viernes, abril 27, 2007

EL ADIÓS A LA RECORDADA VECINA DE PENCO CELMIRA TORRES



Por Max Wenger M.


         Los asentamientos humanos, pueblos y ciudades, escriben su historia en la medida que se honra y se recuerda a su gente.
         Penco es una ciudad plena de historia y de personalidades que han contribuido a su identidad y a su progreso.
     Es el caso de una distinguida vecina que hace sólo unas semanas, emprendió el viaje final.
    Hablamos de la apreciada señora Celmira "Chita" Torres Benavente, quien nos legara una larga y delicada estela de humanidad y alegría de vivir.
    Fue la hija menor de una nutrida familia de siete hermanos que encabezaron dos antiguos vecinos: don Carlos Torres y doña Luz Benavente.
   La figura, el carácter, la personalidad de la señora "Chita" Torres, fueron conocidos por muchos habitantes de la ciudad. Ella y su familia formaron parte del paisaje humano de Penco, así como la gran casona de calle Las Heras, fue una especie de símbolo arquitectónico de la ciudad.             Casada a principios de los 40 con don Benjamín Sanhueza Saunier, quien había partido algunos años antes, formaron una amable y querida familia a la que se fueron sumando sus hijos : Patricia, Juan, Benjamín y Carlos.
       Dueña de un espíritu risueño y optimista, se caracterizaba por su generoso y solidario corazón. Tenía una hermosa voz y le gustaba cantar en su casa o en veladas de beneficencia de escuelas e instituciones sociales que ayudaban a personas necesitadas.
       Ella, con su esposo e hijos, quisieron mantener la tradición de sus padres, de mantener puertas abiertas para recibir y atender a familiares y amigos. Tampoco olvidaba a sus ex-compañeras de la Escuela de Niñas de Penco, donde fue muy querida por profesoras y alumnas, por su carácter sencillo, alegre y amistoso. Luego debió viajar a Concepción para seguir sus estudios en el Liceo Fiscal de esa ciudad.
       El 16 de marzo la gente de Penco le rindió un homenaje con un adiós postrero y emotivo al acompañarla junto a la familia en sus exequias.

miércoles, abril 18, 2007

ENCUENTRO VIRTUAL DE PENCONES GLOBALIZADOS

Estimados lectores, les informo que trataré de unir aquí textos y datos de amigos pencones, que provienen de Australia, de Villarrica en la Novena Región y de Santiago.

Vamos por parte: Julio Méndez me hizo llegar un e-amil que recibió de Sydney, enviado por Enrique Pin Puentes. En lo medular el texto es el siguiente:

... te decía que quedé muy impresionado y contento con la conversación que sostuvimos, en particular por tu amabilidad y gentileza al abrirme virtualmente la puerta de tu casa y por el entusiasmo y buena onda de todo el grupo de pencones que se reunieron en una mesa de reminiscencias para hacer recuerdos de la gente linda de nuestro pueblo, que de una u otra manera contribuyeron a conformarlo y darle una fisonomía, a todas luces, inolvidable.
Yo, a pesar de la distancia estoy con ustedes. Creo sinceramente que me estaba faltando en mi vida contactar con personas que aman las mismas cosas, por eso apenas supe de la reunión de Santiago y tuve acceso al Blog PENCO, me apresuré a intentar contactarlos, para ponerme al servicio de ustedes y para sumarme a la amistad y camaradería de mis coterráneos.
Estoy interesado en contactarme con Nelson para felicitarlo personalmente por la idea de hacer un Blog dedicado al pueblo y su gente y realzar sus valores, paisajes e historia."

"Aprovecho de mandarte algunas fotos (En la imagen, la esposa de Pin prepara una ricas empanadas de horno para recordar a Chile en tierras australianas). Bien Julio, empiezo a despedirme. Por favor saludo a todos los amigos del grupo a quienes espero abrazar un día y a ver si me escriben.
Un gran abrazo para tí,
Enrique."
 
A su vez, yo recibí otro e-mail que me hizo llegar Max Wenger desde Villarrica. Y el texto de Max, vinculado en cierto modo con el anterior señala como sigue:
 
"... lo que me sorprendió hoy ya de vuelta en casa, es lo que me dices respecto a la internacionalización del blog. Mi sorpresa fue cuando nombraste a Enrique Pin Puentes, a quien no sólo conocí sino que fuimos compañeros de escuela en más de una oportunidad. Y eso no es todo, su padre era muy amigo del mío, por lo que incluso más de una vez tuve ocasión de acompañarlo a casa de los Puentes a la sazón en el recinto de la Refinería. Como se ve, el mundo sigue siendo pequeño dentro de todo. Ojalá el Pin pueda contribuir también a nuestros recuerdos.
Por ahora, te mando un cordial abrazo, Max."

Como podemos ver, nuestro blog nos ha permitido estas emociones, el encuentro de amigos lejanos, todos unidos por el cariño a nuestro Penco sin importar el lugar donde nos hallemos.

Aprovecho la oportunidad de incluir las dirección de Pin, para quien lo quiera saludar.

viernes, abril 13, 2007

SILBATOS, ORFEONES Y CAÑONES DE PENCO


Por Max Wenger
El cuadro costumbrista de Penco ha tenido y tiene actores inanimados que con el tiempo han quedado en el olvido.

Las dos grandes industrias de la ciudad, Fanaloza y CRAV, disponían de sendos mecanismos – probablemente a vapor-- que emitían fuertes pitazos a ciertas horas. También había ulular de sirenas. Así, los sonidos de los pitazos se hacían oír en las mañanas temprano para marcar el inicio de las faenas, luego a mediodía para la salida a almorzar y, por último en las tardes, al cierre de la jornada de empleados y obreros.

De este modo, la población de Penco, estuviese o no vinculada al quehacer fabril locero y refinero, guiaba su trajinar cotidiano según los intervalos marcados inequívocamente por los silbatos de tonos graves y profundos en el caso de Fanaloza, que se dejaban oír en todo el ámbito de la ciudad.

Pero eso no era todo. En tiempos de auge del ferrocarril, era posible al menos para los vecinos más próximos, escuchar los pitos y las campanas de las locomotoras a vapor que hacían su recorrido por el ramal de Chillán.

Lo de las flautas es algo más musical. Las mismas industrias contaban con orfeones o bandas compuestas básicamente por flautas, clarinetes, pitos, trompetas, trombones y alguna tuba, además de la percusión con tambores, bombos y platillos.

Esas agrupaciones estaban encargadas de solemnizar actos y ceremonias al interior de las industrias, aunque también muchas veces su concurso era solicitado para actividades de la comunidad. Amenizaban encuentros de fútbol, paseos dominicales por la plaza o para aportar la nota marcial en desfiles patrióticos.

En cuanto a los cañones, aunque por mucho tiempo mudos, siguen siendo testigos hoy de un pasado en que la acción bélica era casi el único argumento de defensa de la ciudad de asonadas de piratas o de enemigos vía marítima.
El Fuerte de Penco o Planchada, como también se conoce al lugar frente a la playa, se constituyó en una especie de mirador que muchos paseantes frecuentaban en horas del día y de enamorados al oscurecer, para sus momentos de solaz y ensoñación.

El tiempo ha pasado y probablemente otros elementos de identidad han asomado en la vida pencona... Pero siempre es bueno recordar aquel pasado de pitos, flautas y cañones...
¿Qué fue de ellos?

jueves, abril 12, 2007

LA EXPERIENCIA DEL CAMINO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

El psiquiatra italiano Renato Lacopino; el experto chileno y pencón Juan Luis Quiroz y la psicóloga italiana Carmen Fabbiano visitaron la capilla del Hospital del Trabajador.

Recorrer el Camino de Santiago de Compostela en España hace ya casi un año, le permitió al experto de la Asociación Chilena de Seguridad, GPR, Juan Luis Quiroz, --quien además es un amigo pencón-- vivir un profundo viaje de reflexión y de paso construir una amistad con la psicóloga italiana Carmen Fabbiano. En esta columna el profesional nos cuenta cómo logro relacionar esta experiencia con la ACHS. (10.04.07)

Por Juan Luis Quiroz

Recorriendo el Camino a Santiago de Compostela en junio de 2006, tuve la oportunidad de relacionarme con muchos peregrinos de diferentes partes del mundo. Fue así como conocí a la psicóloga italiana Carmen Fabbiano. Con ella recorrí 693 kilómetros entre Pamplona y la catedral de Santiago de Compostela, oportunidad que me permitió entablar una estrecha amistad y por supuesto contarle las bondades de mi país y su gente. En estas conversaciones ella me confidenció que no conocía ningún país latinoamericano. Ya de regreso -recordando nuestras charlas- realicé las gestiones pertinentes para traer a mi amiga a Chile. El viaje se prolongaría por 10 días durante febrero de 2007, y no sólo resultaría de interés turístico para ella, también permitiría el intercambio de experiencias entre su mundo laboral y los profesionales de la ACHS. Ocho meses después de mi viaje a España, me reuní nuevamente -está vez en Santiago de Chile- con Carmen quien llegó desde Milán acompañada del siquiatra italiano Renato Lacopino. Acogí a ambos como huéspedes en mi hogar y los guié en una travesía por nuestra capital, Valparaíso, Viña del Mar y el Valle de Elqui. Visitamos principalmente museos, iglesias, las casa de Pablo Neruda y Gabriela Mistral, viñas, playas, la casa de Gobierno y edificios del poder legislativo y judicial.Más allá del turismo, tanto Renato como Carmen quisieron conocer la labor de la ACHS en materia de sicología laboral y siquiatría, por lo que concerté una entrevista con el psicólogo del CIEL, Eduardo Correa. Con él se embarcaron en una ameno intercambio de experiencias y conocieron los alcances de trabajo desarrollado por el Centro Integral de Evaluación Laboral. Fue en esta jornada en que Carmen, quien también trabaja para el Comité Olímpico italiano, se reunió con el jefe de la Sección Deportes, Recreación y Cultura de la GPB, Sergio González, para reunir antecedentes de las actividades desarrolladas por nuestra empresa en materia deportiva. Deseo concluir que esta hermosa experiencia, consolida la importancia de los buenos vínculos, los cuales -a como de lugar- deben ser demostrados con acogimiento, con la decisión de ir al otro, con la disposición de entregar tiempo y voluntad de cercanía. De este modo, nuestros amigos sienten que uno da lo mejor de nosotros en pos de acrecentar la amistad y el cariño, y que de verdad a todos nos pone algo más contentos, tanto al que entrega como al que recibe.

Carmen, Fabbiano Lacopino y Quiroz sostuvieron una reunión con Sergio González, jefe de la sección Deportes, Recreación y Cultura de ACHS.