2, La Cruz, Forestales Cosmito, Gente de Mar y Cosaf.
Como
compromiso de honor, las bases establecían que el equipo que
obtuviera el título de campeón tenía la obligación de organizar
el campeonato del año siguiente.
Las precarias canchas no fueron
impedimento para la realización de esta exitosa competencia: cancha
Lirquén, cancha Cosaf, cancha Nacional y cancha Gente de Mar. Sin
embargo, gracias a la gestión de los dirigentes citados, fue posible
que la inauguración del primer campeonato se realizara en la cancha
de la Refinería de Azúcar. Al gestionar la posibilidad de seguir
ocupándola, no fue posible. Esto, sin duda, no fue obstáculo para
el desarrollo del primer campeonato, que se cumplió conforme a lo
presupuestado y cuyo título de campeón obtuvo el equipo de Gente de
Mar.
Cada
año, dicha competencia recibía nuevos interesados en participar, a
tal punto que llegó a tener más de 26 equipos. Entre ellos podemos
mencionar a Atlético, Saca Chispas, Alcázar, Arturo Arias, Los
Tigres, El Roble, Cerro Porteño, Iberia, Juventud, Estrella Azul,
Sotigüe y Ucap, entre otros. Dicha competencia se desarrolló
durante aproximadamente diez años. Una de las causas de su término
fue que el último campeón no asumió la responsabilidad establecida
en las bases de organizar el campeonato siguiente. La competencia no
llegó a realizarse y los motivos son desconocidos, aunque
popularmente quedó en la memoria que hubo negligencia para llevarla
a cabo.
Este
hecho marcó el fin de esta atractiva y pintoresca liga, que venía a
suplir la inactividad de las asociaciones oficiales. Según algunos
consultados, su término también se debió a la exigencia de la
Asociación de Penco de afiliar obligatoriamente a los equipos
existentes, con lo cual la participación en las competencias pasó a
realizarse bajo el paraguas de dicha asociación.
El precioso
trofeo con el que coronaba al campeón fue exhibido durante muchos
años en el restaurante El Capri, dado que su último campeón fue
precisamente el representante de esa entidad, equipo que llevaba por
nombre UCAP (Unión Capri). El restaurante era un lugar de reunión
habitual para comentar lo acontecido en cada jornada y también
durante toda la semana.
Perdida
la hermosa copa, la disolución de la liga vino casi de inmediato, y
allí quedaron los recuerdos de aquella recreación futbolera, donde
tantos aficionados soñaron con emular a algún jugador que los había
inspirado o simplemente disfrutar de la práctica del fútbol, que en
esos años era de pundonor, esfuerzo, honor y amistad. La vehemencia
solo se vivía en la cancha; el respeto, el aprecio y la sana
convivencia eran principios básicos del campeonato.
Siempre
debe haber un reconocimiento a quienes entregaron todo en pos del
deporte y, en estas simples líneas, vaya un gran aplauso para esos
dirigentes anónimos, a quienes muchas veces se reconoce post mortem,
como es el caso de tres de ellos: don José Lito
Ruiz, don Carlos Ruiz y don Armando Montoya. Respecto de don Miguel
Parra Arriagada, mis respetos, deseándole buena salud por muchos
años más, y mi agradecimiento por su gestión tan desinteresada,
que dio origen a esos fervientes y entusiastas campeonatos de fútbol
en los lejanos veranos de los años cincuenta y sesenta.
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P.D.
Lo que llevó a ésta nota, fue por una conversación con mi compadre
Mauricio Parra, para que su Padre don Miguel Parra Arriagada,
identificara a los integrantes del Equipo de Cosaf, registrados en la
fotografía coloreada ya incluida, todo esto a la vez, para dar
cumplimiento a una exigencia que siempre me hacía, un historiador
cerroverdino, don Juan Flores Ferreira, quién se propone finalizar
su obra «Libro
de Oro del Fútbol de Penco».
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| EQUIPO DEL CLUB LOS TIGRES, CAMPEONES. |