Friday, May 16, 2008

EL CUENTO DEL RANCHO TIPO "MARLBORO" EN CERRO VERDE


Un rancho vaquero del estilo “Marlboro” se iba a instalar en Penco, en los lomajes al poniente del Cementerio, antes que se establecieran allí las actuales poblaciones. El proyecto corría de boca en boca en la ciudad, luego de la presentación en el gimnasio de Fanaloza, en la calle Penco, de un cantante latino, procedente --se decía-- de Estados Unidos, que interpretaba canciones del folclor country y que vestía a la usanza del afiche de los cigarrillos. Su nombre artístico era Chico Arizona.

Con su sombrero alón, tipo texano, Chico Arizona deleitó al auditorio reunido masivamente en el gimnasio, puesto que este personaje hacía recordar a los aguerridos pistoleros de las películas de cowboys anteriores –por cierto—a las cintas de los spaghetti westerns, que vinieron después.

Chico Arizona, un tipo bajito de tez morena, rasgaba su guitarra con entusiasmo, mientras otro músico lo acompañaba con un violín. La gente bailaba tomada del brazo y levantaba los pies como can-can, al ritmo que Chico Arizona imprimía a sus canciones, muy entretenidas, por lo demás.

Para halagar a sus anfitriones el artista dijo, no en el gimnasio, sino durante una cena con un grupo de admiradores, estar dispuesto a hacer una gran inversión en Penco. Construiría, según se supo después, un rancho mirando al mar en Cerro Verde Alto, al estilo de los que tenían los mejores artistas de Hollywood en las lomas de Santa Bárbara en California. Incluso, se dijo, que recorrió los terrenos de su interés, acompañado de jóvenes pencones, el Chenko entre ellos, y que el lugar le encantó.

Les dijo a esos admiradores –de acuerdo con los comentarios que se conocieron con posterioridad—que su propósito era criar caballos y hacer negocio con estrellas del cine. Quienes lo oyeron se ilusionaron e imaginaron a Penco convertido en un semillero de caballos para las películas.


Cuando todo el mundo ya estaba informado, vía rumores, de la próxima construcción del Rancho de Chico Arizona en Cerro Verde Alto, el cantante popular de música vaquera hizo su última presentación en Penco. El gimnasio estaba con su capacidad completa.

Terminado el espectáculo y después de los interminables aplausos, Chico Arizona tomó la recaudación que le correspondía, guardó su guitarra, envolvió su sombrero alón y se fue con la promesa de volver para instalarse en Cerro Verde Alto, hecho que no ha ocurrido hasta el día de hoy.

3 comments:

perrol said...

Cada cuatro años y en diferentes estamentos de nuestra politica nacional aparecen estos personajes vendiendo este tipo de pomadas.

ivan alejandro ramos castro said...

Por esa misma época, también actuó en el mismo lugar que "El Chico Arizona", otro vaquerito llamado "Jorgito Riverón". No me consta si prometió otra cosita además de sus canciones vaqueras como las que cantaban mis dos hermanos mayores, en compañia de su grupo inseparable, Igor Henriquez, Juan Gonzalez Fuica,memo Salas, Ian Donoso, un hermano del profesor Rosauro Montero y por supuesto Nelson, el autor de esta iniciativa. La letra, super llorona : "si te vas, si te vas y me dejas/suspirando por verte partir.." Tal corito se escuchaba por los alrededores de la plaza Pen..quista de nuestro pueblo. ¿Todavía los muchachos giran en torno a la escultura de la plaza..?

Patricio Zuñiga said...

Lo de Jorgito Riverón me causa sorpresa ya que él era un niño argentino que cantaba tangos, no música vaquera, el canta por ejmplo "Garufa" y "Mi segunda madrecita". Atentamente Patricio Zúñiga. Santiago de Chile