Wednesday, February 18, 2009

LA FRUTILLA, HERENCIA NATURAL DE PENCO


La madre de las frutillas actuales es originaria de Penco según interpretaciones históricas. Una especie única descubierta en los cerros pencones contribuyó a dar como resultado el fruto que disfrutamos hoy. Porque en la antigüedad poetas e historiadores romanos como Virgilio o Plinio conocieron un tipo de frutilla europea: la fragaria vesca que crecía en los campos del Viejo Mundo, pero que no era tan sabrosa como el híbrido que hoy se vende en las ferias y supermercados.

Penco dio al mundo un tipo de frutilla, la fragaria chiloense, de color blanco y que abundaba naturalmente por los alrededores del pueblo. Se dice también que la cultivaron los indígenas y que la llevaron al Perú y Ecuador.

El misionero Alonso Ovalle fue el primer criollo en prestar atención a la fragaria chiloense que él vio en los alrededores de Penco. En 1714, el capitán francés Amedée Francois llevó a Europa cinco de estas plantas y las combinó con una frutilla norteamericana, la fragaria virgineana, para obtener el híbrido que conocemos hoy.

Pero, Penco se olvidó de sus frutillas, al contrario de lo que ocurre con Coronda, en Argentina o con Areguá, en Paraguay donde anualmente celebran la fiesta de la frutilla y eso que allí las introdujeron recién en el siglo pasado. Estas fiestas realizadas en noviembre incluyen desfiles de carros alegóricos y elección de reina.

Tanto en Coronda como en Areguá cada vez difunden nuevas recetas para consumir el producto: helados, tartas y muchas más.

La fiesta de la frutilla y su cultivo pueden ser opciones económicas y culturales que podrían robustecer la identidad de Penco con toda propiedad y además con poderosos argumentos históricos. Como recetas se podrían promover las distintas versiones del clásico borgoña en frutilla, que en algunas partes de la zona se conoce como “Chiguayante”.

2 comments:

Augusto said...

Estimado periodista Palma:
Sobre este tema (frutillas), circulaba una información en la región penquista, en los años 50 y 60 (por ejemplo en el "Libro de Oro de Concepción"), sobre un naturalista francés de apellido Fressard que habría "descubierto" y catalogado grandes frutillas en Penco, en los cerros localizados entre la calle San Vicente y el barrio Playa Negra.
Este hecho habría dado origen al nombre de "fresa" para ese tipo de frutilla grande, que es conocido internacionalmente.
Me parece que el nombre fue hasta "tomado prestado" por las tecnologías metal-mecánicas, con las máquinas "fresadoras", y herramientas "fresas", de forma semejante a la fruta.
Alguien tiene más informaciones sobre esto, tanto para confirmar como para correjir ?

Nelson Palma said...

Gracias Augusto por su aporte. Lo importante es investigar, por cierto, sin embargo, en el intertanto los pencones debemos actuar y posicionarnos como los dueños de este fruto tan rico y apreciado en todo el mundo, con todo el aval legítimo e histórico de que disponemos. Gracias nuevamente. NPalma.