Friday, May 21, 2010

FUNERAL CON CARROZA Y CABALLOS CON CRESPONES NEGROS

Un funeral en Talcahuano, similar a los que se realizaban en Penco. Foto obtenida de Chile del ayer, en Internet.
Durante mucho tiempo –me refiero al siglo pasado—los funerales en Penco se podían dividir en tres categorías.

En los de tercera clase, si se nos permite el juego de palabras, el difunto era trasladado en carreta de bueyes. De ese modo llegaba el cortejo al cementerio. Eran los funerales que provenían de los campos cercanos.

En los de segunda clase, el fallecido era llevado al cementerio en un carro de cuatro ruedas. El sindicato de Fanaloza disponía de uno. Se trataba de una cureña que se guardaba en un patio del gimnasio entrando por calle Freire. Los deudos iban allí a retirarlo el día del funeral. Ya en el domicilio del difunto –porque mayormente los velatorios se realizaban en las casas- el ataúd era cargado en la cureña el que se cubría con flores.

Varias personas se turnaban para arrastrar el carro mortuorio. Es cosa de imaginar los esfuerzos que todos los deudos tenían que hacer en la subida del camino a Lirquén para vencer la fuerza de gravedad y evitar que el vehículo se moviera en reversa. Se necesitaban brazos y manos para llegar al campo santo.

Y estaban los funerales de primera categoría. En tal caso los familiares contrataban el servicio de empresas del rubro. La más conocida en aquellos años era la penquista Pompas Vinet.

Vinet se encargaba de todo: traía el ataúd, los candelabros y otros ornamentos fúnebres. Pero, lo más espectacular se producía el día del funeral. Desde Concepción Vinet despachaba una carroza tirada por cuatro caballos. Los animales eran negros y estaban recubiertos con una malla del mismo color. Sobre las tusas llevaban crespones de luto. Guiaba el suntuoso vehículo un caporal vestido ad hoc con un sombrero de copa.

Esta clasificación funeraria hoy día ya no existe.

No comments: