Tuesday, June 25, 2013

SEÑORA, SEÑOR: ¡COMPRE COPUCHO!


Penco se ufana de su hermosa bahía y con razón (“la mejor de todas las Indias”, decía don Pedro de Valdivia en una carta al rey de España). Y el orgullo se justifica porque vista desde lo alto su belleza es admirable. No es Guanabara ni San Francisco pero esta bahía no está para nada mal. Sólo que es inestable y hasta indómita. Con gran frecuencia sufre el impacto de los terremotos, los que causan sus comunes salidas de mar. La historia y la prehistoria local están jalonadas de estos eventos violentos con un promedio de casi dos tsunamis por siglo. Esto bien se sabe desde Cocholgüe a Tumbes. Y esos episodios seguirán ocurriendo. 
Pero, si por un momento giramos y damos la espalda al mar, la vista enfrenta los cerros. Y el nombre de un cerro que entonces andaba de boca en boca era Copucho (buen apelativo para una mascota, me dijo un amigo). ¿Y cómo es el cerro Copucho, cuán alto y macizo es? Se lo ve claramente desde cualquier lugar de Penco, mirando hacia el fondo de la calle Maipú. Una forma de apreciarlo es seguir el camino de Coihueco y llegar a sus estribaciones después de una corta de caminata. Si bien son hartos los pencones que se adentran por los bosques, no todos lo han hecho, en consecuencia el cerro Copucho en lugar de ser un orgullo como lo es la bahía, más bien es un misterio. 

Propongo patentar el nombre Copucho, crear un sitio web y usar esa palabra con fines comerciales en favor de Penco. Por ejemplo: “Los insuperables digüeñes del cerro Copucho”, “Pruebe las mejores frutillas blancas de Copucho”, “de Copucho tenía que ser el maqui más jugoso”. “Paseo imperdible un fin de semana al cerro Copucho. Niños, papás, mamás lleven sus cámaras de fotos o video y capten maravillosas imágenes desde la altura. Obtengan, desde allí las mejores fotos de la mejor bahía de todas las Indias. Ah, y desde ahí también se ve la cordillera.” 
Copucho podría tener así una serie de aplicaciones publicitarias ya para apoyar la comercialización de frutas silvestres o con fines y propósitos turísticos. Copucho es un nombre único de Penco. Buscando el significado del término no encontré ni una sola  acepción en ningún diccionario. Me gusta. Por eso, yo compro Copucho.

3 comments:

ivan alejandro ramos castro said...

Copucho es el gran cerro adonde íbamos a buscar moras, mutilla, rosa mosqueta (corales), avellanas y hongos comestibles. Su significado etimológico está extraviado, pero como durante la época primaveral o veraniega se acostumbraba a salir tempranito, casi de amanecida a explorar tal lugar acompañado por las vecinas y sus hijos para recolectar los frutos silvestres que se producían y producen en sus terrenos, me atrevería a pensar de que el nombre de Copucho viene de copucha, pelambre o chismorreo, pues la hora de salida a tales excursiones se correspondía casi con la llegada de los esposos de tales damas regresando del turno de las fábricas de la comuna, provocando ligeros celos o resabios hacia sus mujeres. - esas viejas weonas a lo que van es a copuchar, a sacarnos los trapitos al sol..- le escuche decir a muchos maridos molestos por no encontrar a su "pierna" esperándolos en casa. Cierto o no, tengo la impresión de que por ahí va...

ivan alejandro ramos castro said...

hace como unos cincuenta y tantos años, entre la gente campesina o paisana del pueblo, se acostumbraba a usar la expresión coloquial de "guañanza", para referirse a cualquier objeto o cosa. - ¿que es esta cosa? equivaldría a ¿que es esta guañanza..?. Un amigo español, poeta y periodista, José Luis Álvarez Gallego me manifestó que la palabra "guañanza" podría derivarse de la unión de la palabra guadaña y labranza: los labradores salieron al campo con sus guadañas para la labranza, quedando tal acción resumida en un sola: la guañanza,guadaña para lalabranza..

ivan alejandro ramos castro said...

Es costumbre el abreviar las frases u oraciones para referirse a determinado asunto, acá en Venezuela, específicamente la isla de Margarita, estado Nueva Esparta, es corriente escuchar en ciertas conversaciones lo siguiente:
La madre: Hijo, ¿donde estabas?..
El hijo: A que Candelário ma..

Aquí el "A que" reemplaza a "en casa de..". Tales modos de habla coloquial son válidas además de simpáticas, tal como la desaparecida "guañanza", la "vaina" venezolana o la "weá" chilena, todos sinónimos y propios de cada pueblo.