Thursday, February 21, 2013

DE PEGUCO A PENCO POR LA SENDA DEL TIEMPO


Nota de la editorial: el siguiente texto lo preparó Jaime Robles Rivera, presidente de la Sociedad de Historia de Penco (SHP) con motivo del aniversario de la ciudad y que reproducimos in extenso. 

Penco: 463 años

Jaime Robles Rivera
Al amanecer de un 23 de febrero del año 1550, el conquistador Pedro de Valdivia llega con sus huestes al Valle de Peguco, hoy, y desde hace siglos: Penco.

Como todo en aquella empresa, no fue un arribo calmo, porque estaban conscientes que a sus espaldas serían acosados permanentemente por los mapuche, que la noche del día anterior, enla batalla de Andalién, les habían hecho conocer derramando su sangre indómita, la determinación de no dejar en manos extrañas sus tierras, y con ellas su libertad.

Por tanto, seguir el curso del rio Andalién, para encontrar la costa, fue una medida de urgencia, puesto que la única posibilidad de salvar con vida en medio de este territorio hostil, era entrar en contacto con su Capitán de mar, Juan Bautista Pastene, quien comandaba el navío “San Pedro”, el cual traía los pertrechos y víveres, necesarios para continuar la exploración y conquista de tan vasta área.

Evidentemente, cuando Valdivia y sus hombres encuentran la
desembocadura del río, se les viene casi literalmente “el alma al cuerpo”; escrutan el mar hacia el horizonte, en busca de la nave de Pastene. La orilla de playa no es un lugar aconsejable para una espera incierta, las tierras de Penco eran una selva, y por cualquier punto podía venir el siguiente ataque indígena. Sensatamente buscan el resguardo en el mejor lugar para una efectiva defensa, loma arriba se forma una meseta (hoy sector Bellavista Sur), que da la visión definitiva al Conquistador de la bahía a la cual había

Boceto artístico del primer fuerte en Cerro Bellavista.
llegado.

Meses después escribirá al Emperador Carlos V, dando cuenta de la estratégica ubicación de la bahía, la calidad de las tierras y la abundancia de los recursos naturales con que el mar y valle de Penco favorece la conquista. No duda en calificarla como “la mejor bahía de las Indias”. Hace una descripción notable del lugar, al punto que hoy es posible corroborar las apreciaciones de Valdivia, observando desde el mismo sitio del cual él lo hiciera hace 463 años.
El hecho relatado es el que da origen a toda una infinita secuencia de acontecimientos que marcan el desarrollo de lo que hoy es Chile, ya que cuando Valdivia decide asentarse en Penco, levantando primero una empalizada, y pasado el invierno, fundando la ciudad de La Concepción en el sitio de Penco, le está asignando a éste territorio pasar a ser cuartel general de la Conquista, desde el río Maule hasta un lejanísimo Estrecho de Magallanes. Así la triada queda compuesta por Santiago, La Serena y La Concepción.
Perspectiva actual desde Cerro Bellavista.

La Concepción en el sitio de Penco, será durante siglos el escenario de sucesos dignos de novelas épicas, de las cuales el propio Lautaro y disímiles gobernadores serán protagonistas; Ercilla dará cuenta en La Araucana, como testigo presente, de lo acaecido en estas tierras impetuosas. Instituciones de la corona hispánica se levantarán en Penco, un Palacio para el Gobernador, el Cabildo, la Real Audiencia; junto con la espada llega la cruz, y con la cruz echan raíces jesuitas, dominicos, agustinos, franciscanos, mercedarios; otras órdenes e incluso la primera universidad del Reino. Pero lo que se levantó con denodado esfuerzo, una y otra
vez se fue al suelo, ya sea por mano del hombre como por
catástrofes naturales, que como pocas veces en la historia han significado para una comarca y su gente definiciones radicales. En 1751 uno de los tantos terremotos y maremotos, obliga el traslado de algunos, y la resignación de otros; así nace la nueva Concepción en el valle de La Mocha; y así retoma Penco su denominación primera.

Vista amplia de la "mejor bahía de las Indias".
En 1822, 51 vecinos del muy desolado Penco, aquellos cuyos medios materiales no permitieron trasladarse, escriben a Bernardo O'Higgins, Director Supremo de la Nación, para exigir libertad de formar desde los escombros de una ciudad devastada, una comunidad de chilenos dignos como los que más, que sabrán hacer frente a la adversidad, y como la historia y la naturaleza nos ha recordado una y otra vez, ciertamente ha sido el devenir de nuestro Penco.

Pasaron los años, y la obstinación de los 51 vecinos, dio sus frutos. Con fecha 29 de marzo de 1843, el gobierno del Presidente Manuel Bulnes crea la Villa de Penco; para luego de otras décadas, el 25 de abril de 1898, elevarse al título de Ciudad, mediante Decreto firmado por el Presidente Federico Errázuriz. Como en la vida de las personas e instituciones, siempre habrá diversas fechas para conmemorar, todas con su particular significado. Penco tiene un cúmulo de acontecimientos que poner en valor, para reencontrase con una identidad que hace de los pencones herederos de una rica historia, de la cual hoy destacamos el hecho que ocurrió hace exactamente 463 años, cuando el Valle de Peguco, hoy Penco, comenzó a ser registrado en las crónicas de la
Conquista de América.

Jaime Robles Rivera
Presidente
Sociedad de Historia de Penco.

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