Monday, October 04, 2010

¿UN PUERTO RUSO EN CERRO VERDE?



Una chica Bond.


El gobierno de Salvador Allende estudió en 1972 la posibilidad de construir, con algún préstamo soviético, un gran puerto pesquero estatal en el sector de El Refugio, al norte de Cerro Verde. Una delegación vino de Moscú a Penco para imponerse de las condiciones naturales de la costa con el fin de adoptar decisiones: financiar y construir o dejar la idea de lado.



Funcionarios del gobierno de la UP acompañaron a los rusos que, parece vinieron a Penco con fines turísticos y gastronómicos más que a otra cosa. Después de un sabroso almuerzo en el barrio chino de Lirquén, los visitantes se fueron en autos a la playa El Refugio. Sin
Turistas chinos se divierten en Vladivostok.
duda que esa visita también serviría a los rusos para calibrar los ánimos: hasta adonde podría ser viable la experiencia chilena al socialismo.  La presencia de los funcionarios moscovitas traía de la mano a Penco el escenario de la guerra fría, con todas sus consecuencias, incluida las ficciones de James Bond, los agentes secretos y el espionaje estratégico.

Algunos de los rusos tomaron fotografías. Uno que parecía el jefe miraba a su alrededor con lentes de larga vista y gesticulaba con los brazos, mientras un intérprete traducía diciendo que al jefe le parecía que El Refugio sería un gran puerto tanto para una flota pesquera chilena, como para buques factoría rusos que operan en alta mar. El jefe miraba con curiosidad el orden natural de la bahía, preguntaba a los chilenos sobre la altura de las mareas y hacia dónde estaba el norte. Luego se tomaba el mentón en actitud pensativa y decía a través de su intérprete que él apostaba porque el Kremlin realizara ahí una inversión de muchos millones de rublos.

Los funcionarios chilenos que acompañaban a la delegación soviética imaginaban un peregrinar interminable de barcos pesqueros atracando en los modernos muelles y una entusiasta actividad en tierra, generando centenares de puestos de trabajo de la más variada índole. Hay que aprender ruso, pensaban los anfitriones. Esto va a ser como un Vladivostok chileno en chico, ese puerto soviético del Pacífico septentrional, se decían entre ellos, mientras que los rusos comentaban sus propios asuntos en su lengua ininteligible para los dueños de casa. Mucha gente de Cerro Verde --mayormente curiosos-- no daba crédito a tanta bonanza económica en perspectiva. Estos últimos mezclados entre esos extranjeros que hablaban su idioma duro y carraspeado en la playa de El Refugio, creían que por fin le había llegado la bonanza a Cerro Verde. El puerto pesquero internacional va a quedar al ladito, se decían los más audaces mirando casi con reverencia a los empingorotados funcionarios soviéticos.


Sector de El Refugio en la actualidad.
 Pero, al igual que otras iniciativas y promesas de progreso ésta no se materializó. Los rusos se fueron para siempre, el gobierno de Allende fue derrocado, Pinochet les hizo la cruz a los soviéticos y años después el régimen moscovita también se vino al suelo. El cuento del puerto pesquero estatal pasó por un zapatito roto y hoy El Refugio en lugar de hospedar a un pujante puerto pesquero industrial del estado, cede sus espacios para la empresa portuaria privada de Lirquén.

Daniel Craig (James Bond) y su chica Camille Montes (Olga Kurylenko) en Quantum of Solace (2008). Caminata imaginaria por Cerro Verde, Penco.



Si el imaginario puerto soviético en Cerro Verde se hubiera materializado, los británicos --en el contexto de la guerra fría-- se las habrían arreglado para incluir a El Refugio en un escenario para alguna de las películas de la saga de James Bond. Imagínese usted al agente 007 huyendo en su auto por las polvorientas calles de Cerro Verde, acompañado de su chica...
(Sólo se vive dos veces, tema de la película de James Bond en la interpretación de Ren Harvieu con el acompañamiento de la Orquesta Filarmónica de BBC, dirigida por Robert Ziegler. Presentación en Londres con motivo de la celebración de los 50 años de la saga cinematográfica.)
 

No comments: