Thursday, December 10, 2015

EN PENCO JÓVENES ESTABLECIERON EN 1967 UN RÉCOR MUNDIAL DE BABY FUTBOL





Recorte del diario El Sur del 28 de diciembre de 1967. Foto cedida por José Ortiz.

En los años sesenta batir récors se convirtió en una obsesión. Era una moda. El récor de las tejedoras, pruebas agotadoras de bandas de rock para inscribirse con una marca en alguna parte, etc. Penco no estuvo ajeno. Jóvenes de la población Perú anotaron el récor mundial, de jugar un partido de babyfútbol durante 59 horas seguidas. La maratónica prueba de resistencia física se cumplió entre el 27 y el 29 de diciembre de 1967. Este último mes de 2015 se cumplen 48 años de ese desafío cuyo escenario fue el gimnasio de Fanaloza. Los diez muchachos de entonces que se comprometieron en establecer la marca fueron los siguientes: Jorge Arce, Sixto Muñoz, Ramón Rivera, Héctor Cruces, René Otárola, José Ortiz, Hermenegildo Macaya, Carlos Fuentes, Manuel Peña y Ramón Segura. Los cinco primeros están fallecidos.

Los diarios y las radios de Concepción informaron de esta prueba que se proponía romper el récor logrado semanas antes por jóvenes de San Carlos, al conseguir jugar de forma continuada 36 horas. Entonces Jorge Arce concibió la idea que en Penco también se podía intentar algo parecido y convocó a otros nueve muchachos amigos para aceptar el reto. Les dijo que el compromiso era jugar 40 horas. Y él mismo fijó las reglas: los jugadores tenían que ser diez sin reservas, cinco por lado y que jugarían dos horas continuadas con un descanso de cinco minutos cada vez para ir al baño y tomar algún alimento.

El match tenía un doble propósito: establecer una nueva marca mundial y reunir fondos para la creación de un nuevo club de fútbol que se llamaría Unión Juventud de Penco. El inicio de la prueba fue a las 10 de la mañana del 27 de diciembre. Hasta el camarín de los muchachos llegó la señora Cristina Tejos quien llevó la imagen de la Virgen del Carmen en un cuadro como un apoyo espiritual para los participantes. Previamente el comercio local adhirió al proyecto y la maratón futbolera se publicitó ampliamente en vitrinas y escaparates.

José Ortiz y su hermano Ricardo.
El partido fue conducido por una serie de árbitros siendo Mario Zúñiga el encargado de dar el pitazo inicial. Numeroso público comenzó a congregarse en el recinto locero y a lo largo de las horas fue renovándose. El apoyo a los competidores llegaba intermitentemente desde la galería. A lo largo de las horas se presentaron en el lugar funcionarios municipales con el encargo de dotar a los jugadores de zapatillas y tenidas deportivas.

En conversación con este blog, José Ortiz, uno de los protagonistas contó que un espaldarazo importante lo dio Javier Marchant un técnico en alimentación deportiva que vivía en Concepción y que dijo haber apoyado al scratch de Brasil en una de sus actuaciones en Chile. “La comida consistía de porotillos verdes cocidos. Marchant nos prohibió tomar agua y el único líquido que nos suministraba era coca-cola con nescafé. Nada más”, nos dijo Ortiz.

El nutricionista les hizo una broma, con motivo del 28 de diciembre día de los Santos Inocentes. Hizo publicar en un diario de Concepción que un equipo de Carrascal Santiago acababa de batir un nuevo récor: ¡cincuenta horas jugando babyfútbol! (mentira que no aclaró hasta el final). Y los muchachos de Penco se habían propuesto cuarenta horas, entonces habría que redoblar esfuerzos si se quería seguir adelante. “Esa noticia al comienzo nos echó los ánimos al suelo, pero al poco rato nos recuperamos y nos propusimos superar esa meta también”, recordó José Ortiz.

“A medida que más jugábamos, más lentas pasaban las horas. Al final comenzamos a sufrir alucinaciones por el agotamiento. Yo veía que el gimnasio estaba lleno de árboles y que el piso era completamente irregular”, agregó Ortiz haciendo recuerdos.

A las 9 de la noche del 29 de diciembre sonó el pitazo final, en medio de aplausos y vivas de muchas personas que asistieron a presenciar el desenlace. Los muchachos habían jugado 59 horas e inscribían a Penco con un nuevo récor mundial de babyfútbol. Todos estaban exhautos pero en buenas condiciones. Sólo uno de ellos, Carlos canario Fuentes tuvo que ser llevado al hospital de Lirquén donde se le suministró oxígeno y después, conducido a su casa. Fue al término del partido que Marchant les dijo a los jugadores que lo del récor de Carrascal fue una pitanza.

Los fondos que se recaudaron ayudaron a la creación del club Unión Joventud de Penco, que alcanzó a participar un año en las competencias amateurs de la ciudad para posteriormente desaparecer. El gran atleta de Penco Rolando Sandoval habló después con José Ortiz y le dijo que aparte de ser el mejor jugador en la cancha, reunía todas las condiciones para dedicarse al fondismo. “Tú serías muy bueno para correr una maratón”, le recomendó considerando la prueba recién cumplida desde su particular punto de vista, su pasión por el atletismo.




5 comments:

Angel said...

donde se puede comprobar que el record es legitimo ya que he buscado en la pagina oficial de los record mundiales y no encuentro nada
seria mas interesante saber la fuente de este espectacular logro.

Nelson Palma said...
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Nelson Palma said...

Estimado lector, las fuentes están en el texto: el diario El Sur y el testimonio de uno de los protagonistas. Hace casi 50 años no existían las tecnologías que tenemos hoy, por tanto, era muy difícil matricular estos logros en registros internacionales aceptados. Sólo nos queda dar fe de lo que decía la prensa de la época que escribió "récor mundial". Suponemos que el diario tenía sus fuentes para usar esa expresión sin que después haya habido desmentidos.

j al said...

parece que el "aún vigente" ya no corre http://www.guinnessworldrecords.es/world-records/longest-marathon-playing-five-a-side-football-(soccer)

70 hrs y 3 minutos jugados este año.

Rodrigo Ivan Ortiz said...

Hola es verdad es mi tio manolo peña me lo conto hace 34 anos quizas no lo publicaron genial ahora recien vi esto en facebook. Ahora tengo 44 ojala hallan reconocimiento